Capítulo 96

Aelin se sentó en el borde de la cama, con los dedos recorriendo distraídamente el lugar donde la marca de pareja había brillado con tanta fuerza. Ahora era tenue, casi un susurro del vínculo que habían compartido, pero aun así lo sentía: roto, débil, pero innegablemente allí. A su lado, la presenci...

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