
Gemelos inesperados del rey de la mafia
jilopezescritora · Completado · 242.6k Palabras
Introducción
Capítulo 1
Los sueños no siempre se hacen realidad, sin embargo, en ocasiones, estos si llegan a cumplirse…aunque nunca sin pagar un precio por ellos.
—Señorita Bianchi, la inseminación ha resultado ser un completo éxito, usted ahora mismo, está embarazada de gemelos. — dijo el doctor López que, sorprendido de lo que veía, daba la noticia a la mujer que emocionada miraba la pantalla.
El rostro de Victoria Bianchi se iluminó con una luz cegadora de felicidad al ver en aquella pantalla a las dos pequeñas vidas que ya crecían dentro de su vientre. Le habían dicho que ella jamás podría tener hijos, y había vendido hasta el último de sus muebles y su pequeño departamento para hacer realidad aquel sueño que desde niña había tenido, quizás, aquello era un acto egoísta, pero su deseo de ser madre era más poderoso que cualquier otra cosa; Victoria había intentado quedar embarazada durante dos años de una relación que debido a su imposibilidad de tener hijos, se había terminado sin más, y no le importaba si tenía o no a un padre presente en la vida de su hijo o hija; el ser madre había sido su más grande sueño desde que era muy joven, y a sus veinticinco años finalmente se estaba volviendo realidad.
—Oh dios mío, estoy muy agradecida con usted Doctor López, ¿Y está usted completamente seguro de que el donante tiene las especificaciones físicas que solicité? — respondió y cuestionó Victoria entre lágrimas.
Victoria se había sometido a una inseminación artificial para quedar embarazada después de varios intentos fallidos que señalaban en ella un problema de fertilidad; había pedido específicamente que el donante fuera un hombre de cabellos negros y ojos completamente azules, pues en su sueño de maternidad, ella era la madre de un niño o una niña con aquellas características. El hospital de fertilidad en Palermo, su ciudad natal, era el mejor en su tipo por aquellos lugares, y un sinfín de esperanzas nacieron en el corazón de Victoria en ese momento.
—Así es señorita Bianchi, nos aseguramos de que el donante cumpliera con sus especificaciones, sin embargo debe de saber que también estarán sus propios genes de por medio, así que no hay garantía de que sus hijos nazcan exactamente como los ha imaginado, solo le pido que lo tenga en cuenta, por ahora, la felicito por su resultado, es curioso que hayamos logrado gemelos cuando no era eso lo planeado, pero en fin, estas cosas pasan, nuevamente la felicito, recuerde que debe de llevar correctamente los controles prenatales y cualquier duda que llegue a tener no dude en contactarme. — respondió el médico.
—Lo se doctor, pero sé que mis hijos, sean como sean, serán los más hermosos, y tampoco me molesta que saquen mi cabello rubio o mis ojos grises. — respondió Victoria con aquella ancha sonrisa de dientes blancos. — Le agradezco por todo doctor López, dentro de dos días me iré a los Estados Unidos para trabajar allí, y sé que la vida que me espera, será realmente maravillosa, esta es la despedida. Seguiré enviándole la evolución de mi embarazo como me lo ha pedido, muchas gracias por todo. — y extendiendo la mano, Victoria se despidió del médico que volvió su sueño una realidad.
Saliendo del hospital de fertilidad, Victoria dio un pequeño brinco de felicidad, su sueño, su más grande sueño, finalmente se había vuelto realidad.
Un par de días después, y a la otra orilla de la ciudad de Palermo, Italia, un hombre de ceño fruncido y expresión tozuda, leía la carta de resultados sobre su fertilidad; había sufrido un pequeño accidente, y a pesar de nunca haber temido nada por el estilo, si le preocupaba dejar a todo su grande imperio sin nadie que lo herede.
—¿Todo está bien señor Visconti? — cuestionó un joven que miraba a su jefe con un poco de miedo.
El apuesto hombre de cabellos negros y ojos tan azules como los zafiros, arrugó aquella hoja de resultados en su mano tatuada.
“Bajo conteo de espermatozoides.”
Mirando hacia la ciudad, Lorenzo Visconti sonrió de manera torcida. Aquellas no eran buenas noticias, su imperio, la Mafia Sacra, lo había levantado desde cero, y no tener a nadie a quien legarle todo lo que había logrado era terrible; jamás podría pensar en dejar en las manos de su odiado hermano mayor todo lo que había conseguido con su esfuerzo, la mafia más temida de toda Italia, y el, su líder, necesitaban continuar su legado a través de un hijo o hija.
—Este papel dice que soy estéril…nunca podre tener un hijo biológico que continue con mi legado. — respondió Lorenzo Visconti amargamente.
Los ojos azules de Lorenzo, en ese momento notaron el alto edificio que sobresalía a la lejanía, y a su mente llegó un recuerdo de hacia un par de semanas antes de haber tenido el accidente que parecía haber sellado su destino.
Él había donado su material genético al banco de esperma.
—Hace semanas hice una donación de mi material genético, creí que sería divertido que alguna mujer por allí tuviera un hijo mío sin saberlo, pero ahora, esa donación que hice es mi única oportunidad para tener a un heredero. Escucha bien, Armando, debes de ir al hospital de fertilidad y averiguar si mi material ya fue utilizado, y si alguien ya tiene a algún hijo mío creciendo en su vientre, no me importa cómo ni lo que cueste, debes de averiguar quién es esa mujer. — ordenó Lorenzo con su vista aun fija en aquel hospital.
—Como usted ordene, señor. — respondió el joven Armando.
Lorenzo tomó un trago de su vaso de whisky, y mirando su reflejo en la ventana, apreció las heridas que aún tenía en su abdomen después de aquel accidente que le había aparentemente arrebatado su posibilidad de convertirse en padre.
—Maldito seas Laurent… — Lorenzo maldijo en silencio a su hermano, quien había provocado todo aquello.
Al mismo tiempo, Victoria arrastraba su maleta por el aeropuerto ya lista para abordar el avión con destino a Estados Unidos que la estaba esperando. Su mundo se había llenado de felicidad y oportunidades, estaba esperando a sus hijos gemelos, y su amplia sonrisa reflejaba todos aquellos sueños que estaban cumpliéndose.
—Pasajeros con destino a New York, Estados Unidos, favor de abordar por la puerta 444… —
Tocándose cariñosamente su aun pequeño vientre, Victoria avanzó por el corredor sin saber realmente lo que el destino le estaba aguardando…y sin saber que los hijos que con ilusión estaba esperando, eran los hijos de un temible mafioso, los hijos de Lorenzo Visconti.
—Señor, hemos averiguado tan solo el nombre de la mujer que recibió su material genético, su nombre es Victoria, pero el hospital se niega a decirnos el apellido…nos tomará un tiempo averiguarlo todo. — decía el joven Armando.
Con el rostro desencajado, Lorenzo supo que dentro de unos meses se convertiría en el padre de un niño o niña…aquel era su esperanza de mantener su legado intacto.
—No me importa lo que tengan que hacer, encuentren a la mujer que está embarazada de mi hijo y tráiganla ante mi…lo que ella lleva en su vientre, es mi futuro, y debo recuperarlo a cualquier precio. — ordenó Lorenzo.
Últimos capítulos
#178 Capítulo 178 Capítulo 179: La felicidad eterna.
Última actualización: 2/18/2026#177 Capítulo 177 Capítulo 178: Padre e hija.
Última actualización: 2/18/2026#176 Capítulo 176 Capítulo 177: El final de un viaje doloroso.
Última actualización: 2/18/2026#175 Capítulo 175 Capítulo 176: En el camposanto. Parte 2.
Última actualización: 2/18/2026#174 Capítulo 174 Capítulo 175: En el camposanto. Parte 1.
Última actualización: 2/18/2026#173 Capítulo 173 Capítulo 174: Viéndolas marcharse. Parte 2.
Última actualización: 2/18/2026#172 Capítulo 172 Capítulo 173: Viéndolas marcharse. Parte 1.
Última actualización: 2/18/2026#171 Capítulo 171 Capítulo 172: Un gran secreto. Parte 2.
Última actualización: 2/18/2026#170 Capítulo 170 Capítulo 170: Un gran secreto. Parte 1.
Última actualización: 2/18/2026#169 Capítulo 169 Capítulo 169: Aquel rostro.
Última actualización: 2/18/2026
Te podría gustar 😍
Cómo No Enamorarme de un Dragón
Por eso fue más que un poco desconcertante cuando llegó una carta con mi nombre ya impreso en un horario de clases, una habitación en el dormitorio esperándome y las materias elegidas, como si alguien me conociera mejor de lo que me conozco yo misma. Todo el mundo conoce la Academia, es donde las brujas afilan sus hechizos, los cambiaformas dominan sus formas, y toda clase de criatura mágica aprende a controlar sus dones.
Todos menos yo.
Ni siquiera sé qué soy. No hay cambio de forma, ni trucos de magia, nada. Solo una chica rodeada de personas que pueden volar, conjurar fuego o sanar con un toque. Así que me siento en las clases fingiendo que encajo, y escucho con atención cualquier pista que pueda decirme qué es lo que llevo escondido en la sangre.
La única persona más curiosa que yo es Blake Nyvas, alto, de ojos dorados y, definitivamente, un dragón. La gente susurra que es peligroso, me advierten que mantenga las distancias. Pero Blake parece decidido a resolver el misterio que soy, y de algún modo confío en él más que en nadie.
Tal vez sea imprudente. Tal vez sea peligroso.
Pero cuando todos los demás me miran como si no perteneciera a este lugar, Blake me mira como si fuera un acertijo que vale la pena resolver.
Emparejada con su Instructor Alfa
Semanas después, nuestro nuevo instructor Alfa de combate entra al salón. Regis. El tipo del bosque. Sus ojos se clavan en los míos, y sé que me reconoce. Entonces el secreto que he estado ocultando me golpea como un puñetazo: estoy embarazada.
Él tiene una propuesta que nos ata más que nunca. ¿Protección… o una jaula? Los susurros se vuelven venenosos, la oscuridad se cierra sobre mí. ¿Por qué soy la única sin lobo? ¿Es mi salvación… o me arrastrará a la ruina?
Esta Vez Él Me Persigue Con Todo
Afuera del salón de baile, ella se acercó a él mientras fumaba junto a la puerta, con la intención de, al menos, darle una explicación.
—¿Todavía estás enojado conmigo?
Él tiró el cigarrillo y la miró con abierto desprecio.
—¿Enojado? ¿Crees que estoy enojado? Déjame adivinar: Maya por fin descubre quién soy y ahora quiere "reconectar". Otra oportunidad ahora que sabe que mi apellido viene acompañado de dinero.
Cuando ella intentó negarlo, él la interrumpió.
—Fuiste algo pasajero. Una nota al pie. Si no hubieras aparecido esta noche, ni siquiera me habría acordado de ti.
Las lágrimas le escocieron en los ojos. Estuvo a punto de hablarle de su hija, pero se detuvo. Él solo pensaría que estaba usando a la niña para atraparlo y quedarse con su dinero.
Maya se lo tragó todo y se marchó, segura de que sus caminos nunca volverían a cruzarse... pero él continuó apareciendo en su vida, hasta que fue él quien se rebajó, rogándole humildemente que lo aceptara de vuelta.
El Amor No Dicho del CEO
Antes de que pudiera responder, se acercó más, de repente alzándose sobre mí, su rostro a centímetros del mío. Sentí que mi respiración se detenía, mis labios se separaban por la sorpresa.
—Entonces este es el precio por hablar mal de mí con otros —murmuró, mordisqueando mi labio inferior antes de reclamar mi boca en un beso real. Comenzó como un castigo, pero rápidamente se transformó en algo completamente diferente cuando respondí, mi rigidez inicial derritiéndose en cumplimiento, luego en participación activa.
Mi respiración se aceleró, pequeños sonidos escapando de mi garganta mientras exploraba mi cuerpo. Sus caricias eran tanto castigo como placer, arrancando estremecimientos de mí que pensé él sentía reverberar a través de su propio cuerpo.
Mi camisón se había subido, sus manos descubriendo más de mí con cada caricia. Ambos estábamos perdidos en la sensación, el pensamiento racional retrocediendo con cada segundo que pasaba...
Hace tres años, para cumplir el deseo de su abuela, me vi obligada a casarme con Derek Wells, el segundo hijo de la familia que me había adoptado durante diez años. Él no me amaba, pero yo lo había amado en secreto todo el tiempo.
Ahora, el matrimonio contractual de tres años está a punto de terminar, pero siento que algún tipo de sentimiento se ha desarrollado entre Derek y yo que ninguno de los dos está dispuesto a admitir. No estoy segura de si mis sentimientos son correctos, pero sé que no podemos resistirnos físicamente...
Déjalos Arrodillarse
Expulsada por su manada. Olvidada por los licántropos.
Vivía entre humanos —callada, invisible, oculta en un pueblo en el que nadie se fijaba dos veces.
Pero cuando su primer celo llega sin previo aviso, todo cambia.
Su cuerpo se enciende. Sus instintos gritan. Y algo primitivo se agita bajo su piel—
invocando a un gran y temible Alfa que sabe exactamente cómo apagar su fuego.
Cuando él la reclama, es éxtasis y ruina.
Por primera vez, cree que ha sido aceptada.
Vista.
Elegida.
Hasta que él la deja a la mañana siguiente—
como un secreto del que nunca se debe hablar.
Pero Kaelani no es lo que ellos creían.
No carece de lobo. No es débil.
Hay algo antiguo en su interior. Algo poderoso. Y está despertando.
Y cuando lo haga—
todos recordarán a la chica a la que intentaron borrar.
Especialmente él.
Ella será el sueño que él no dejará de perseguir... lo único que alguna vez lo hizo sentir vivo.
Porque los secretos nunca permanecen enterrados.
Y los sueños tampoco.
Vendida al Señor de la Noche
Falso Matrimonio con el Poderoso Enemigo de Mi Ex
Hasta que descubrí que Niall, guapísimo alfa de la manada vecina, era mi pareja destinada. Por fin llegaba mi turno de ser elegida.
Dios, qué ingenua fui.
Cuatro años de compromiso infernal. Teñiéndome el pelo de rubio para complacer sus gustos. Metiéndome en vestidos ajustados, haciendo de su sirvienta personal… solo para oír que serviría más como empleada que como pareja.
Todo porque su corazón le pertenecía a mi hermana.
Esa noche, tiré sin querer el portarretratos con su foto. Me abofeteó. Fuerte. Dijo que nunca estaría a su altura.
Así que lo abofeteé de vuelta, hice pedazos su foto y acepté su rechazo.
Creí que ahí terminaba todo. Hasta que los encontré en el club, riéndose de lo patéticos que habían sido mis cuatro años de intentos. Todo el compromiso había sido su juego enfermo.
Borracha y furiosa, hice algo imprudente con mi misterioso vecino. El alfa Hudson, rostro esculpido por los dioses, peligro en cada línea perfectamente hecha a su medida.
Lo más importante: es el némesis de mi ex.
¿Y qué? El mejor sexo de mi vida.
Pensé que sería un simple encuentro de una noche para olvidar.
Me equivoqué otra vez.
Es más rico que Niall, más poderoso que mi familia e infinitamente más peligroso.
Y no piensa dejarme ir.
Esta vez, no voy a ser la segunda opción de nadie.
Paraíso Cruel - Un Romance Mafioso
Llamar por accidente a tu jefe...
Y dejarle un mensaje de voz subido de tono cuando estás, eh... «pensando» en él.
Trabajar como la asistente personal de Ruslan Oryolov es un trabajo infernal.
Después de un largo día satisfaciendo cada capricho del multimillonario, necesito liberar estrés.
Así que, cuando llego a casa esa noche, eso es exactamente lo que hago.
El problema es que mis pensamientos siguen estancados en el imbécil de mi jefe que me está arruinando la vida.
No pasa nada; porque de todos los muchos pecados de Ruslan, ser guapísimo podría ser el más peligroso.
Esta noche, fantasear con él es justo lo que necesito para llevarme al límite.
Pero cuando bajo la mirada hacia mi teléfono, aplastado a mi lado,
Ahí está.
Un mensaje de voz de 7 minutos y 32 segundos...
Enviado a Ruslan Oryolov.
Entro en pánico y lanzo mi teléfono al otro lado de la habitación.
Pero no hay forma de deshacer el daño causado por mi muy sonoro orgasmo.
Entonces, ¿qué puedo hacer?
Mi plan era simplemente evitarlo y actuar como si nunca hubiera pasado.
Además, nadie tan ocupado revisa sus mensajes de voz, ¿verdad?
Pero cuando programa una reunión a solas conmigo de exactamente 7 minutos y 32 segundos,
Una cosa es segura:
Lo.
Escuchó.
Todo.
La última oportunidad de la luna morbosa
Pero todo cambió el día que me dijeron que mi loba se había quedado dormida. El doctor me advirtió que si no marcaba o rechazaba a Alexander dentro de un año, moriría. Sin embargo, ni mi esposo ni mi padre se preocuparon lo suficiente como para ayudarme.
En mi desesperación, tomé la decisión de dejar de ser la chica dócil que ellos querían que fuera.
Pronto, todos me llamaron loca, pero eso era exactamente lo que quería—rechazo y divorcio.
Lo que no esperaba era que mi antes arrogante esposo un día me rogara que no me fuera…
Elegida por el Rey Alfa Maldito
—Pero yo sobreviviré.
Lo susurré a la luna, a las cadenas, a mí misma—hasta que lo creí.
Dicen que el Rey Alfa Maximus es un monstruo—demasiado grande, demasiado brutal, demasiado maldito. Su cama es una sentencia de muerte, y ninguna mujer ha salido viva de ella. Entonces, ¿por qué me eligió a mí?
La omega gorda e indeseada. La que mi propia manada ofreció como basura. Una noche con el Rey despiadado se suponía que acabaría conmigo. En cambio, me arruinó. Ahora ansío al hombre que toma sin piedad. Su toque quema. Su voz manda. Su cuerpo destruye. Y sigo regresando por más. Pero Maximus no ama. No tiene compañeras. Él toma. Él posee. Y nunca se queda.
—Antes de que mi bestia me consuma por completo—necesito un hijo que tome el trono.
Qué lástima para él... no soy la chica débil y patética que tiraron. Soy algo mucho más peligroso—la única mujer que puede romper su maldición... o destruir su reino.
Mi profesor vampiro
De hecho, era hábil y muy sexy. Dejé efectivo y me escapé a la mañana siguiente.
Más tarde, me topé con el «chico de compañía» en mi clase y descubrí que, de hecho, era mi nuevo profesor. Poco a poco, me di cuenta de que había algo diferente en él...
«Olvidaste algo».
Me regaló una bolsa de la compra delante de todos los que tenían cara de póker.
«Qué...»
Empecé a preguntar, pero ya se estaba alejando.
Los demás estudiantes de la sala me miraban fijamente, preguntándose qué me acababa de entregar.
Eché un vistazo al interior de la bolsa y la cerré al instante, sintiendo que la sangre salía de mi cuerpo.
Era el sujetador y el dinero que había dejado en su casa.
El Arrepentimiento del CEO: Los Gemelos Secretos de Su Esposa Perdida
Aria Taylor despierta en la cama de Blake Morgan, acusada de seducirlo. ¿Su castigo? Un contrato matrimonial de cinco años—su esposa en papel, su sirvienta en realidad. Mientras Blake presume a su verdadero amor, Emma, en las galas de Manhattan, Aria paga las facturas médicas de su padre con su dignidad.
Tres años de humillación. Tres años de ser llamada la hija de un asesino—porque el coche de su padre "accidentalmente" mató a un hombre poderoso, dejándolo en coma y destruyendo a su familia.
Ahora Aria está embarazada del hijo de Blake. El bebé que él juró que nunca querría.
Alguien quiere matarla. La encerraron en un congelador, sabotearon cada uno de sus pasos. ¿Es porque su padre está despertando? ¿Porque alguien tiene miedo de lo que él pueda recordar?
Su propia madre intenta desconectarlo. La perfecta Emma de Blake no es quien aparenta ser. Y esos recuerdos que Aria tiene de salvar a Blake de un incendio? Todos dicen que son imposibles.
Pero no lo son.
A medida que los ataques se intensifican, Aria descubre la traición definitiva: La mujer que la crió podría no ser su verdadera madre. El accidente que destruyó su vida podría haber sido un asesinato. Y Blake—el hombre que la trata como propiedad—podría ser su única salvación.
Cuando su padre despierte, ¿qué secretos revelará? ¿Descubrirá Blake que su esposa lleva a su heredero antes de que alguien la mate? Y cuando él sepa quién realmente lo salvó, quién realmente lo drogó, y quién ha estado cazando a su esposa—¿se convertirá su venganza en su redención?












