Capítulo 43 Cartas sobre la mesa

Gabriel se quedó mirando la pantalla. El nombre que parpadeaba en el monitor pertenecía a alguien de su propia confianza, alguien que conocía cada ruta, cada refugio y cada clave de seguridad de la organización. La traición ya no era una sospecha lejana, tenía nombre y apellido, era un golpe que des...

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