Capítulo 25 Muros de aire

A la mañana siguiente no hubo espacio para las miradas de reojo ni para los roces casuales en el pasillo. El departamento se sentía más pequeño, casi asfixiante. Ambos median cada movimiento del otro, quizá con alguna esperanza de que la situación se resolviera o internamente sabiendo que todo estab...

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