Capítulo 89 No necesitas un amante

La cena fue silenciosa y solitaria. Mientras que Bianca comía en la cocina lo que su esposo había pedido a domicilio, Rocco se enfrascó en una llamada dentro de su habitación, sin molestarse en tocar su plato.

El departamento se sentía demasiado vacío en ese momento. Bianca sintió un frío repentino...

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