Capítulo 109 109

De mala gana, me senté mientras él ponía un plato de huevos y tostadas ligeramente quemadas frente a mí. Oleg ocupó el asiento a mi lado.

Jugueteando con el tenedor, pregunté: —¿Hay kétchup?

—¿Kétchup?

—Sí, kétchup. Ya sabes, esa cosa roja.

—¿Para qué?

—Para ponerlo en los huevos.

—¿Quién pone kétch...

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