Capítulo 62 El peso de las cenizas

La tarde caía sobre el club de equitación. En la oficina privada, el silencio era denso y pesado. Gabriel se sentó en el borde del sofá con la respiración agitada, pasándose las manos por la cara, sintiendo un profundo asco hacia sí mismo. Había caído exactamente en la trampa que Valeria le había te...

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