
Hechizado
Jade F. C. J · Completado · 104.5k Palabras
Introducción
Samantha, cansada del aislamiento y la soledad decide vivir una vida normal y asistir a la preparatoria como los demás adolescentes. Su hermana Kate decide arriesgarse con ella; pero sus padres deciden enviarlas a la preparatoria del pueblo vecino, donde nadie las conoce y podrán estudiar como chicas normales.
Ahora Samantha tiene un secreto: viviendo escondida, negando a su familia y tratando de contener su magia. Sin embargo, Samantha conoce a Daniel Dickson, un joven apuesto muy popular y misterioso; ella jamás había experimentado sentimientos de amor hacia alguien hasta que lo conoció.
Sin embargo, en el transcurso del tiempo se da cuenta de que Daniel y su familia tuvieron ancestros cazadores de brujas y eso la hace querer alejarse pero hay un hilo rojo invisible que los vuelve a unir una y otra vez.
Daniel planea seguir con el legado familiar sin saber que el enemigo está más cerca de lo que esperaba. Además, la familia Holley no son las únicas con magia en el misterioso pueblo de Hammond, donde las desapariciones, muertes y posesiones empiezan a aterrorizar a los pobladores.
Capítulo 1
SAMANTHA
Noche de Halloween, 2025
Todos tienen miedo sobre lo que no conocen: magia, espíritus, brujería... el diablo. Yo nací en una familia donde esos temas son del día a día. La magia está dentro de mi; el poder de hacer hechizos y conjuros son parte de mi vida. Desde que tengo uso de razón mis padres me han enseñado todo lo que se tiene que saber de brujería pero nunca me enseñó sobre lo que era la amistad, ser sociable, ser como una persona normal.
Toda mi vida he vivido aislada. La casa de mis padres está en el bosque, un poco alejada de los demás. Es una casa grande, con su propio cementerio, con árboles frondosos y mucha vegetación. Cada Halloween tengo que soportar ver a los chicos del pueblo venir y lanzar cosas al patio. Todos se retan a entrar pero ninguno lo logra. Es la única vez cuando puedo ver a tanta gente cerca de mi.
Mamá y papá ponen dulces en la entrada cada noche de Halloween pero nadie se atreve a comerlos. Ahora tengo dieciséis años recién cumplidos y nunca he pisado un colegio. Mis únicos amigos son mi hermana Kate y mis gatos. La familia nos visita cada mes para hacer sus reuniones y pociones.
Ansío tanto poder tener una vida normal. Al menos ir al colegio: graduarme, asistir al baile de graduación con el chico de mis sueños... de nada me sirve soñar despierta. Mis padres jamás lo permitirían.
Es casi de noche, los chicos están por llegar. Me puse un vestido negro largo y el típico sombrero de brujas. Digamos que era mi disfraz. Mamá nos dejaba salir esa única vez porque decía que nos podíamos camuflar entre tantos. Peiné mi largo cabello negro y me maquillé un poco. Aunque yo no era una persona que necesitaba maquillaje. La familia Holley nacía con el don de la belleza. Es por eso que creo que los hombres quedaban embobados cuando nos veían. Para las mujeres del pueblo era peligroso y era otra razón para ser odiadas.
—¿Lista? —Kate entra a la habitación, ella es un año menor que yo. Usa un vestido corto, adherido a su cuerpo y su largo cabello negro también va suelto. A pesar de ser hermanas éramos muy diferentes físicamente y claro, en la personalidad. A mi hermana le gusta socializar, ser el centro de atención pero a mi no, prefiero pasar completamente desapercibida. Sin embargo, tengo un pequeño problema: mi ira. Suelo enojarme muy rápido y a veces me da miedo de lo que puedo llegar a hacer.
—Lista.
—¡Es hora de las brujas! —exclama tomándome de la mano y llevándome abajo.
—Niñas, recuerden lo que les dije —nos intercepta mamá.
—Si, mamá. —respondí aburrida. Ya he hablado muchas veces con ella sobre salir al mundo real pero parece no entenderlo.
—Solo quiero cuidarlas —responde.
—Nos podemos cuidar solas —respondí—al menos que de algo sirva tener magia —elevé las cejas.
—Sammy, por favor. Sé por qué estás así. Ya hemos hablado de eso.
—Y no lo volveré a repetir —dije—es algo que quiero hacer y créeme que lo haré. Estoy cansada de este maldito encierro —tomé de la mano a Kate y salimos de casa.
—¿Crees que mamá pueda ceder y podamos salir de una vez por todas de acá? Siento que me estoy perdiendo mucho acá dentro. Afuera hay todo un mundo —dice Kate.
—Lo hará —suspiré—O cuando cumpla mis dieciocho me iré muy pero muy lejos.
—A donde sea que vayas yo iré contigo —le da un leve apretón a mi mano y yo le sonrío.
No tomamos nuestras escobas para volar y transportarnos a otros lugares. Somos brujas modernas: usamos coche. Mi padre me regaló el auto cuando cumplí quince, tratando de calmar mi berrinche de querer salir. Al menos sirvió de algo.
Manejé al pueblo donde todo estaba vestido de Halloween. Las casas decoradas perfectamente con fantasmas, telarañas, monstruos de las películas. Me reí a mis adentros porque si supieran lo que de verdad son los espíritus... una vez me tocó ver uno y no fue nada agradable.
Cuando nos bajamos del coche a buscar palomitas de maíz la gente nos quedó viendo raro. No era novedad. Quise comprar una pero el vendedor se alejó.
—¡No les vendemos a brujas! —exclamó él y se fue. Me sentí mal en el fondo, se supone que ya debería de estar acostumbrada.
—Olvídalo, Sammy, en casa haremos palomitas. Te dije que debíamos usar máscaras.
—No quiero esconderme de la gente solo para ser aceptada —susurré. A lo lejos escuché a un grupo de chicos reír. Estaban en grupo, platicando de cualquier cosa y riendo. Me gustaría tener amigas algún día.
—¡Mira, Sam, hay manzanas bañadas en chocolate! —Kate me arrastró hasta el puesto donde estaba un chico de nuestra edad. Apenas nos vio se puso algo nervioso.
—¿Me das dos? —le pide Kate.
El chico asintió con mucho nerviosismo y le dio las manzanas.
—Gracias —Kate tomó el dinero e intentó pagarle pero él no quiso tocarla.
—Cortesía de la preparatoria —sonrió nervioso.
—¿En serio? Muchas gracias —respondió ella—Soy Kate, por cierto. ¿Como te llamas?
El chico abrió la boca para responder pero no lo hizo. Tomé la mano de Kate y la saqué de ahí.
—El chico no quería recibir nada nuestro, Kate, por eso nos regaló las manzanas. —le dije tirando la manzana al piso—Nos tienen miedo; creen que los vamos a embrujar. —suspiré frustrada—Estoy arrepintiéndome de haber venido.
—Por favor, Sammy, no seas negativa...
—Pero miren quiénes son... —escuché una voz. Giramos y miramos al mismo grupo de chicos. —Las brujas del pueblo. Qué valor tienen al venir aquí.
—No son bienvenidas. Es una celebración para gente del pueblo. —dijo otra chica.
—No sabía que tenía que pedir permiso para venir al pueblo en el que vivo. —les dije.
—Ustedes no viven aquí. Viven en el exilio, en el bosque donde pertenecen. Aún no entiendo cómo no las hemos linchado —se burló otro.
Estaba sintiendo el enojo recorrer todo mi cuerpo. Kate lo notó y me tomó del brazo.
—Solo estamos aquí para divertirnos un rato —dijo ella a mi defensa—Nos iremos pronto.
—No las queremos aquí —dijo otro.
—Si, váyanse —se unió alguien mas. De pronto nos sentimos acorraladas. Los del pueblo empezaron a gritar que nos fuéramos y, de pronto, empezaron a lanzarnos frutas y otras cosas.
—Sam, vámonos—suplicó Kate pero ya era tarde. Me había enojado.
—¡Ya basta! —grité y todos quedaron en silencio. —Todos ustedes son unos idiotas —el viento sopló más fuerte—Inútiles —y más fuerte.
—Sam...
—Unos ignorantes que no conocen absolutamente nada de nosotros...
—Sam, basta.
—Dicen que somos brujas, ¿eh? Pues entonces les daré una pequeña demostración de lo que realmente puedo hacer.
—Samantha, basta.
De pronto hice que los cables de electricidad explotaran, lanzando chispas por todas partes. Después de eso el cielo se volvió gris y las nubes llenas de lluvia empezaron a llorar.
—¡Sam, es peligroso!
Los cables seguían chispeando. Los pobladores empezaron a correr lejos de nosotras. Un chico cayó al piso, donde había un charco de agua y un cable suelto estuvo a punto de electrocutarlo pero Kate lo detuvo. Congeló el cable y corrió hacia el chico para quitarlo de ahí. Un auto apareció de repente: eran mamá y papá.
—¡Samantha, es hora de irnos! —mamá nos tomó del brazo y nos metió al coche. La lluvia cesó y los cables dejaron de chispear. Tenía tanta rabia y tanta decepción conmigo misma que no dije nada más: solo me quedé callada en un estado de desánimo total.
—¿Para eso quieres salir al mundo real, Samantha? —me dice mi padre. —Olvídalo.
—Calla, Raymond. Samantha ha cometido un error muy grave esta noche: ha expuesto la magia y ahora será peor poder salir siquiera a la esquina. Deben irse. Sam, estoy muy decepcionada de ti. Ahora tu castigo será lo que tu quieres: irás a la preparatoria pero no acá. Tu y Kate irán a Hammond, nadie las conoce. Vivan solas, manténganse solas. Solo así podrán entender el por qué las teníamos ocultas por tanto tiempo. —dice mamá.
Aún no podía creer lo que estaba escuchando. ¿Mamá me estaba dando la libertad que tanto quería?
—¿Qué? ¿Hablas en serio? —pregunté.
—Muy en serio. Llevas años suplicándome eso. Creo que necesitas un golpe de realidad, Samantha. Cuando todo salga mal aquí estaremos para cuidarte.
—Mamá... —susurró Kate—... ¿qué haremos solas?
—No lo sé, cariño, tu hermana te cuidará. Se irán en enero, cuando las clases empiecen. Les alquilaré una pequeña casa en el pueblo así que vayan preparándose.
Sea bueno o malo, castigo o no me sentía bien de que por fin sería libre y me iría de este lugar; donde nadie me conoce y donde podré ser la persona que siempre quise ser. Sonreí para mis adentros mientras mi padre conducía en silencio el coche hacía la mansión embrujada.
ENERO, 2026
La luna siempre ha sido mi aliada.
Esa noche que salimos de casa hacia nuestra nueva vida la luna me acompañó en todo el camino. Empacamos todo, incluso algunos libros de hechizos solo por si acaso. Mamá y papá nos visitarían seguido para cerciorarse de que estamos bien y de que no hemos cometido locuras.
-Hoy hay luna llena -murmuró Kate con su cabeza recostada en el vidrio del asiento copiloto-Debimos esperar hasta mañana para poder viajar y así poder disfrutar de la luna en el bosque.
-Es mejor momento para viajar con la luna guiándonos. No estamos muy lejos, solo son dos horas a Hammond. -dije-Llegaremos antes de la media noche.
-¿Crees que estaremos bien? -me pregunta Kate un poco preocupada.
Miré la luna y sonreí.
-Claro que si.
-Sé que quieres esto tanto como yo pero siento un poco de miedo. Por favor promete que no vas a enojarte ni a hacer nada tonto. Esta es una nueva oportunidad para poder demostrarnos que somos más que brujas.
-No digas esa palabra más, Kate. Acá no somos brujas, solo somos adolescentes normales. -le sonreí.
-A veces me das miedo. Pero esta bien, hermana. Solo somos adolescentes normales. -dijo-¿Crees que ahora si puedo emborracharme?
-Eso creo.
Le subí el volumen a la música y aceleré un poco más. He manejado por mucho rato y estaba rendida. Suspiré aliviada cuando miré el nombre del pueblo en el letrero dándonos la bienvenida. Ya había escuchado de Hammond; no es un pueblo tan santo como parece. También hay cosas oscuras, pero mientras estén alejadas de mi no habrá problemas. Cuando entré al pueblo sentí una vibra extraña pero lo ignoré, pensaba dejar todo eso atrás.
Llegué a la casa que mamá nos alquiló: es de dos pisos, pequeña y color blanca. Lo que más me sorprendió es que la casa tenía otras casas alrededor: estábamos en un vecindario. Kate y yo nos quedamos unos segundos viendo todo.
-Tenemos vecinos -dice ella.
-Así es.
Salimos del coche y empezamos a sacar las cosas.
-Buenas noches -nos saludó un señor que paseaba a su perro. Ambas nos miramos extrañas.
-Buenas noches -respondimos al unísono. Nunca nadie nos había saludado con tanta amabilidad.
-Esto está empezando a gustarme -dice ella.
Metimos todo a la nueva casa y dejé el coche estacionado en el garaje. Mamá se había encargado de todo: muebles, televisor, despensa. Al menos no nos dejó tan desamparadas.
-Estoy nerviosa, Sam, pero confío en que esto saldrá bien. Iré a buscar mi habitación. Estoy cansada.
-¿Activaste el nudo? -quise saber.
-No... te espero para que lo hagamos juntas.
-Está bien.
Kate subió las escaleras y yo me quedé organizando algunas cosas para la casa. Encendí la televisión y me senté un rato en el sofá para ver qué había de nuevo. Solo pasaban en el noticiero la desaparición de una chica en este pueblo. Al parece no había rastros de ella. La última vez que la vieron portaba una chaqueta amarilla con capucha. Cuando vi su foto sentí algo en mi pecho: solo sabía que esa chica no estaba viva y estaba en algún lugar del bosque. Sentí pena por ella.
Fui a la cocina y preparé algo de comer. Le mostraré a mamá que puedo sobrevivir sola y cuidar de Kate.
•
-Es media noche -dice Kate.
-Es hora.
Estábamos en el lago de Hammond no muy lejos de casa. Nos quitamos la ropa y nos metimos al lago a nadar bajo la luna llena. Siempre hacíamos eso cada mes. En unas horas empezaría nuestra travesía de asistir a la preparatoria y me sentí feliz por eso. El agua estaba muy fría pero se sentía genial.
-No puedo creer que seamos libres -rio Kate emocionada-Admito que me sentí un poco mal por lo que pasó esa noche de Halloween pero sirvió para que nuestros padres cedieran.
-No quiero recordar esa noche. -dije, pero de inmediato miré hacia el muelle. Sentía que había alguien ahí observando.
-Kate, acércate, no estamos solas. -ella también miró. A pesar de que a simple vista no podíamos ver nada podíamos sentir esa presencia ahí. Era ago tan fuerte y tan profundo que me hizo sentir un cosquilleo en mi estómago. -Es hora de irnos.
Nadamos hacia el muelle y salimos. Sabía que nos habían observado desnudas pero era lo de menos. Al parecer había alguien raptando jovencitas en este pueblo y teníamos que tener más precaución.
Nos pusimos la ropa, nos fuimos al coche rápidamente y nos fuimos a casa.
-¿Qué crees que era? -pregunta Kate, secándose el cabello. -Pude sentir su energía, era muy pesada.
-No lo sé-respondo pensativa también. Estaba sentada en el sofá, pensando en eso, era algo que no me podía sacar de la cabeza.
-¿Crees que en este pueblo haya gente como tú y como yo? -se sentó frente a mi un poco preocupada.
-Si los hubieran nuestros padres nos hubieran advertido; pero creo que no eran como nosotros -dije-sea lo que sea era diferente: algo más malo. Tenemos que tener mucho cuidado.
-Deberíamos hacer un hechizo de protección en toda la casa.
Asentí.
Buscamos el libro de hechizos y nos dispusimos a hacer un conjuro de protección para ambas y para la casa también. Con cautela salimos y pusimos sal en los cuatro puntos de nuestro terreno. Solo espero que eso sirva para que, sea lo que sea que haya allá afuera, no pueda entrar.
Decidí dormir con Kate esta noche, la luz de luna entrando por la ventana me hizo sentir segura y me quedé dormida de inmediato
•
La alarma sonó y me desperté rápidamente. Tenía mucho sueño, nos habíamos dormido casi a las tres de la mañana, no habíamos descansado nada. Una desventaja del colegio: levantarse temprano.
-Bienvenida al mundo real -dice Kate poniéndose en pie.
-Oh Dios -me quejé-tengo mucho sueño.
-Tengo un remedio para eso -Kate sale de la habitación.
-Esta es la vida que querías, Samantha, aquí tienes a una adolescente completamente normal -me puse en pie y me dirigí al baño rápidamente.
Nueva vida, aquí vamos.
Últimos capítulos
#42 Capítulo 42 Oscuridad
Última actualización: 8/20/2026#41 Capítulo 41 Ojos
Última actualización: 8/20/2026#40 Capítulo 40 Sentir
Última actualización: 8/20/2026#39 Capítulo 39 Tiempo
Última actualización: 8/20/2026#38 Capítulo 38 Noche
Última actualización: 8/20/2026#37 Capítulo 37 Evan
Última actualización: 8/20/2026#36 Capítulo 36 Normal
Última actualización: 8/20/2026#35 Capítulo 35 Refugio
Última actualización: 8/20/2026#34 Capítulo 34 Fin
Última actualización: 8/20/2026#33 Capítulo 33 Vida
Última actualización: 8/20/2026
Te podría gustar 😍
Solo Fue Su Esposa
Oriana Quiroga fue criada como la vergüenza de su familia.
La hija gorda que nadie quería.
La niña de carácter difícil.
La que nunca sería suficiente.
Cuando sus padres intentan entregarla en matrimonio a un hombre poderoso para salvarse de la ruina, Oriana cree que su vida terminó.
Hasta que el capitán Rodrigo Valdés aparece y dice frente a todos:
—Oriana es mi futura esposa.
Así nace un matrimonio por contrato.
Él la salva de una condena.
Ella acepta vivir al lado del único hombre que alguna vez la miró con respeto.
Pero Rodrigo le da su apellido, no su amor.
Su familia la humilla y su pasado la persigue. Su cuerpo vuelve a ser usado para herirla. Y cuando una mentira destruye lo poco que quedaba entre ellos, Oriana firma el divorcio y desaparece.
Sin rogarle a nadie.
Sin mirar atrás.
Sin volver a ser la mujer que todos creían débil.Porque ella tenía un secreto muy bien guardado.
Cuando Rodrigo descubre la verdad, la esposa que perdió ya no es la joven insegura que necesitaba protección.
Ahora Oriana tiene poder, una misión y un secreto que puede cambiarlo todo.
El capitán Valdés podrá ganar guerras.
Pero recuperar a la mujer que rompió con su indiferencia será la batalla más difícil de su vida.
Porque para todos, Oriana alguna vez "Solo Fue Su Esposa"
Pero Rodrigo descubrirá demasiado tarde que ella nunca fue solo eso.
¿Puede una mujer volver a amar al hombre que la salvó de todos… pero la dejó sola cuando más necesitaba ser elegida?
El Destino Errante de Lucky: Emparejada con un Rey Alfa
Wyatt sonrió y, por un momento, fue como si mi corazón hubiera saltado de mi pecho. Parecía una estrella de cine parada allí con el sol de la madrugada detrás de él. Su cabello castaño estaba peinado un poco más de lo habitual, con rizos más prominentes y estaba recogido y alejado de su rostro. Su barba, que por lo general se parecía más a una espesa barba en las mejillas y la barbilla, había crecido un poco más, y me preguntaba cómo no me había dado cuenta de eso esta mañana.
Fue entonces cuando me di cuenta de que no me permitía mirarlo más que unos instantes. Si lo hubiera hecho, me habría fijado en la manga llena de tatuajes que tenía en el brazo izquierdo, especialmente cuando estaba sin camisa esta mañana. O me habría dado cuenta de que sí, era sexy. Sí, era precioso. Pero también era bastante guapo y parecía tener un aire dulce...
Me quité ese pensamiento de la cabeza. Como alfa, ni siquiera saldría con una mujer cualquiera, y definitivamente no con una que leyera como un humano en lugar de un hombre lobo.
Wrenlee «Lucky» Jones quería mantener un perfil bajo. Demonios, su vida dependía de ello. Pero cuando cumplió 18 años y descubrió que un enamorado de ella desde hace mucho tiempo era en realidad su compañero hombre lobo predestinado, las cosas se complican rápidamente. En cuestión de semanas, es víctima de una antigua maldición y tiene que luchar tanto contra entidades mágicas como contra su testarudo y autoritario compañero, que resultó ser el Rey Alfa del Dominio de los Apalaches. Atrapada repentinamente entre el destino, el miedo y el amor, Wrenlee debe sortear la maldición que la rodea y tomar decisiones que no solo le costarán a ella... sino también a su pareja. (Libro introductorio a las novelas del Dominio de los Apalaches, narrado desde perspectivas alternas)
Una amapola para el griego
Para el mundo exterior, Emily es una simple archivadora invisible: ropa holgada, gafas enormes y un salario miserable. Pero cuando la vida de su madre pende de un hilo por un cáncer agresivo, las reglas cambian. De noche, envuelta en encaje negro, un antifaz y sobre el escenario del club más exclusivo de Chicago, se convierte en Amapola: una cautivadora bailarina que enloquece a los hombres sin dejarse tocar por ninguno.
Alexandros Kostas es el CEO más despiadado, frío e influyente de la industria. Su imperio se tambalea tras la muerte de su abuelo, quien le dejó una última condición en su testamento: casarse y formar una familia en tiempo récord o perderlo todo. Desesperado por encontrar una esposa conveniente, busca refugio en la noche... donde queda hechizado por la misteriosa Amapola, la única mujer que se ha atrevido a rechazar su dinero y su poder.
La chispa se enciende cuando el destino une sus vidas en dos frentes: en la oficina, Alexandros descubre la brillante mente financiera de la torpe archivadora; en la sombra, se obsesiona con cazar a la esquiva bailarina.
Entre mentiras, secretos corporativos, un chantaje familiar y una atracción desenfrenada que ninguno puede controlar:
¿Qué pasará cuando el CEO descubra que la esposa que compró por contrato es la misma mujer que le robó el aliento tras un antifaz?
Fingido a real
Gautam es un doctor alto, moreno y guapo. Es inteligente, divertido e ingenioso. Necesita ayuda de alguien para salir de una situación incómoda con su amigo. Encuentra una solución perfecta...
Únete a su viaje y descubre cómo se enamoran de verdad...
El CEO Sobre Mi Escritorio
—Sé que sí.
—¿Y si no quiere este tipo de protección?
—La querrá —digo, bajando un poco la voz—. Porque necesita a un hombre que pueda darle el mundo.
—¿Y si el mundo arde?
Mi mano se tensa sutilmente en la cintura de Violet.
—Entonces le construiré uno nuevo —respondo—. Aunque tenga que quemar el viejo yo mismo.
No trabajo para Rowan Ashcroft.
Trabajo bajo él.
Desde mi escritorio, decido quién obtiene acceso al CEO más implacable de la ciudad y quién no pasa del lobby. Gestiono su tiempo, su silencio, sus enemigos. Mantengo su mundo en marcha mientras el mío se derrumba en silencio bajo facturas impagas, una madre internada en rehabilitación y un hermano que desapareció sin despedirse.
Rowan Ashcroft es poder envuelto en un traje a medida.
Frío. Intocable. Implacable.
No coquetea. No sonríe. No ve a las personas, solo su utilidad.
Y durante mucho tiempo, yo solo fui útil.
Hasta que empezó a observarme.
Al principio, el cambio en su atención es sutil. Una pausa demasiado larga. Una mirada que se queda. Órdenes que me acercan en vez de alejarme. El hombre que está de pie frente a mi escritorio empieza a controlar más que mi agenda, y me doy cuenta demasiado tarde de que llamar la atención de Rowan Ashcroft es mucho más peligroso que ser ignorada.
Porque los hombres como él no ansían afecto.
Ansían posesión.
Esto se suponía que era un trabajo.
No una prueba de mis límites.
No una lenta y deliberada caída en su autoridad.
Pero si Rowan Ashcroft decide que pertenezco bajo su escritorio, que así sea.
Sobrevivir tiene un precio, y las facturas no se preocupan por cómo las pago.
Irresistible Adicción
Tras un divorcio que la dejó de pie, pero con el orgullo herido, ella ha aprendido que la vida no se detiene. Enfocada en reinventarse profesionalmente como organizadora de eventos y madre de una adolescente de dieciséis años; el romance no entra en sus planes. Menos aún si viene de la mano de un imponente hombre acostumbrado al control absoluto y a un mundo de lujos impecables.
El magnetismo entre ambos es inmediato, desatando un juego de seducción que desafía las inseguridades lógicas de una mujer real y el vertiginoso ritmo de vida de un millonario. Entre el caos de un nuevo comienzo y la intensidad de un deseo inesperado, ella tendrá que decidir si está lista para romper sus propias reglas y descubrir que las mariposas en el estómago se sienten igual a cualquier edad, o si son cosas de la adolescencia.
Nunca es tarde para un amor apasionado.
La Cuarta Vida de la Omega
El Alfa más brutal, temido y despiadado de las manadas, le propone un trato inesperado: convertirse en su Luna. Ella necesita el poder y la protección que solo un Alfa como él puede proporcionarle.
Acepta, convencida de que podrá utilizar al Alfa para conseguir su venganza.
Lo que no imagina es que el Alfa también tiene sus propios secretos… y que acercarse demasiado a él podría ser mucho más peligroso que enfrentarse a sus enemigos.
Mientras su antigua pareja la traiciona con su propia media hermana, Escarlata comienza su plan de venganza. Pero cuanto más se acerca al alfa, más difícil le resulta distinguir entre el peligro y la atracción.
Ella quería usar al Alfa para vengarse.
Él tenía sus propias razones para elegirla.
Y ninguno estaba preparado para enamorarse.
Esta vez, ella no permitirá que nadie decida cómo termina su historia.
La Omega despreciada está a punto de convertirse en la mujer que nadie podrá volver a destruir.
Mi jefe dominante
El Sr. Sutton y yo no hemos tenido más que una relación de trabajo. El me da órdenes y le escucho. Pero todo eso está a punto de cambiar. Necesita una fecha para una boda familiar y me ha elegido como su objetivo. Podría y debería haber dicho que no, pero ¿qué más puedo hacer cuando amenaza mi trabajo?
Es aceptar ese favor que cambió mi vida entera. Pasamos más tiempo juntos fuera del trabajo, lo que cambió nuestra relación. Lo veo bajo una luz diferente, y él me ve bajo una luz diferente.
Sé que está mal involucrarse con mi jefe. Intento luchar pero no lo consigo. Es solo sexo. ¿Qué daño podría causar? No podría estar más equivocada porque lo que empieza siendo solo sexo cambia de dirección de una manera que nunca podría imaginar.
Mi jefe no solo es dominante en el trabajo sino en todos los aspectos de su vida. He oído hablar de la relación DOM/Subs, pero no es algo en lo que haya pensado mucho. A medida que las cosas se intensifican entre el Sr. Sutton y yo, me piden que me convierta en su sumisa. ¿Cómo puede uno convertirse en algo así sin experiencia ni deseo de serlo? Será un desafío para él y para mí, porque no me gusta que me digan qué hacer fuera del trabajo.
Nunca esperé que lo único de lo que no sabía nada fuera lo mismo que me abriera un mundo increíble y completamente nuevo.
EL AROMA DE LA TRAICCIÓN
Renata Solano lo tiene todo.
Una exitosa casa de perfumes que construyó desde cero, una familia que ama y, en apenas tres días, se casará con Bruno Ferrer, el hombre que cree que es el amor de su vida.
Pero durante la celebración más importante de su carrera, un encuentro inesperado cambiará el rumbo de su vida.
Adriano Belmonte, uno de los hombres más poderosos del país, aparece en su fiesta dispuesto a comprar Casa Solano. Arrogante, seguro de sí mismo y acostumbrado a conseguir todo lo que quiere, no acepta fácilmente un no como respuesta.
Renata tampoco está dispuesta a dejarse intimidar.
Lo que ella no sabe es que el verdadero peligro no está frente a ella.
Está a su lado.
Reclamada por El Multimillonario
Su voz era fría, afilada como el acero.
—Espera… debe de haber un error.
—Firma los malditos papeles —dijo, con la voz baja y cortante como una navaja.
Tragué saliva.
Las amenazas de mi padre resonaron en mi mente: Si no lo haces, no volverás a ver a tu hijo.
Y firmé.
Elizabeth Harper nunca debió casarse con él. Él era peligro vestido con un traje a la medida, riqueza envuelta en silencio, poder oculto tras unos ojos azules y fríos.
Un error, una firma en la sala equivocada, y ahora está atada a Christian Reed, el despiadado multimillonario conocido por destruir imperios… incluido el de su propia sangre. Se suponía que debía ser invisible, obediente y desechable.
Bethany: Su Pequeña Loba
Tan pronto como Bethany piensa que está segura, se equivoca una y otra vez. ¿Cómo logrará escapar de la oscuridad que acecha? ¿Será obligada a ser la compañera de alguien o hay alguien ahí fuera que pueda salvarla?
Orden de lectura recomendado de la serie El Pequeño Lobo
Amada por el Gamma ~ La historia de Jack y Ashley
Su Pequeño Lobo ~ La historia de Liam y Bethany












