Capítulo 8 UNA MUESTRA DE PODER.

Isabella llegó esa mañana, alta y elegante, con un vestido negro que abrazaba sus curvas como una segunda piel. Tenía esa belleza fría que intimidaba, el cabello oscuro recogido en un moño perfecto y ojos que parecían leer pensamientos.

—Valeria, querida —dijo al saludarme en el salón principal, su...

Inicia sesión y continúa leyendo