Capítulo 54 No voy a dejar que mueras

Rocco no hizo caso a la tensión en sus músculos ni a la debilidad que comenzaba a ceñirse a sus huesos.

Cuando las balas comenzaron a impactar unas contra otras, se arrojó encima de su esposa para protegerla de todas ellas. Bianca cayó de espaldas al suelo, sintiendo cómo la sangre tibia le mojaba ...

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