Capítulo 37 Capítulo 37: Su momento eterno.

El camino se sentía diferente, las farolas en la ciudad comenzaban a encenderse, el sol del atardecer coloreaba de tonalidades rojizas y sonrosadas las blancas nubes, creando un espectáculo a la vista tan sublime como si de una obra de arte se tratase, Victoria sentía su corazón hinchado en dicha, L...

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