Capítulo 127 Epílogo

Seis meses después.

El sol de la mañana iluminaba con fuerza la franja costera de la provincia. En el piso superior del galpón ampliado, la brisa marina movía con suavidad las hojas de las trinitarias que florecían en la terraza. El ambiente respiraba una paz profunda, madura y definitiva.

Fabiola...

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