Capítulo 111 111

—Es mi sangre —dijo Oleg con calma.

           Mis ojos fueron hasta la venda en su costado. El vendaje blanco resaltaba contra su piel bronceada y tatuada. Debía haberme manchado de sangre cuando estábamos en la azotea, cuando hizo eso con sus dedos. Apreté los muslos al recordarlo.

           —Ah ...

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