NovelaGO
ENAMORADA DEL TÍO DE MI ESPOSO

ENAMORADA DEL TÍO DE MI ESPOSO

autoraencantada16 · En curso · 49.1k Palabras

549
Tendencia
724
Vistas
27
Agregado
Agregar a estante
Comenzar a leer
Compartir:facebooktwitterpinterestwhatsappreddit

Introducción

Valeria jamás imaginó que una despedida de soltera arruinaría toda su vida… y que, aun así, sería incapaz de olvidarla.
La noche antes de su boda, un desconocido la llevó al límite del placer y la dejó marcada por un deseo imposible de borrar. A la mañana siguiente, despertó sin recordar su rostro… solo la intensidad con la que la había poseído.
Creyó que jamás volvería a verlo. Creyó que todo quedaría enterrado bajo su matrimonio pactado con Cristian, un hombre poderoso, frío y obsesionado con su propia imagen.
Pero nada en su vida era tan simple, pues jamás imaginó que aquel hombre estaría más cerca de ella y de su esposo, tanto, que destruiría todo lo que creía perfecto.

Capítulo 1

PUNTO DE VISTA VALERIA.

No sé cuántos tragos llevaba encima, solo sé que el último me quemó desde la lengua hasta el pecho cuando Mariana inclinó la botella como si quisiera bautizarme en fuego. El licor me abrió la risa, me aflojó los huesos, me quitó la vergüenza, y cuando la música subió, algo dentro de mí se rompió… o se liberó, no lo sé.

Fue entonces cuando lo vi, a ese maldito desconocido, que llevaba observándome desde el primer momento en que toque la baldosa del piso de ese lujurioso lugar. Ese hombre con una presencia que hacía que el aire temblara a su alrededor. Su mirada se clavó en mí como si hubiera estado esperándome toda la noche. No apartó los ojos. No tuvo pudor. Y el calor que me recorrió el cuerpo no tuvo nada que ver con el alcohol.

Mi respiración cambió, y mi pulso también. Y cuando caminó hacia mí, supe que algo iba a pasar… algo que no tendría vuelta atrás.

—Pareces aburrida —me dijo, con esa voz baja que parecía hecha para rozarme la piel.

—Estoy celebrando —respondí, incapaz de sostener su mirada sin sentir que mi ropa me quedaba demasiado ajustada. —Celebro mi despedida de soltera. —dije abiertamente en un estúpido tono borracho, y solté una carcajada, pero su expresión fue seria.

—Entonces déjame ayudarte.

Su mano se deslizó a mi cintura sin pedir permiso, firme, segura, y un suspiro me escapó del pecho, suave, tembloroso, casi un gemido disfrazado. Él lo escuchó. Lo sintió y claro que lo disfrutó.

Me llevó a bailar como si mi cuerpo le perteneciera desde antes de tocarme. Mis caderas chocaron con las suyas, su pecho rozó mis hombros, y mis manos terminaron aferradas a él sin que yo supiera cuándo había perdido la distancia.

Me movió con una seguridad que me desarmó, guiándome con la mano en mi espalda baja, acercándome más, mucho más de lo que debería haber permitido. Su respiración me rozaba el cuello, caliente, profunda y  peligrosa.

Y entonces ocurrió:dejé escapar un gemido.

Suave, involuntario, directo desde un lugar de mi cuerpo que nunca había reaccionado así.

Él sonrió contra mi piel.

—Así —susurró—. Sigue así.

Su mano subió por mi costado, lenta, firme, provocándome un jadeo que no pude contener. Mis piernas temblaron. Mis sentidos se redujeron a él, a su olor, al roce de su cuerpo contra el mío y como su dura erección se marcaba contra mi cuerpo, estaba reducida a la manera en que me sujetaba como si supiera exactamente dónde apretar para hacerme perder el equilibrio.

—Estás temblando —murmuró contra mi clavícula.

—No… es el alcohol —mentí, respirando entrecortada.

—No —negó, rozando su nariz con mi cuello—. Soy yo quien te hace temblar. —sus labios rozaron un poco mi carne, y me erice de inmediato.

¡Por supuesto que era él! Claramente era él.

Cuando me tomó de la mano y tiró de mí hacia la escalera, no dudé. No pensé. No quise pensar. Lo seguí con el corazón martillando contra mis costillas y el calor bajando a mi vientre como una ola que estaba a punto de romperse.

Subimos al segundo piso, atravesamos un pasillo oscuro que nos dirigía hacia un lugar del bar que yo no conocía, hasta estacionarnos frente a una puerta.

Él la abrió por completo, me empujó suavemente hacia dentro y cerró con llave. El clic resonó en la habitación como un disparo.

De inmediato me acorraló contra la cama. Su cuerpo chocó con el mío. La fuerza de ese contacto me arrancó un jadeo más profundo, más descarado. Mis manos se aferraron a sus hombros, calientes, desesperadas, como si lo hubiera estado necesitando toda mi vida.

—No sabes cuánto te he estado mirando —susurró cerca de mis labios, su voz se transformó en un roce que me erizó por completo—. Ni cómo te vi temblar cuando te toqué, hueles delicioso, y luces preciosa esta noche.

Y antes de que pudiera responder, me tomó por la cintura y me lanzó sobre la cama. Caí de espaldas, con el pulso desbordado, respirando hondo, sin saber cómo alguien podía desarmarme tan rápido.

Se inclinó sobre mí hasta que su peso y calor me aplastaron deliciosamente contra las sábanas. Su sombra me tragó entera, una oscuridad tibia que olía a deseo. Entonces su boca bajó, lenta, tortuosa, hasta posarse en mi cuello; el primer beso fue un estallido de fuego húmedo que me arrancó un jadeo de mi garganta. El segundo se hundió más hondo, su lengua lamiendo mi pulso acelerado como si quisiera bebérselo. Y el tercero… Dios, el tercero me devoró: sus labios voraces, sus dientes que rozaron justo al borde del dolor, una succión profunda y obscena que me hizo arquearme entera esboce un gemido largo, roto y sin vergüenza, sobre todo cuando su cabeza iba descendiendo por mi pecho.

Mis dedos se hundieron en su ropa mientras su boca recorría mi piel como si buscara encenderla pedazo por pedazo. Él respiraba fuerte, controlado, pero la forma en que sus manos se deslizaron por mis muslos revelaba que también estaba perdiendo el control.

—Quiero escucharte —dijo, atrapando mi labio inferior entre los suyos, tirando despacio, obligándome a soltar un jadeo que vibró entre nosotros—. No te contengas.

Y no pude. No pude contener nada.

Mis gemidos comenzaron a mezclarse con los suyos, más profundos, más hambrientos. Él me sostuvo por las caderas, me alzó un poco, como si necesitara sentirme más cerca, más suya. Cada movimiento era más urgente, y su erección, parecía que iba a explotar por debajo de la tela de su jean ajustado. El colchón crujía. Mis manos temblaban. Su respiración se volvía cada vez más pesada contra mi oído.

Yo ardía. ¡Literalmente ardía.! Y él parecía disfrutar cada segundo de ver cómo me deshacía bajo su cuerpo.

Sus manos se volvieron salvajes: con un rugido bajo desgarró mi ropa como si fuera papel, su boca hambrienta bajaba por mi cuerpo, devorando cada centímetro de piel que quedaba al descubierto. Sus labios eran puro fuego líquido, su lengua una llama que lamía, chupaba, mordía mis pechos, costillas, vientre, hasta que llegué a temblar sin control.

Sus dedos, fuertes y seguros, me atraparon las muñecas por encima de la cabeza con una sola mano mientras la otra descendía,  y se colaba entre mis muslos y me abría sin piedad. Uno, dos, tres dedos me invadieron despacio, girando, estirándome, abriendo mi sexo apretado y empapado hasta que me retorcí debajo de él, suplicando con gemidos que ya no eran palabras.

Entonces se apartó apenas lo suficiente para arrancarse los pantalones. Lo vi, Dios mío, lo vi: veinticinco centímetros gruesos, duros, palpitantes, la punta brillaba de deseo, todo eso solo para mí. Mis ojos se abrieron como platos, mi boca se secó y se humedeció al mismo tiempo.

—Por favor… hazme tuya, ahora —rogué con la voz rota.

Y él obedeció.

Se colocó entre mis piernas, me alzó las caderas con rudeza deliciosa y me penetró de una sola embestida brutal, profunda, que me partió en dos y me llenó hasta el alma. Grité, me arqueé, clavé las uñas en su espalda mientras él empezaba a follarme sin contemplaciones: estocadas salvajes, rápidas, tan fuertes que la cama crujía y mi cuerpo rebotaba contra el colchón. Cada golpe era más hondo que el anterior, su pelvis chocaba contra la mía, sus huevos me golpeaban el culo, su gruñido animal en mi oído.

Me tenía completamente abierta, poseída, perdida. Sentía cómo me estiraba, cómo me quemaba, cómo me rompía y me volvía a armar con cada embestida. El placer se hizo insoportable, una ola gigantesca que crecía y crecía hasta que explotó: me corrí con un grito desgarrado, mi sexo lo apretó en espasmos violentos,  mis chorros calientes empaparon sus caderas mientras él rugía mi nombre y se hundía una última vez, tan adentro que casi me parte, derramándose en mí en oleadas ardientes y eternas.

Nos quedamos temblando, pegados, destrozados y completos, con el corazón latiendo al mismo ritmo frenético…

Me quede dormida producto de la borrachera y el cansancio…

Últimos capítulos

Te podría gustar 😍

La niñera de la mafia

La niñera de la mafia

29.7k Vistas · Completado · Elk Entertainment
«¿Te gustaría acostarte con mi hijo?»
Se me cae la boca cuando me muevo hacia atrás. «Deben estar jugando conmigo», pienso.
«Disculpe, señora, ¿esto forma parte de las preguntas de la entrevista?» Extiendo furor de ira. Ella todavía me sonríe, pero eso ya no me interesa. Leonardo se sorprende de mi descaro y es entonces cuando nuestras miradas se encuentran. Trago un trago mientras aplaudo su apariencia dentro de mi cabeza.
Es la primera vez que lo miro bien hoy. No es un modelo masculino, pero debería serlo. El cabello exuberante y dorado que arregla con tanto cuidado tiene una calidad ondulante. Sus ojos azules como los de un río marino se iluminaban con pasión.
Tienen forma de almendra. Brillan con inteligencia, dominio y autoridad.
Por supuesto, todas las chicas guapas se enamorarían de un chico como él, pero no de mí; soy diferente.

Intenta sobrevivir después de que se acaben sus ahorros. Ese es el mismo momento en que recibe una oferta de un hombre extraño en el mismo bar que frecuenta. La dirigen a una mansión donde la entrevistarán para el trabajo de niñera. Va a la entrevista donde conoce a un hombre muy grosero y a una mujer acogedora. Sin que ella lo sepa, ha puesto un pie en la familia criminal más peligrosa de Italia.

Advertencia: incluye contenido delictivo
Solo un para siempre

Solo un para siempre

18.3k Vistas · Completado · A.N. Cruz
¿Es verdad eso que dicen que las experiencias del primer amor no se olvidan nunca?
Digo, porque debe existir una razón para que a estas alturas me siga afectando aquello que viví hace tantos años. Algo que explique, por qué los hechos que me llevaron hasta donde hoy estoy, me persigan sin cansancio.
Desde que todo comenzó, o acabó, depende de cómo se mire, no he podido avanzar. No realmente. Siempre hay algo que me hace regresar atrás.
Una frase. Un lugar. Una fecha.
Todo me lleva hacia él.
A mi supuesto "para siempre".
La frustración y la rabia me llenan cuando recuerdo cómo sucedió todo. Cómo fue capaz de mirarme a los ojos mientras besaba a otra, mientras tocaba a otra. Cómo fue capaz de culparme de todo cuando lo enfrenté.
El dolor de la traición fue horrible. No solo por lastimar mi orgullo, mi dignidad, sino también, por todo lo que provocó en mi posterior vida.
Me prometió un para siempre. Y nunca lo cumplió.
No al menos, de la forma en que debía.
Rompiendo las reglas

Rompiendo las reglas

31.6k Vistas · En curso · Joana Guzmán
Laila De Luca terminó con corazón roto la primera vez que se enamoró, aquel fue un golpe duro del que aún no se ha recuperado. Cuando vuelve a ver al hombre que la lastimó, la ira bulle dentro de ella. Debería haberle dicho entonces todo aquello que había guardado por tantos años y no inventarse un novio falso. Por supuesto, esa no fue su única mala decisión. ¿En qué estaba pensando cuando aceptó la ayuda de Michelle?

Michelle Ranieri es un hombre que sabe lo que quiere. Construyó la cadena de restaurantes más famosa de país desde cero. No ha llegado tan lejos por detenerse ante los obstáculos y es un hecho que nada lo va a detener de convencer a Laila que están hechos el uno para el otro. Si tiene que fingir ser su novio para ello, pues que así sea. Ella puede poner todas las reglas que quiera, pero todo el mundo sabe que algunas reglas están hechas para romperse.
Tocada por el Velo - Trilogía de la Diosa Indomable - Libro 1

Tocada por el Velo - Trilogía de la Diosa Indomable - Libro 1

18.1k Vistas · Completado · Rhiannan Demlow
Greyson desliza su mano debajo de mí, acariciando mi clítoris hinchado mientras Jaxen me penetra por detrás y Kylen llena mi boca. Mi visión se vuelve borrosa, el calor se acumula en mí como una ola lista para romperse. Desde la cama, Poku gime, su mano acariciando lentamente su pene.
—Mírala... nuestra diosa de rodillas, tomando a dos de nosotros mientras los demás esperamos nuestro turno. Eso es devoción.

Hace nueve años, Sahiyra corrió al bosque y nunca regresó. Todos decían que debería haber muerto, las bestias salvajes no perdonan a las niñas pequeñas. Pero no la mataron. La criaron.

Ahora, a los diecinueve años, vive descalza, sin ataduras y completamente indomable. Caza con lobos, habla con cuervos y calma a las bestias heridas con solo un toque de sus manos brillantes.

No sabe nada de jerarquías, registros o las brutales políticas de harén de los clanes de bestias.

No tiene idea de que es la primera hembra nacida Myrren en doscientos años. O que su poder supera incluso el nivel divino más alto.

Cuando se topa con un grupo de caza de diez machos cambiaformas peligrosamente desatados... todo cambia.

Ellos lo sienten. Esa rara energía pulsando bajo su piel. Ese aura a la que sus bestias no pueden resistirse.

Algo sagrado. Algo intocable. Algo que los mismos dioses están observando.

Y si no tiene cuidado... su necesidad de ella se volverá salvaje. Pero Sahiyra no es una cosa frágil. Ella es la naturaleza. Ella es la Elegida. Y nació para romper el sistema.

🔥 Harén inverso
🐺 Cambiaformas bestiales
✨ Elegida/Diosa en ascenso
🌕 Profecía divina + vínculo primitivo
🩸 Magia salvaje, rituales de apareamiento, dominancia suave
💋 Heroína indomable con sangre de diosa

Actualizaciones DIARIAS
¡Entra. Sé reclamado. ¡Deja que el Velo te elija!
Poseída por el Despiadado Alfa

Poseída por el Despiadado Alfa

17.9k Vistas · En curso · Laila Wyatt
🔥RECOMENDACIÓN EDITORIAL: ¡Todo el equipo enloqueció con esto!

Ella nunca debió sobrevivir.

Ivy Mooncrest es la vergüenza de su manada: una Gamma solo de nombre, condenada por pecados que nunca cometió. Cuando el Alpha Brian la envía al dominio de los depredadores más peligrosos que existen, no le da una misión.

Le da una sentencia de muerte.

Los Hermanos Thorn. En The Obsidian, su club exclusivo donde las sombras bailan con el deseo y el poder, tres lobos gobiernan con autoridad absoluta:

Jaxson: frío, calculador, intocable.
Malric: astuto, peligroso, siempre tres pasos por delante.
Kael: el ejecutor implacable cuya mirada penetrante arranca cada mentira, cada máscara, cada defensa.

Un solo error, y ella es borrada. Un solo desliz, y es devorada. Pero Ivy no es la pieza frágil que ellos esperan.

A medida que Ivy se ve arrastrada más y más dentro de su oscuro imperio, las líneas se desdibujan entre misión y deseo, entre cautiva y participante dispuesta. Los hermanos no solo quieren su obediencia. Quieren que se rinda. Sus secretos. Su cuerpo. Su alma.

Y en un mundo donde el poder lo es todo y confiar resulta fatal, Ivy se enfrenta a una elección imposible:

Arder en su fuego… o dejar que la forjen en algo irrompible.

ADVERTENCIA: Esta es una novela romántica paranormal oscura con contenido explícito, dinámicas de poder y elementos de BDSM. Presenta una manada moralmente gris, alphas posesivos y una protagonista que juega con fuego.
Atracción Peligrosa

Atracción Peligrosa

17.4k Vistas · Completado · Ruah FASHION
Una noche. Solo iba a ser una noche. Quería desconectarme, dejar atrás el peso de mi mundo, aunque fuera por unas horas. Lo que no esperaba era encontrar algo que cambiara todo. En uno de los clubes de mi mejor amigo, una de sus bailarinas atrapó mi atención de una manera que nunca había experimentado.

Para muchos, soy la bestia de la mafia. Un líder despiadado, implacable, sin corazón. Fui criado para no sentir, para ser duro y frío, porque en mi mundo, la compasión es una debilidad, y la debilidad te mata. Aquí, solo los fuertes sobreviven, y siempre hay alguien esperando arrancarte la cabeza.

El amor nunca ha tenido lugar en mi vida. Lo considero una tontería, una distracción insignificante que solo debilita a las personas.

Hasta que ella apareció.

LIBRO 1 DE LA SAGA ATRACCIÓN
Seduciendo a mi Luna con Miel

Seduciendo a mi Luna con Miel

138.4k Vistas · En curso · La Esclava Blanca
Markos hizo un pacto consigo mismo hacía un par de años: Haría lo que fuera por venganza.
Y no cualquier tipo de venganza.
Para ello necesitaba dejar atrás quién y qué era para forjar un nuevo lobo, uno más letal. Alguien que sería temido y cuyo nombre pasaría a la historia de la raza como el único que libró a las manadas del continente americano del maldito traidor: Alfa Bastian Crow.
Él le quitó su vida y sus sueños. Él le quitaría hasta su jodida alma y luego iría al mismísimo infierno para asegurarse de que ahí Bastian Crow continuara con un castigo eterno.
Reinelle solo sabía una cosa: Sobreviviría y regresaría a casa junto a su hija sin importar qué era lo que tuviera que hacer… o en qué se tuviera que convertir.
Soportaría torturas, derramaría sangre y no tendría piedad de sus enemigos.
Si el precio de sus libertades era matar unos cuantos lobos… bueno, ella no estaba en desacuerdo.

Ella lo ve como una bestia deformada por el odio.
Él la ve como una hembra que no se quebrará, incluso en cadenas.

Ese primer contacto no es romántico todavía, sino un choque de fuerzas salvajes. Lo que nace entre ellos es tensión, rabia y atracción envenenada.
La Gestante del Rey Alfa

La Gestante del Rey Alfa

43.4k Vistas · En curso · Bella Moondragon
Acabo de llegar al castillo del Rey Alfa, pero no tengo idea de por qué estoy aquí. Creo que es para pagar la deuda de mi familia, pero cuando me llevan a un dormitorio elegante, tengo la sensación de que no voy a ser su sirvienta...

Isla

Soy una don nadie de una manada lejana. Mi familia debe mucho por los gastos médicos de mi hermano. Haré lo que pueda para ayudarlos, pero cuando descubro que he sido vendida al Rey Alfa Maddox como su criadora, no estoy segura de poder hacerlo.

El rey es frío y distante, y se rumorea que mató a su primera esposa. Pero también es sexy y atractivo. Mi mente puede estar diciéndome que no, pero mi cuerpo lo desea de todas las maneras posibles.

¿Cómo voy a sobrevivir como la criadora del Rey Alfa cuando nunca he estado con un hombre antes? ¿Volverá a matar?

Maddox

Desde que mi Reina Luna murió, juré no volver a amar. No estaba buscando una criadora, pero solo tengo un año para producir un heredero o perderé mi trono. Esta hermosa chica, Isla, apareció en mi puerta justo a tiempo. ¿Es el destino? ¿Es ella mi segunda oportunidad de tener una compañera? No, no quiero una de esas.

Todo lo que necesito es un hijo.

Pero cuanto más tiempo paso con Isla, más quiero no solo a cualquier criadora, sino a ella.

¡Más de un millón de lecturas en Radish—haz clic en este romance ardiente de cambiaformas lobo ahora mismo!
Los Reyes Licántropos y Su Pareja Híbrida

Los Reyes Licántropos y Su Pareja Híbrida

12.6k Vistas · Completado · theresachipps
Los Reyes Licántropos y su Pareja Híbrida
Libro dos de Los Reyes Licántropos y la Loba Blanca. También puede leerse como una historia independiente.

Han pasado diecisiete años desde el surgimiento de la Loba Blanca, y el reinado de los Reyes Licántropos aseguró la paz en todo el reino. La siguiente generación de guerreros ha crecido bajo la protección de sus poderosos gobernantes.

Cassian y Atlas, los herederos gemelos del trono licántropo, ya no son niños. A punto de cumplir dieciocho, los futuros reyes ya se han probado en los campos de entrenamiento con una fuerza, una destreza y un poder muy por encima de su edad. Como gemelos idénticos nacidos con habilidades extraordinarias, su vínculo es irrompible, su lealtad entre ellos absoluta. El reino sabe que algún día gobernarán juntos.

Pero cumplir dieciocho trae algo más que responsabilidad.

Para los licántropos, marca el momento en que el destino puede revelar a la única persona destinada a estar a su lado: su pareja.

Para celebrar el décimo octavo cumpleaños de los gemelos, el palacio se prepara para un gran baile real. Alfas y familias de todo el reino están invitados; muchos llegan con la esperanza de que sus hijas sean elegidas como la futura reina del trono licántropo.

Sin embargo, el destino rara vez sigue el camino que otros esperan.

En algún lugar del reino vive una chica cuya existencia nunca debió ser conocida. Oculta en las sombras de los muros del reino, lleva en la sangre secretos que podrían cambiarlo todo. Secretos lo bastante poderosos como para redefinir el futuro del reino licántropo.

A medida que se acerca la noche del baile, hilos invisibles del destino empiezan a entrelazar vidas de formas que nadie habría podido prever.

El siguiente capítulo de la historia de los Reyes Licántropos está a punto de comenzar.

Y la pareja destinada a dos reyes podría ser mucho más poderosa y peligrosa de lo que cualquiera podría imaginar.
El enigma del millonario

El enigma del millonario

37.9k Vistas · Completado · Ginya Les
Arya Harley accede a un acuerdo millonario con Ayden Emory, un magnate de Nueva York, a cambio tendrán un hijo y una relación ficticia, pero con la regla inquebrantable de no tocarlo ni enamorarse. ¿Descubrirá este enigma que rodea al millonario?
"¿Eres virgen?" preguntó Ayden, y Arya casi escupió su bebida.
"Quiero decir, ¿cuenta si he usado un vibrador?", respondió ella mientras notaba cómo Ayden trataba de tragar con fuerza su agua.
"¿Cuántas parejas sexuales has tenido?", preguntó Ayden con seriedad.
"Bueno, solo he tenido un par de consoladores. Resulta que los de látex son muy resistentes", respondió ella sonriendo.
Ayden se levantó molesto y rompió el buen humor de la habitación. "Esto no es un puto juego, señorita Arya", dijo amenazante el millonario. "Lárgate".
"No, espera, estaba bromeando", trató de aclarar Arya.
"He dicho que te largues, ¡fuera!" puntualizó Ayden cada palabra y golpeó la mesa.
Arya, que veía su única oportunidad destrozada, se arrepintió de haber bromeado como lo hizo. Nunca pensó que tendría tales consecuencias. Caminó desolada hacia la salida sin esperar nada, sin saber qué hacer ni a quién recurrir.
Mientras intentaba detener un taxi, un Aston Martin de color oscuro se detuvo delante de ella. Era Ayden Emory. "Sube", le pidió, pero ella lo ignoró.
"¿Eres siempre tan testaruda? Sube o no hay trato", insistió Ayden.
La esperanza de que no todo hubiera terminado se apoderó de ella, y subió al lujoso coche del millonario.
El CEO Sobre Mi Escritorio

El CEO Sobre Mi Escritorio

1.4m Vistas · Completado · McKenzie Shinabery
—Crees que ella te necesita —dice él.

—Sé que sí.

—¿Y si no quiere este tipo de protección?

—La querrá —digo, bajando un poco la voz—. Porque necesita a un hombre que pueda darle el mundo.

—¿Y si el mundo arde?

Mi mano se tensa sutilmente en la cintura de Violet.

—Entonces le construiré uno nuevo —respondo—. Aunque tenga que quemar el viejo yo mismo.

No trabajo para Rowan Ashcroft.
Trabajo bajo él.

Desde mi escritorio, decido quién obtiene acceso al CEO más implacable de la ciudad y quién no pasa del lobby. Gestiono su tiempo, su silencio, sus enemigos. Mantengo su mundo en marcha mientras el mío se derrumba en silencio bajo facturas impagas, una madre internada en rehabilitación y un hermano que desapareció sin despedirse.

Rowan Ashcroft es poder envuelto en un traje a medida.
Frío. Intocable. Implacable.
No coquetea. No sonríe. No ve a las personas, solo su utilidad.

Y durante mucho tiempo, yo solo fui útil.

Hasta que empezó a observarme.

Al principio, el cambio en su atención es sutil. Una pausa demasiado larga. Una mirada que se queda. Órdenes que me acercan en vez de alejarme. El hombre que está de pie frente a mi escritorio empieza a controlar más que mi agenda, y me doy cuenta demasiado tarde de que llamar la atención de Rowan Ashcroft es mucho más peligroso que ser ignorada.

Porque los hombres como él no ansían afecto.
Ansían posesión.

Esto se suponía que era un trabajo.
No una prueba de mis límites.
No una lenta y deliberada caída en su autoridad.

Pero si Rowan Ashcroft decide que pertenezco bajo su escritorio, que así sea.
Sobrevivir tiene un precio, y las facturas no se preocupan por cómo las pago.
Después de la aventura: En brazos de un multimillonario

Después de la aventura: En brazos de un multimillonario

1.3m Vistas · Completado · Louisa
Desde el primer flechazo hasta los votos matrimoniales, George Capulet y yo habíamos sido inseparables. Pero en nuestro séptimo año de matrimonio, él comenzó una aventura con su secretaria.

En mi cumpleaños, la llevó de vacaciones. En nuestro aniversario, la trajo a nuestra casa e hizo el amor con ella en nuestra cama...

Descorazonada, lo engañé para que firmara los papeles de divorcio.

George permaneció indiferente, convencido de que nunca lo dejaría.

Sus engaños continuaron hasta el día en que se finalizó el divorcio. Le lancé los papeles en la cara: —¡George Capulet, a partir de este momento, sal de mi vida!

Solo entonces el pánico inundó sus ojos mientras me suplicaba que me quedara.

Cuando sus llamadas bombardearon mi teléfono más tarde esa noche, no fui yo quien respondió, sino mi nuevo novio Julian.

—¿No sabes —rió Julian en el receptor— que un exnovio decente debería estar tan callado como los muertos?

George rechinó los dientes: —¡Ponla al teléfono!

—Me temo que eso es imposible.

Julian dejó un suave beso en mi forma dormida, acurrucada contra él. —Está agotada. Acaba de quedarse dormida.