Capítulo 35 Perdón

Allí estaba, parado justo frente a mí, con su mirada puesta en mis ojos, su expresión era seria, siempre me costaba leer sus expresiones. Su brazo estaba apoyado en el marco de la puerta, esperando. Su mirada era la misma de siempre, un poco oscura. Pensar que es un lobo, un hombre lobo, Dios mío, i...

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