Capítulo 32 LA LUZ PARA DANTE

perspectiva de Dante

El Lamborghini rugía por las avenidas vacías de la tarde, el motor respondiendo a mi acelerador como si pudiera borrar el peso que llevaba encima.

La firma con Isabella me había dejado un sabor amargo, porque ella me proponía desconexión familiar a cambio de "silencio" sob...

Inicia sesión y continúa leyendo