Capítulo 66 66

Era ya muy entrada la noche cuando por fin bajamos en busca de algo para comer. Yo llevaba la camisa arrugada de color azul claro de Maxim y él sus pantalones grises aún más arrugados.

Grité de alegría al ver las luces blancas parpadeantes y la brillante estrella roja del abeto que había colocado e...

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