Capítulo 128 Capítulo 128: El único amor de un anciano.

Tomando de un coñac bastante bien añejado, un viejo hombre miraba por el ventanal de su bonita casa de campo, apreciando aquellos reverdecidos y hermosos paisajes que le traían a la mente viejas y dolorosas memorias que ha pesar del paso de las décadas, jamás pudo dejar atrás.  

Había regresado a I...

Inicia sesión y continúa leyendo