Capítulo 125 125

Dejando el teléfono a un lado, puse mis manos sobre sus hombros.

—Velina está bien.

Ella cerró los ojos brevemente y se relajó

visiblemente.

Odiaba tener que contarle más, pero no tenía

sentido ocultárselo. Se enteraría de los detalles pronto de todos modos.

—La atacaron anoche. Tres hombres irr...

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