Capítulo 41 Ojos

SAMANTHA

No dormí aquella noche.

Cada vez que cerraba los ojos volvía a escuchar la voz de Azrael.

«Muriendo.»

Una sola palabra.

Había sido suficiente para convertir mi habitación en una prisión.

Me encontraba sentada frente a la ventana, con las rodillas contra el pecho y la mirada perdida en el...

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