Capítulo 48 Ojos negros

CAROLINA

Lo puedo sentir.

Ese sabor espeso cayendo de su cuello, goteando, haciendo ese sonido peculiar en el piso. Es sangre. Y por dentro siento que tengo muchísima hambre.

—¿Carolina?

Salí de mis pensamientos y volteé a ver a Anne, estábamos en la clase de ética mirando una película, el suplente...

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