Capítulo 105

Las secuelas de una batalla siempre traían un tipo distinto de silencio. No era el sosiego pacífico de un bosque dormido, sino la quietud pesada y asfixiante de un cementerio.

Mientras el amanecer se desangraba sobre el horizonte, pintando el cielo con tonos amoratados de violeta y ámbar pálido, la...

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