Capítulo 56 Un tiempo

Mis piernas temblaron, era una sensación extraña; inconsistentemente mordí mi labio inferior, pero dejé de hacerlo casi de inmediato, no quiero que piense que quiero darle ese beso, porque no es así. Obvio no, no es como que yo quiera saber a qué saben sus labios y eso.

  Lo miré, sus ojos me pedían...

Inicia sesión y continúa leyendo