Capítulo 61 La trampa del espejo

Gabriel se quedó inmóvil. El aire en la oficina privada del club olía a cuero viejo, a madera pulida y al perfume de jazmín de Valeria, un aroma que durante años había significado su hogar, su estatus y su destino predeterminado. Miró a los ojos a la mujer que tenía enfrente, era impecable, segura d...

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