Capítulo 8 Juguemos

Bianca se quedó atónita ante la "solución" tan descabellada de su hermana.

—¡De ninguna manera! —se negó —. ¿Te has vuelto loca? ¿Cómo... cómo podría ocupar tu lugar? ¡Él es tu esposo!

—Solo de nombre —replicó Verónica —. No lo amo, nunca lo haré. Él tampoco está interesado en esas cosas... —Se ab...

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