
Fuego Cruzado en Discord
Romer Labrador · En curso · 30.2k Palabras
Introducción
—Si crees que jugar en la misma liga en Discord te da derecho a acorralarme así, estás muy equivocado, Ares —susurró Fabiola, aunque su propia respiración agitada delataba el temblor en sus labios.
Gabriel no retrocedió; al contrario, se inclinó más hacia ella, rompiendo la última barrera de distancia.
—No te estoy acorralando, Nix. Solo estoy comprobando si eres tan implacable en persona como con un rifle en la pantalla —respondió él con una voz baja, cautivadora, que le erizó la piel.
Fabiola sintió el calor de su aliento y la firmeza de su mano rodeándole la cintura, sentía que la estaban poseyendo y le gustaba. Sus ojos la desarmaban, la estaban arrastrando a un deseo animal. Estaban a nada de perder el control, pero el orgullo de Fabiola reaccionó a tiempo. Se apartó de golpe, acomodándose el saco mientras recuperaba el aliento. No iba a ser una conquista fácil para el misterioso chico que la volvía loca en línea.
Lo que ella no imaginaba es que Gabriel no era un civil cualquiera. Detrás de ese joven encantador y seguro, se escondía el heredero de la red criminal más peligrosa del sector norte; un hombre atrapado en un mundo de violencia que en el fondo teme que le arrebate su propia humanidad.
Para ambos, las pantallas eran el único refugio. Pero la química entre ambos los estaba arrastrando sin saber a los secretos, peligro y traición fuera del juego digital.
Capítulo 1
El aire en el área privada de la cafetería se había vuelto denso, y la temperatura comenzaba a escalar de una forma que a Fabiola la estaba mareando.
—Si crees que jugar en la misma liga en Discord te da derecho a acorralarme así, estás muy equivocado, Ares —susurró ella. Intentó mantener su habitual tono firme de ejecutiva, pero la respiración agitada y el leve temblor en sus labios la delataron por completo.
Gabriel no dio un solo paso atrás. Al contrario, se inclinó más hacia ella, acortando la distancia hasta que sus hombros chocaron y el espacio personal desapareció.
—No te estoy acorralando, Nix. Solo estoy comprobando si eres tan implacable en persona como con un rifle en la pantalla —respondió él. Su voz bajó a un tono cautivador y espeso que le erizó la piel del cuello.
Fabiola sintió el calor directo de su aliento y, un segundo después, la firmeza de su mano rodeándole la cintura por encima de su ropa. Sentía que la estaban poseyendo y, aunque su mente le gritaba que parara, le gustaba. Le gustaba demasiado. Los ojos de Gabriel, oscuros y fijos en los suyos, la estaban desarmando por completo, arrastrándola hacia un deseo animal y ciego. Estaban a nada de perder el control ahí mismo, sobre la mesa de madera del lugar, pero el orgullo de Fabiola reaccionó justo a tiempo. No iba a ser una conquista fácil para el misterioso chico que la volvía loca en línea. Con un esfuerzo supremo, se apartó de golpe, acomodándose el saco mientras intentaba recuperar el aire y la compostura.
Gabriel la miró fijamente, con una sonrisa de medio lado, mientras metía las manos en los bolsillos de su chaqueta. En su mirada no había burla, sino una fascinación absoluta. Nadie lo frenaba así en el mundo real. Nadie. Por eso ella llamaba su atención, desconocía quién era él y quería saber qué haría cuando lo descubra.
Para entender cómo habían terminado en ese lugar, a punto de cruzar una línea sin retorno, hay que retroceder apenas veinticuatro horas atrás, cuando sus vidas se reducían a píxeles y voces distorsionadas por un micrófono.
La noche anterior, una pantalla era lo único que iluminaba el cuarto de Fabiola, totalmente inmersa en su videojuego. Era muy veloz con sus dedos, nadie sabría que en la soledad era de las mejores. Fuera de esa habitación, ella era la estratega corporativa de CER Software, una mujer que vestía con mucha elegancia y tenía que lidiar con directivos viejos que querían destruirla por completo. Pero a las dos de la mañana, bajo el alias de Nix, solo importaba el juego.
—A tu izquierda, Ares. Hay dos emboscados en la torre —soltó por el canal de voz de Discord.
—Ya los vi. Quédate atrás, déjamelos a mí —la respuesta de Gabriel llegó de inmediato. Esa voz ronca y baja ya era su adicción nocturna.
No sabía cómo se llamaba en realidad, pero la forma en que jugaba —con una agresividad táctica despiadada y un control absoluto— la tenía enganchada. De inmediato él actuó como siempre lo hacía, impecable y finamente terminaron ganando la partida.
—Te dije que cubría tu espalda, Nix. Siempre lo hago —dijo él, y se notaba la sonrisa detrás del micrófono—. Pero me gusta más cuando me miras ganar, preciosa.
Fabiola se sorprendió de inmediato. La palabra "preciosa" flotó en el aire, demasiado íntima y fuerte para usar en ese contexto.
Del otro lado de la ciudad, en un piso de lujo del sector norte, Gabriel se reclinó en su silla, pasándose una mano por el pelo. Sus ojos estaban cansados. En unas horas tendría que ponerse un traje caro, bajar a los muelles comerciales y actuar como el heredero serio y despiadado que su familia mafiosa exigía que fuera. Aborrecía esa vida de violencia; le aterraba pensar que terminaría perdiendo su humanidad por cumplir con su familia y el legado que manejaban. Por eso se refugiaba en la noche, en la única persona que no le tenía miedo porque no sabía quién era en realidad.
—La temporada termina mañana —soltó Gabriel, rompiendo el silencio—. Creo que ya es hora, Nix. Hora de apagar las pantallas. Conozco una cafetería con reservados privados en el centro del distrito financiero. Quiero ver si eres tan imponente en persona como lo eres aquí.
El pulso de Fabiola se aceleró, no por el juego, sino por la propuesta. Era peligroso mezclar su lugar seguro digital con la realidad, pero el deseo que llevaba meses cocinándose a fuego lento la empujó a aceptar.
—Mañana a las cuatro, Ares. No llegues tarde.
Al cortar la llamada, el silencio volvió a la habitación. Ninguno de los dos imaginaba que, al pactar esa cita, acababan de encender la mecha para que el mundo de la alta tecnología corporativa y el sangriento subsuelo de la mafia chocaran en un fuego cruzado del que ninguno saldría ileso.
Últimos capítulos
#31 Capítulo 31 Noventa segundos
Última actualización: 8/18/2026#30 Capítulo 30 Frecuencias cruzadas
Última actualización: 8/18/2026#29 Capítulo 29 Intersección
Última actualización: 8/18/2026#28 Capítulo 28 Distancia y fantasmas
Última actualización: 8/18/2026#27 Capítulo 27 El peso de la partida
Última actualización: 8/18/2026#26 Capítulo 26 El eco del silencio
Última actualización: 8/18/2026#25 Capítulo 25 Muros de aire
Última actualización: 8/18/2026#24 Capítulo 24 Grietas
Última actualización: 8/18/2026#23 Capítulo 23 Choque de dos mundos
Última actualización: 8/18/2026#22 Capítulo 22 Cuentas pendientes
Última actualización: 8/18/2026
Te podría gustar 😍
Amor prohibido, venganza perfecta
Pero un día, al regresar a casa antes de lo previsto, descubre una traición desgarradora: Emma, su hija adoptiva, a quien había criado y amado como si fuera de su propia sangre, anuncia que está embarazada de su esposo.
Las dos personas en las que más confiaba le clavan el puñal por la espalda. Sin embargo, cuando conoce al misterioso novio de Emma, un joven cuya mirada ardiente e indebida la consume, solo un pensamiento invade su mente: traición con traición se paga.
El Arrepentimiento del CEO: Los Gemelos Secretos de Su Esposa Perdida
Aria Taylor despierta en la cama de Blake Morgan, acusada de seducirlo. ¿Su castigo? Un contrato matrimonial de cinco años—su esposa en papel, su sirvienta en realidad. Mientras Blake presume a su verdadero amor, Emma, en las galas de Manhattan, Aria paga las facturas médicas de su padre con su dignidad.
Tres años de humillación. Tres años de ser llamada la hija de un asesino—porque el coche de su padre "accidentalmente" mató a un hombre poderoso, dejándolo en coma y destruyendo a su familia.
Ahora Aria está embarazada del hijo de Blake. El bebé que él juró que nunca querría.
Alguien quiere matarla. La encerraron en un congelador, sabotearon cada uno de sus pasos. ¿Es porque su padre está despertando? ¿Porque alguien tiene miedo de lo que él pueda recordar?
Su propia madre intenta desconectarlo. La perfecta Emma de Blake no es quien aparenta ser. Y esos recuerdos que Aria tiene de salvar a Blake de un incendio? Todos dicen que son imposibles.
Pero no lo son.
A medida que los ataques se intensifican, Aria descubre la traición definitiva: La mujer que la crió podría no ser su verdadera madre. El accidente que destruyó su vida podría haber sido un asesinato. Y Blake—el hombre que la trata como propiedad—podría ser su única salvación.
Cuando su padre despierte, ¿qué secretos revelará? ¿Descubrirá Blake que su esposa lleva a su heredero antes de que alguien la mate? Y cuando él sepa quién realmente lo salvó, quién realmente lo drogó, y quién ha estado cazando a su esposa—¿se convertirá su venganza en su redención?
UNA NOVIA FALSA PARA EL DON DE LA MAFIA
Mi hermana gemela se escapó y me dejó a mí para casarme con Luciano Moretti, un implacable Don de la Mafia. Caminé por el pasillo, temblando, rezando para que no notara el cambio. Pero en el instante en que me besó en el altar, su lengua invadió mi boca, exigente y posesiva, saboreándome como si fuera de su propiedad.
Creí que podría ocultar la verdad. Pero en nuestra noche de bodas salió del baño llevando apenas una toalla, con el agua resbalándole por los abdominales esculpidos y la marcada V que apuntaba hacia su pesada hombría.
Me acorraló contra la cama.
—Hueles diferente, esposita —susurró, y su mano se deslizó por mi muslo, con el pulgar rozando, peligrosamente cerca, mi calor húmedo.
Intenté apartarlo, pero a la mañana siguiente decidió ponerme a prueba. Empujó un plato de bagels con mantequilla de maní hacia mí: comida que me mataría, pero que era la favorita de mi hermana.
—Come —ordenó, y sus ojos bajaron a mi pecho, donde mis pezones se marcaban duros contra la bata de seda—. ¿O quieres que te dé de comer otra cosa?
Su mirada se ensombreció, se desplazó a mis labios, y supe que no estaba hablando de comida. Sabe que soy una impostora. Y va a disfrutar cada segundo de castigarme por ello.
Hijos de la Armada: Intimidada por Hermanastros Cuatrillizos
—Deja de actuar como si fueras una de nosotros. ¡Me das asco!
***En la escuela secundaria, Tabitha era gorda y el blanco constante de las crueles bromas y el acoso de los hermanos cuatrillizos. Eran su pesadilla viviente. Tras abandonar sus estudios allí, dejó atrás la escuela de hombres lobo y se inscribió en una universidad humana, donde bajó de peso. Los cuatrillizos fueron criados por su padre con una estricta disciplina militar, lo que los convirtió en jóvenes alfas rebeldes e indomables. Cinco años después, Tabitha y los hermanos cuatrillizos se reencontraron porque la madre de ella se casó con el padre de ellos.
Ahora, Tabitha se ve obligada a vivir bajo el mismo techo que los cuatro abusivos alfas de la Marina. Rápidamente la reconocen y se quedan atónitos al ver lo hermosa que se ha vuelto.
UN HOMBRE CORRUPTO Y UNA MUJER INGENUA
La historia de Reckless Renegades Viper y Pixie
Soy Sabine, todos me llaman Pixie por mi talla. Mido poco más de un metro y medio. Cometí el error y me casé con un hombre al que apenas conocía durante un fin de semana de diversión. Me dejó a la mañana siguiente y no lo vi durante meses hasta que fui a una reunión sobre la contratación de un guardaespaldas con los Reckless Renegades. Imagina mi sorpresa cuando veo a mi marido perdido hace mucho tiempo con una zorra en el brazo. Lo despedí y le pedí que entregara los periódicos la semana siguiente. Dejé todo lo que tuviera que ver con el club. Negocios, amigos, lo que sea. No iban a dejar que se burlaran de mí. Me dejó, así que debió firmar y dejarme seguir con mi vida. Soy un campeón de patinaje sobre hielo pero necesito más. Quiero amor y una familia propia. Creí que lo había encontrado. Caray, me equivoqué. Ahora ha vuelto y dice que quiere ganarse mi corazón.
Tango con el corazón del Alfa
«La conoció en el campo de entrenamiento de Alpha», dijo. «Ella es la pretendiente perfecta para él. Anoche nevó, lo que indica que su lobo está contento con su elección».
Mi corazón se hundió y las lágrimas corrieron por mis mejillas.
Alexander se llevó mi inocencia anoche, y ahora está tomando esa cosa de su oficina como su Luna.
Emily se convirtió en el hazmerreír de la manada cuando cumplió 18 años y nunca esperó que el hijo del Alfa fuera su compañero.
Después de una noche de amor apasionado, Emily descubre que su pareja ha elegido a su pareja. Con el corazón roto y humillado, desaparece de la manada.
Ahora, cinco años después, Emily es una respetada guerrera de alto rango en el ejército del rey Alfa.
Cuando su mejor amiga la invita a una noche de música y risas, no espera encontrarse con su pareja.
¿Su pareja se dará cuenta de que es ella?
¿La perseguirá y, sobre todo, Emily podrá mantener sus secretos a salvo?
Embarazada de un hombre lobo
Para que la vida de la joven no esté en peligro, tendrá que aceptar un contrato de matrimonio con el hombre con quien durmió solo una vez.
Destinada al Alfa Que Me Mató
Me arrodillé en el lodo, con la agonía del rechazo desgarrándome por dentro mientras lo veía alejarse junto a Celeste, embarazada.
—Yo, Daemon Blackwood —entonó con frialdad—, te rechazo como mi pareja.
Lo había amado durante diez años… hasta que me humilló en una Ceremonia de Rechazo pública, me abandonó por otra mujer y le declaró la guerra a mi manada. Mis padres murieron protegiéndome. Yo morí sola, hecha pedazos por su traición.
Entonces desperté… tres años antes.
Esta vez, se acabó rogar por su amor.
—Hagamos una apuesta, Daemon —digo cuando desestima mi oferta de romper nuestro vínculo—. Pronto no solo aceptarás este rechazo: lo vas a suplicar.
Me mira con un desprecio helado.
—Yo. No. Suplico.
Suspiro. Como la que ya vivió esto, sé lo que viene. Daemon conocerá a su verdadera pareja, se enamorará perdidamente de ella y por fin me dejará libre. Lo único que tengo que hacer es esperar.
Pero entonces… las cosas se ponen raras.
El hombre que antes pasaba meses lejos de mí ahora vigila cada uno de mis movimientos. Me interroga sobre otros machos. Y cuando de verdad conoce a Celeste, no me rechaza a mí, como se supone que debe hacerlo.
La rechaza a ella.
Notas de Colisión
Valentina Cruz es la mejor copiloto que nadie quiere contratar. En un mundo dominado por hombres, su talento táctico está desperdiciado en ligas menores, hasta que una deuda familiar amenazante la obliga a aceptar un trato con el diablo. Y el diablo tiene nombre: Ares Thorne.
Arrogante, temerario y con un historial de copilotos hospitalizados, Ares es el chico malo indiscutible del Campeonato Mundial. Necesita a Val para no perder su asiento, pero se niega a escuchar su voz. Encerrados en el infierno asfixiante del coche de carreras, la hostilidad inicial se transforma en una dependencia brutal. Cada curva ciega los obliga a confiar, cada roce en las cabañas heladas tras las carreras rompe sus defensas. Val pensó que lo más peligroso del rally era la pista, pero pronto descubrirá que lo verdaderamente letal es enamorarse del hombre que lleva el volante.
Conociendo a mi papá millonario
Tentación Italiana
Con su sola presencia erizaba cada parte de mi cuerpo, era un hombre imponente con una mirada que hacía desde mojar mis bragas, a hacerme temblar de puro miedo, todo de él emanaba peligro y sexo, mucho sexo.
Él era el pecado hecho persona y yo solo una simple mortal que cayó en tentación. Soy Nicole Davis y esta es mi historia.












