Capítulo 66 El primer movimiento

El taller estaba oscuro, frío y completamente silencioso. Desde la noche en que Gabriel se había marchado entre ruegos y lágrimas, Fabiola no había vuelto a encender las luces principales.

Ya no había espacio para las dudas, ni para el nudo en la garganta que quería quebrarla cada vez que recordaba...

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