
Esposa por accidente del cruel jefe.
Nelsi Diaz · Completado · 192.0k Palabras
Introducción
Lo odia, pero se ve envuelta en un suceso por accidente, que va a marcarla.
¡Descubre que está casada con su jefe!
No sabe cómo pasó, lo peor de todo es que su jefe la acusa de ser la culpable por fallarle a la difunta madre de su hija y ahora el odio es mutuo. Aunque ver el cariño que le toma su hija a esa Zoé lo hace replantearse de si está o no equivocado con respecto a ella. Solo que todo se dificulta cuando Zoé parece tener una relación con uno de sus socios. Los celos se disparan a más no poder en Rafael.
Pero ahora es ella quien no quiere saber nada de él.
¿Lo perdonará por haberla tratado pésimo? ¿Será capaz de aceptar sus errores y ser sincero una vez en muchos años?
Capítulo 1
__ Ya estoy harto de su incapacidad para acoplarse al ambiente de trabajo. - manifestó el hombre que reprendió a la chica por defenderse de su agresor. - Aquí no hacemos advertencias, señorita. Comete un error y se va.
El jefe de Zoé no iba a dar su brazo a torcer. Para él si no generaba ganancias, no volvían a trabajar. No le importó saber que la chica necesitaba dinero, estaba despedida y ya.
Dicen que todo lo cura el tiempo, pero para Zoé no fue así jamás.
A ella parecía que le llovía sobre mojado, puesto que el mismo día que perdió su trabajo encontró sus cosas afuera de su apartamento. Cuando quiso entrar descubrió que la llave había sido cambiada.
«¿Que mas puede pasarme?» Pensó en ese momento.
«Todo», quiso responderse, pues su madre le llamó para decirle que necesitaba del dinero que le enviaba todos los meses para subsistir la medicación de su padre.
Quería darse por vencida. Poder decirle que no lo tenía, que había perdido su trabajo por no dejar que le faltaran el respeto, que estaba sin donde dormir también, pero no pudo. Guardó ese nudo en su garganta y sonrió como si todo estuviera bien.
__ El pago se me retrasó unos días, mami. Si puedes pedirlo prestado, es mucho mejor. Te lo pasaré en diez días como máximo.
Negociar siempre fue lo suyo. Aunque ser una traductora también, el cual había sido la carrera que abandonó para poder trabajar, entre otras cosas que tuvo que aprender con cursos en línea en el tiempo libre que podía tener.
__ Creo que mi vecina puede prestarme. — dijo su madre a la vez que le informó de la mejoría que su padre había tenido.
Esas eran buenas noticias para Zoé. Tanto como para su madre, era la única de sus hijos que se esforzaba por acompañar a sus padres, puesto que su hermano mayor se había olvidado de ellos por completo.
__ Bueno mami, te dejo, mi jefe me está llamando. — se excusó la chica que sonrió ligeramente para apaciguar la preocupación de su madre por ella.
Solo quería quitarle peso a sus problemas porque para Zoé, los de otros, en ocasiones tenían más gravedad que los suyos.
Pero en ese momento sí quiso llorar. Desahogarse por primera vez, lo necesitaba tanto que le pareció una buena opción, pero no se lo permitió, de nuevo. No siquiera había un lugar donde encerrarse para que nadie la viera hacerlo.
Solo tenía 167 dólares en su bolso, quizá otros 200 en su tarjeta, pero no era suficiente. No lo era ni de cerca.
Observó sus cosas cubiertas por una de sus mantas y se preguntó qué podría vender o que conservar.
En ese punto de su vida, solo requería dinero.
Recordó a algunos de sus vecinos que siempre le preguntaron por algunas cosas que ella tenía y supo que podría sacar algo de ahí, a la vez que aminorar lo que debía cargar era algo esencial.
Ofreció todo lo que consideró vendible. Aunque con las rebajas que tuvo que hacer, solo logro juntar poco más de quinientos, siendo que al comprarlas fueron más del doble. Pero no pensaría más en eso, solo la haría ver el fracaso que le hicieron pensar que podía ser.
Cargó las cajas entre sus manos, ya que pagar un taxi era algo que por el momento no podía permitirse. Caminó y caminó lo que sus pies la dejaron, lo único rescatable era que no había llovido. Odiaba los días lluviosos, siempre traían melancolía a su vida y por ello no eran de su agrado. Sobre todo en ese momento.
Retrocedió cuando en la entrada de un casino o "lugar de mala muerte" como su madre los había catalogado, estaba un anuncio de "se necesita empleada"
«¿Será mi destino que empieza a mejorar?» se dijo esperanzada en que la respuesta fuera un positivo. No era un lugar donde supiera moverse, lo tenía claro.
Aún así, dejó las cajas en el suelo y arregló su imagen, un poco al menos. Ensayó su sonrisa y volvió a levantar las cajas para buscar a alguien que la atendiera, aunque todo se veía vacío. Salvo por la chicas que limpiaban.
Le preguntó a una y a otra por quien era el encargado y todas coincidieron en su respuesta. Bajaría luego de unos minutos.
Esperó un poco, aburriendose luego de un momento en el mismo lugar donde no sabía que hacer. Se sintió fuera de lugar, pero no podía irse sin saber si la contratarían.
Un hombre vestido de traje salió de una puerta con un par de documentos en las manos, Zoé se apresuró a él y lo abordó directamente alegando estar en ese lugar por el anuncio del trabajo.
__ Sí, entiendo. Solo que no es conmigo con quien debe tratar. — justificó el sujeto.
__ ¿Como no? ¿Acaso no es el jefe? — preguntó ella.
El tipo no tuvo tiempo de responder cuando Rafael, en voz alta maldijo. Pateó el par de cajas que lo habían hecho tropezar, ese no había sido su mejor día y caerse por culpa de algún inepto que dejó cosas espacidas por su camino solo empeoró su humor.
__ ¡Quiten este estorbo de aquí! — soltó en un rugido que tensó a muchos que ya conocían su carácter poco paciente.
__ ¡Oigame!, Deje de ser tan delicado. Hay mejores maneras de hablar. — le discutió Zoé. — Maleducado.
Rafael se quedó en silencio viendo como una desconocida lo estaba regañando, peor aún, ¡frente a sus empleados! ¿Que atribuciones pensó que tenía para hablarle así?
__ ¿Y quien se cree para hablarme de esa manera!
__ Una persona amable. — se veía realmente molesta. - No amargada como usted. Insolente.
Rafael solo entornó los ojos.
__ Hay gente insoportable y luego usted. — refunfuñó ella.
El hombre de treinta años le dió una mirada llena de hastío, si se quedaba más tiempo no sabía lo que saldría de su boca, así que prefiero ignorar antes de pasar de ella.
¿Quien se creía esa mujer ahí? Hablarle de esa forma no era modo de referirse a él.
Por ello, la dejó atrás ignorando por completo lo ocurrido. Tenía asuntos más importantes que tratar que quedarse a discutir con una insignificante, se dijo.
Zoé respiró y quiso alcanzar al hombre de antes, ya que ese empleo debía ser suyo a como diera lugar. Entró a la misma puerta donde lo vio cerrarla y sin pedir permiso, cruzó el umbral, arrepintiéndose de inmediato al ver al sujeto maleducado estar sin camisa, Rafael se la había quitado porque alguien le había tirado comida encima y no tenía tiempo de ir hasta su casa, pero no esperó que la misma mujer irrumpiera su lugar privado.
__ Lo lamento, solo vine a buscar a tu jefe, creo. —añadió dándose la vuelta para darle más privacidad, según ella. —¿Viste que se hizo?
__ Puede salir, por favor. — Rafael se contuvo para no ser más grosero.
__ Sí, solo necesito hablar con tu jefe. — añadió de nuevo.
El hombre estaba a punto de perder la paciencia. Le sacaba de quicio el entrometimiento de las personas y con alguien desconocido, aún peor.
__ El que no desea...
__ ¡Señor, al fin! — el rostro se le iluminó a Zoé al ver a quien buscaba.— Quería hablar con usted sobre el trabajo de...
__ Señorita, ya le dije que no soy quién decide eso. — justificó él. — Lo trata directamente con el jefe.
__ Entonces lléveme con su jefe. — pidió ella.
__ Ahí lo tiene. — apuntó el sujeto al hombre que sostenido de su escritorio y sin camisa la observaba con un gesto fríamente y lleno de hastío. A Zoé se le erizó la piel y las esperanzas se le cayeron al piso.
Difícilmente le darían el trabajo. Todo por no saber quedarse callada.
Últimos capítulos
#129 CASADA CON EL PERVERSO HERMANO DE MI EX. Capítulo Extra: Tú en mi piel.
Última actualización: 2/27/2025#128 CASADA CON EL PERVERSO HERMANO DE MI EX. Capítulo Extra: Un regalo inusual.
Última actualización: 2/27/2025#127 CASADA CON EL PERVERSO HERMANO DE MI EX. Capítulo Epílogo.
Última actualización: 2/27/2025#126 CASADA CON EL PERVERSO HERMANO DE MI EX. Capítulo 64.
Última actualización: 2/27/2025#125 CASADA CON EL PERVERSO HERMANO DE MI EX. Capítulo 63.
Última actualización: 2/27/2025#124 CASADA CON EL PERVERSO HERMANO DE MI EX. Capítulo 62.
Última actualización: 2/27/2025#123 CASADA CON EL PERVERSO HERMANO DE MI EX. Capítulo 61.
Última actualización: 2/27/2025#122 CASADA CON EL PERVERSO HERMANO DE MI EX. Capítulo 60.
Última actualización: 2/27/2025#121 CASADA CON EL PERVERSO HERMANO DE MI EX. Capítulo 59.
Última actualización: 2/27/2025#120 CASADA CON EL PERVERSO HERMANO DE MI EX. Capítulo 58.
Última actualización: 2/27/2025
Te podría gustar 😍
Invisible para su Matón
De mejor amigo a prometido
Una semana de boda en New Hope. Una mansión llena de invitados. Y una dama de honor muy resentida.
Para sobrevivir, Savannah lleva una cita —su encantador y pulcro mejor amigo, Roman Blackwood. El único hombre que siempre la ha apoyado. Le debe un favor, y fingir ser su prometido? Fácil.
Hasta que los besos falsos empiezan a sentirse reales.
Ahora Savannah está dividida entre mantener la farsa… o arriesgarlo todo por el único hombre del que nunca debió enamorarse.
Después de Una Noche con el Alfa
Pensé que estaba esperando el amor. En cambio, fui tomada por una bestia.
Mi mundo debía florecer en el Festival de Luna Llena de Moonshade Bay—champán burbujeando en mis venas, una habitación de hotel reservada para Jason y para mí, finalmente cruzar esa línea después de dos años. Me había puesto lencería de encaje, dejé la puerta abierta y me acosté en la cama, con el corazón latiendo de emoción nerviosa.
Pero el hombre que se subió a mi cama no era Jason.
En la habitación completamente oscura, ahogada en un aroma embriagador y especiado que me mareaba, sentí manos—urgentes, ardientes—quemando mi piel. Su grueso y palpitante miembro presionó contra mi húmeda entrepierna, y antes de que pudiera jadear, él empujó fuerte, desgarrando mi inocencia con fuerza despiadada. El dolor ardía, mis paredes se contraían mientras arañaba sus hombros de hierro, ahogando sollozos. Sonidos húmedos y resbaladizos resonaban con cada golpe brutal, su cuerpo implacable hasta que tembló, derramándose caliente y profundo dentro de mí.
—Eso fue increíble, Jason—logré decir.
—¿Quién diablos es Jason?
Mi sangre se volvió hielo. La luz iluminó su rostro—Brad Rayne, Alfa del Clan Moonshade, un hombre lobo, no mi novio. El horror me ahogó al darme cuenta de lo que había hecho.
¡Corrí por mi vida!
Pero semanas después, me desperté embarazada de su heredero.
Dicen que mis ojos heterocromáticos me marcan como una verdadera pareja rara. Pero no soy lobo. Soy solo Elle, una nadie del distrito humano, ahora atrapada en el mundo de Brad.
La mirada fría de Brad me clava: —Llevas mi sangre. Eres mía.
No hay otra opción para mí que elegir esta jaula. Mi cuerpo también me traiciona, deseando a la bestia que me arruinó.
ADVERTENCIA: Solo para lectores maduros
El Ascenso de la Loba Desterrada
Ese rugido me robó mi decimoctavo cumpleaños y destrozó mi mundo. Mi primera transformación debería haber sido gloriosa—la sangre convirtió la bendición en vergüenza. Al amanecer me habían marcado como "maldita": expulsada por mi manada, abandonada por mi familia, despojada de mi naturaleza. Mi padre no me defendió—me envió a una isla desierta donde los marginados sin lobos eran forjados en armas, obligados a matarse entre ellos hasta que solo uno pudiera irse.
En esa isla aprendí los bordes más oscuros de la humanidad y cómo enterrar el terror en los huesos. Innumerables veces quise rendirme—sumergirme en las olas y no salir jamás—pero los rostros acusadores que atormentaban mis sueños me empujaban hacia algo más frío que la supervivencia: venganza. Escapé, y durante tres años me escondí entre humanos, recopilando secretos, aprendiendo a moverme como una sombra, afilando la paciencia hasta convertirla en precisión—convirtiéndome en una espada.
Luego, bajo una luna llena, toqué a un extraño herido—y mi lobo regresó con una violencia que me hizo completa. ¿Quién era él? ¿Por qué podía despertar lo que yo creía muerto?
Una cosa sé: ahora es el momento.
He esperado tres años para esto. Haré que todos los que me destruyeron paguen—y recuperaré todo lo que me fue arrebatado.
Sobornando la Venganza del Multimillonario
Su vida es perfecta hasta que su castillo de cristal se derrumba. Su esposo admite haber sido infiel con nada menos que su propia hermana, y hay un hijo en camino. Liesl decide que la mejor manera de sanar su corazón destrozado es destruyendo lo único que él valora más que cualquier otra cosa: su carrera.
Isaias Machado es un multimillonario de primera generación estadounidense; él conoce el valor del trabajo duro y de hacer lo necesario para sobrevivir. Toda su vida ha estado orientada al momento en que pueda arrebatar la compañía McGrath de las manos de los hombres corruptos que una vez dejaron a su familia sin hogar.
Cuando Liesl McGrath se acerca al multimillonario para sobornarlo con información destinada a arruinar a su exmarido, Isaias Machado está ansioso por tomar todo lo que los McGrath valoran, incluyendo a Liesl.
Una historia de amor, venganza y sanación necesita comenzar en algún lugar, y el dolor de Liesl es el catalizador para la montaña rusa más salvaje de su vida. Que comience el soborno.
Elegida por el Rey Alfa Maldito
—Pero yo sobreviviré.
Lo susurré a la luna, a las cadenas, a mí misma—hasta que lo creí.
Dicen que el Rey Alfa Maximus es un monstruo—demasiado grande, demasiado brutal, demasiado maldito. Su cama es una sentencia de muerte, y ninguna mujer ha salido viva de ella. Entonces, ¿por qué me eligió a mí?
La omega gorda e indeseada. La que mi propia manada ofreció como basura. Una noche con el Rey despiadado se suponía que acabaría conmigo. En cambio, me arruinó. Ahora ansío al hombre que toma sin piedad. Su toque quema. Su voz manda. Su cuerpo destruye. Y sigo regresando por más. Pero Maximus no ama. No tiene compañeras. Él toma. Él posee. Y nunca se queda.
—Antes de que mi bestia me consuma por completo—necesito un hijo que tome el trono.
Qué lástima para él... no soy la chica débil y patética que tiraron. Soy algo mucho más peligroso—la única mujer que puede romper su maldición... o destruir su reino.
El regreso de la princesa de la mafia
Papis Alfa y su Criada Innocente (18+)
—¿De quién fue la polla que te hizo llorar más fuerte esta noche?— La voz de Lucien era un gruñido bajo mientras me sujetaba la mandíbula, obligándome a abrir la boca.
—La tuya— jadeé, mi voz destrozada de tanto gritar. —Alpha, por favor—
Los dedos de Silas se clavaron en mis caderas mientras se hundía de nuevo en mí, rudo e implacable. —Mentirosa— gruñó contra mi espalda. —Ella sollozó en la mía.
—¿Deberíamos hacer que lo demuestre?— dijo Claude, sus colmillos rozando mi garganta. —Átenla de nuevo. Que suplique con esa boquita bonita hasta que decidamos que ha ganado nuestros nudos.
Estaba temblando, empapada, usada— y todo lo que pude hacer fue gemir, —Sí, por favor. Úsenme de nuevo.
Y lo hicieron. Como siempre lo hacen. Como si no pudieran evitarlo. Como si les perteneciera a los tres.
Lilith solía creer en la lealtad. En el amor. En su manada.
Pero todo fue arrancado.
Su padre—el difunto Beta de Fangspire— murió. Su madre, con el corazón roto, bebió acónito y nunca despertó.
¿Y su novio? Encontró a su pareja y dejó a Lilith atrás sin una segunda mirada.
Sin lobo y sola, con una deuda hospitalaria creciendo, Lilith entra en el Rito—un ritual donde las mujeres ofrecen sus cuerpos a los Alphas malditos a cambio de oro.
Lucien. Silas. Claude.
Tres Alphas despiadados, malditos por la Diosa Luna. Si no marcan a su pareja antes de los veintiséis, sus lobos los destruirán.
Lilith se suponía que era un medio para un fin.
Pero algo cambió en el momento en que la tocaron.
Ahora la quieren—marcada, arruinada, adorada.
Y cuanto más la toman, más la desean.
Tres Alphas.
Una chica sin lobo.
Sin destino. Solo obsesión.
Y cuanto más la prueban,
Más difícil es dejarla ir.
En la Cama con su Jefe Idiota
Una noche. Eso es todo lo que se suponía que iba a ser.
Pero a la fría luz del día, alejarse no es tan fácil. Roman no es un hombre que suelta—especialmente no cuando ha decidido que quiere más. No solo quiere a Blair por una noche. La quiere a ella, punto.
Y no tiene intención de dejarla ir.
El Alfa Motociclista que se Convirtió en Mi Segunda Oportunidad de Pareja
—Eres como una hermana para mí.
Esas fueron las palabras que colmaron el vaso.
No después de lo que acababa de pasar. No después de la noche ardiente, sin aliento, que sacudió nuestras almas mientras nos enredábamos en los brazos del otro.
Sabía desde el principio que Tristan Hayes era una línea que no debía cruzar.
No era cualquier persona, era el mejor amigo de mi hermano. El hombre que pasé años deseando en secreto.
Pero esa noche... estábamos rotos. Acabábamos de enterrar a nuestros padres. Y el dolor era demasiado pesado, demasiado real... así que le rogué que me tocara.
Que me hiciera olvidar. Que llenara el silencio que la muerte dejó atrás.
Y lo hizo. Me sostuvo como si fuera algo frágil.
Me besó como si fuera lo único que necesitaba para respirar.
Luego me dejó sangrando con seis palabras que ardieron más profundo que cualquier rechazo.
Así que, huí. Lejos de todo lo que me causaba dolor.
Ahora, cinco años después, estoy de vuelta.
Recién rechacé al compañero que me abusó. Todavía llevando las cicatrices de un cachorro que nunca pude sostener.
Y el hombre que me espera en el aeropuerto no es mi hermano.
Es Tristan.
Y no es el chico que dejé atrás.
Es un motociclista.
Un Alfa.
Y cuando me miró, supe que no había ningún otro lugar al que pudiera huir.
De Substituta a Reina
Con el corazón roto, Sable descubrió a Darrell teniendo sexo con su ex en su cama, mientras transfería en secreto cientos de miles para mantener a esa mujer.
Lo peor fue escuchar a Darrell reírse con sus amigos: —Es útil—obediente, no causa problemas, se encarga de las tareas del hogar, y puedo follarla cuando necesito alivio. Básicamente es una sirvienta con beneficios. Hizo gestos groseros de empuje, provocando las carcajadas de sus amigos.
Desesperada, Sable se fue, reclamó su verdadera identidad y se casó con su vecino de la infancia—el Rey Lycan Caelan, nueve años mayor que ella y su compañero predestinado. Ahora Darrell intenta desesperadamente recuperarla. ¿Cómo se desarrollará su venganza?
De sustituta a reina—¡su venganza acaba de comenzar!
El Remedio de Medianoche del CEO
Mi nombre es Aria Harper, y acabo de atrapar a mi prometido Ethan acostándose con mi hermanastra Scarlett en nuestra cama. Mientras mi mundo se desmoronaba, ellos planeaban robarme todo—mi herencia, el legado de mi madre, incluso la empresa que debería ser mía.
Pero no soy la chica ingenua que creen que soy.
Entra Devon Kane—once años mayor, peligrosamente poderoso, y exactamente el arma que necesito. Un mes. Un trato secreto. Usar su influencia para salvar mi empresa mientras descubro la verdad sobre la "muerte" de mi madre Elizabeth y la fortuna que me robaron.
El plan era simple: fingir mi compromiso, seducir información de mis enemigos, y salir limpia.
Lo que no esperaba? Este multimillonario insomne que solo puede dormir cuando estoy en sus brazos. Lo que él no esperaba? Que su arreglo conveniente se convertiría en su obsesión.
A la luz del día, es un maestro de la indiferencia—su mirada deslizándose más allá de mí como si no existiera. Pero cuando cae la noche, está levantando mi vestido de encaje, sus manos reclamando mis pechos a través del material transparente, su boca encontrando el pequeño lunar en mi clavícula.
—Eso es—susurra contra mi piel, con la voz tensa y ronca—. Dios, te sientes increíble.
Ahora las líneas están borrosas, las apuestas son más altas, y todos los que me traicionaron están a punto de aprender lo que sucede cuando subestiman a Aria Harper.
La venganza nunca se sintió tan bien.












