
Hilos de conveniencias.
María Almera · En curso · 36.0k Palabras
Introducción
Leonardo Mendoza es un magnate implacable, tan frío como el acero de sus rascacielos. Es un hombre que lo tiene todo, excepto la libertad de su propia fortuna. Para acceder a la herencia multimillonaria que su padre le dejó, las cláusulas son claras: debe casarse con una mujer de linaje y apellido intachable. Leonardo no busca amor, busca una firma; Lorena no busca un marido, busca salvar su cuello.
Lo que comienza como un frío intercambio de intereses en una oficina de cristal se convierte en una convivencia explosiva. Entre el desprecio de Leonardo y la rebeldía de Lorena, empezarán a surgir sentimientos que ninguno de los dos sabe manejar. Mientras ella lucha por convertirse en la mejor diseñadora de modas del mundo a pesar de las cadenas de su matrimonio, ambos descubrirán que el pasado de sus familias esconde secretos que podrían destruirlos.
Capítulo 1
El sonido de las tijeras cortando la seda era lo único que mantenía a Lorena Moncada cuerda. En el taller de la universidad, rodeada de maniquíes inertes y retales de tela, el mundo exterior no existía. Sus dedos, finos y expertos, acariciaban el tejido color marfil. Estaba diseñando un vestido de gala, algo que ella nunca usaría, pero que soñaba con ver en las pasarelas de París. Para Lorena, cada puntada era una promesa de libertad: un hilo que la alejaba de la casa lúgubre, del olor a rancio de las botellas de whisky y de la mirada cargada de reproche de su padre.
—Es perfecto, Lorena —susurró una de sus compañeras, acercándose al maniquí—. Tienes un don. Si sigues así, la pasantía en Milán será tuya el próximo año.
Lorena forzó una sonrisa, pero una punzada de dolor le recorrió el pecho. Milán parecía estar en otra galaxia cuando tu realidad dependía de si tu padre había tenido una buena racha en el casino o no.
—Gracias, Julia. Solo espero terminarlo a tiempo —respondió, tratando de ocultar el temblor en sus manos.
Ese temblor no era por cansancio. Era un presentimiento.
El ruido estruendoso de la puerta del taller abriéndose de par en par rompió la paz del lugar. Todos los estudiantes se giraron. En el umbral, con la ropa desaliñada y el rostro congestionado por la ira y el alcohol, estaba Ricardo Moncada. El silencio se volvió denso, cargado de una vergüenza que quemaba la piel de Lorena.
—¡Nos vamos, Lorena! ¡Recoge tus porquerías y camina! —gritó el hombre, tambaleándose ligeramente.
—Papá, por favor, estoy en clase… —Lorena se acercó a él, hablando bajo, intentando salvar lo poco que quedaba de su dignidad.
—¡Me importa un bledo tu clase! —Ricardo la agarró del brazo con una fuerza que dejaría marca—. ¡No hay más dinero para telas ni para estupideces! ¡Se acabó!
Lorena sintió las miradas de lástima de sus compañeros, pero no dijo nada. Dejó caer las tijeras, que chocaron contra el suelo con un sonido metálico y definitivo, y permitió que su padre la arrastrara hacia la salida.
El trayecto en el coche fue un descenso al infierno. Ricardo conducía de forma errática, golpeando el volante con frustración. El aire dentro del vehículo era irrespirable.
—¿Qué pasó esta vez? —preguntó Lorena, con la voz apagada, mirando por la ventana para que él no viera las lágrimas que empezaban a asomar.
—Pasó que la suerte me abandonó, Lorena. ¡Como siempre desde el día en que naciste! —Las palabras de su padre eran dagas oxidadas que él clavaba con precisión—. Los hombres de "El Tuerto" estuvieron en la puerta. Me dieron cuarenta y ocho horas. Si no pago, no habrá casa, no habrá ropa y, lo peor de todo, no habrá vida. Me van a matar, ¿es eso lo que quieres? ¿Ver a tu padre en una zanja?
Lorena cerró los ojos con fuerza. Ese era el estribillo de su vida. Ella era la culpable de la muerte de su madre, la culpable de la ruina de la familia, la razón de su miseria.
—¿Cuánto debes? —preguntó ella.
—Más de lo que verás en diez vidas como costurera —escupió él—. Pero ha aparecido una salida. Una oportunidad para limpiar el apellido Moncada y salvarme el cuello.
Ricardo detuvo el coche frente a su casa, una propiedad que en su día fue majestuosa y ahora parecía un cadáver de concreto. Se giró hacia ella, y por primera vez en años, su mirada no era de odio, sino de una súplica desesperada y manipuladora.
—Leonardo Mendoza.
Lorena frunció el ceño. Había escuchado ese nombre en las noticias de negocios. Un magnate joven, implacable, conocido tanto por su fortuna como por los escándalos con modelos y su temperamento volátil. Un hombre que compraba empresas para despedazar al personal y quedarse con los activos.
—¿Qué tiene que ver él con nosotros? —preguntó Lorena, sintiendo un frío repentino en la nuca.
—Él necesita una esposa. No cualquier mujer; el testamento de su viejo lo obliga a casarse con alguien de "buena familia", de apellido reconocido, o perderá el control de las empresas Mendoza. Los Moncada, aunque estemos en la ruina, todavía tenemos el nombre. He hablado con él. Ha aceptado pagar todas mis deudas, todas, a cambio de que tú seas su esposa durante el tiempo que dicte su contrato.
Lorena sintió que el mundo se detenía. El aire se escapó de sus pulmones.
—¿Me estás… vendiendo? —susurró, con la voz quebrada—. ¿Me estás entregando a un extraño para pagar tus apuestas?
—¡Es un sacrificio pequeño para salvar a tu familia! —rugió Ricardo, recuperando su agresividad—. Él es rico, Lorena. Vivirás en una mansión, tendrás lujos que yo no pude darte. A cambio, yo podré volver a empezar. Me dio su palabra: una vez que él tenga su herencia asegurada, serás libre.
—¡Nunca seré libre si empiezo mi vida así! —Lorena abrió la puerta del coche dispuesta a huir, pero su padre la detuvo, apretando su muñeca.
—Escúchame bien, Lorena. Esto no es una sugerencia. Si no aceptas, esta noche no dormiremos bajo techo. Y mañana, probablemente, no despertaré. ¿Quieres cargar con otra muerte en tu conciencia? ¿No te bastó con tu madre?
Lorena se quedó helada. Esa frase era la cadena que la mantenía atada a la voluntad de su padre desde que tenía uso de razón. La culpa, ese monstruo invisible, la devoró por completo. Miró sus manos, las manos que querían diseñar vestidos hermosos, y solo vio las cuerdas de un destino que ella no había elegido.
—¿Cuándo tengo que verlo? —preguntó, con la voz muerta.
Ricardo sonrió, una mueca triunfal que hizo que Lorena quisiera desaparecer.
—Esta noche. Tenemos una cena en su oficina. No me falles, Lorena. Ponte tu mejor vestido… el que no sea de esos harapos que haces en la escuela.
Esa noche, Lorena se miró al espejo. Llevaba un vestido negro sencillo, el único que no parecía desgastado. Su rostro pálido resaltaba bajo las luces de la ciudad mientras el ascensor la subía al último piso de la Torre Mendoza.
Cuando las puertas se abrieron, la opulencia la golpeó. El mármol, el cristal y la vista panorámica de la ciudad gritaban poder. Al fondo, tras un escritorio de caoba maciza, un hombre estaba de espaldas, mirando hacia el horizonte. Tenía los hombros anchos y vestía un traje hecho a medida que gritaba autoridad.
—Llegan tarde —dijo una voz profunda, fría y carente de cualquier emoción.
Leonardo Mendoza se giró. Sus ojos eran oscuros, como pozos de petróleo, y recorrieron a Lorena con una mezcla de curiosidad y desdén, como si estuviera inspeccionando una pieza de ganado que acababa de adquirir en una subasta. No hubo saludo, no hubo cortesía.
—¿Es ella? —preguntó Leonardo, dirigiéndose a Ricardo como si Lorena no estuviera presente.
—Es ella, Leonardo. Mi hija, Lorena —dijo Ricardo con una voz servil que hizo que Lorena sintiera náuseas.
Leonardo caminó hacia ella. Era más alto de lo que parecía, y su presencia llenaba toda la habitación. Se detuvo a escasos centímetros de Lorena, obligándola a levantar la vista. El olor a perfume caro y tabaco la envolvió.
—Tienes buen apellido, pero pareces asustada —dijo Leonardo, entornando los ojos—. Espero que entiendas que esto no es un romance. Es una transacción. Yo obtengo mi herencia, tú obtienes la vida de tu padre y una cuenta bancaria llena. No quiero escenas, no quiero sentimientos y, sobre todo, no quiero que te cruces en mi camino.
Lorena apretó los puños, sintiendo una chispa de rabia arder bajo su miedo.
—No se preocupe, señor Mendoza —respondió ella, con la voz firme a pesar de que su corazón martilleaba contra sus costillas—. Yo tampoco tengo interés en formar parte de su vida. Solo quiero que este infierno termine lo antes posible.
Leonardo arqueó una ceja, sorprendido por la respuesta. Por un segundo, el desdén en sus ojos fue reemplazado por algo parecido al respeto, aunque desapareció tan rápido como llegó.
—Entonces tenemos un trato. Firma aquí.
Sobre el escritorio, un contrato de cien páginas esperaba. Lorena tomó la pluma. Sabía que al firmar, estaba vendiendo su alma, sus sueños de diseño y su futuro. Pero mientras escribía su nombre en el papel, se hizo una promesa: Leonardo Mendoza podría haber comprado su apellido, pero nunca compraría su espíritu.
La guerra acababa de empezar.
Últimos capítulos
#30 Capítulo 30 REGALOS PELIGROSOS Y SEÑALES DE HUMO
Última actualización: 6/4/2026#29 Capítulo 29 LA BURBUJA ROTA
Última actualización: 6/4/2026#28 Capítulo 28 PASARELAS DE TRIUNFO Y PASILLOS DE IMPUNIDAD
Última actualización: 6/4/2026#27 Capítulo 27 UN NUEVO HOGAR Y VESTIGIOS EN LA SOTOMBRA
Última actualización: 6/4/2026#26 Capítulo 26 EL LATIDO DEL PEQUEÑO FRIJOL
Última actualización: 6/4/2026#25 Capítulo 25 EL MILAGRO EN LA TORMENTA
Última actualización: 6/4/2026#24 Capítulo 24 LA CAÍDA Y LA CONFESIÓN
Última actualización: 6/4/2026#23 Capítulo 23 RASTROS DE PÁNICO
Última actualización: 6/4/2026#22 Capítulo 22 EL PRECIO DE LA SANGRE
Última actualización: 6/4/2026#21 Capítulo 21 EL HONOR DE LOS VIVOS Y LA REBELIÓN DE LORENA
Última actualización: 6/4/2026
Te podría gustar 😍
Matrimonio Arreglado Con Mi Jefe
Estela una chica bastante reservada , tímida y tranquila pero sobre todo una chica sin experiencia con los hombres.
¿Dormir con su jefe ? Jamás lo creyó posible , muchos menos entablar algún tipo de conversación con el , pues él jamás se fijo en su presencia.
Lo que ella jamás pensó es que asistir a la fiesta de disfraces que realiza cada año la empresa donde trabaja le traería grandes consecuencias en su vida .
Una beta para el alfa.
Por otro lado, tenemos a Cole Turner, un alfa de veintitrés años que está envuelto en un drama familiar, el cual, lo ha orillado a mantener un compromiso con la hija adoptiva de su difunto tío, el antiguo alfa de una manada vecina.
Gracias a que el alfa de Raine, Alan Carter, es el mejor amigo de Cole, la joven loba se ve forzada a asistir a la fiesta de compromiso de Cole, donde, por desgracia, descubre que el novio, es su compañero.
Al encontrarse sus miradas, las chispas no tardan en surgir, mientras que las de Raine son de rencor, las de Cole no son más que de amor.
¿Podrá Cole hacer entender a su terca compañera que nada es lo que parece?
¿Podrá la propia Raine, resistirse a los encantos del alfa?
Sobre todo, ¿podrán llegar a confiar el uno en el otro para resolver los misterios sobre las desdichas de la familia Turner? ¿O las intrigas y las personas mal intencionadas triunfaran sobre ellos?
El Arrepentimiento del CEO: Los Gemelos Secretos de Su Esposa Perdida
Aria Taylor despierta en la cama de Blake Morgan, acusada de seducirlo. ¿Su castigo? Un contrato matrimonial de cinco años—su esposa en papel, su sirvienta en realidad. Mientras Blake presume a su verdadero amor, Emma, en las galas de Manhattan, Aria paga las facturas médicas de su padre con su dignidad.
Tres años de humillación. Tres años de ser llamada la hija de un asesino—porque el coche de su padre "accidentalmente" mató a un hombre poderoso, dejándolo en coma y destruyendo a su familia.
Ahora Aria está embarazada del hijo de Blake. El bebé que él juró que nunca querría.
Alguien quiere matarla. La encerraron en un congelador, sabotearon cada uno de sus pasos. ¿Es porque su padre está despertando? ¿Porque alguien tiene miedo de lo que él pueda recordar?
Su propia madre intenta desconectarlo. La perfecta Emma de Blake no es quien aparenta ser. Y esos recuerdos que Aria tiene de salvar a Blake de un incendio? Todos dicen que son imposibles.
Pero no lo son.
A medida que los ataques se intensifican, Aria descubre la traición definitiva: La mujer que la crió podría no ser su verdadera madre. El accidente que destruyó su vida podría haber sido un asesinato. Y Blake—el hombre que la trata como propiedad—podría ser su única salvación.
Cuando su padre despierte, ¿qué secretos revelará? ¿Descubrirá Blake que su esposa lleva a su heredero antes de que alguien la mate? Y cuando él sepa quién realmente lo salvó, quién realmente lo drogó, y quién ha estado cazando a su esposa—¿se convertirá su venganza en su redención?
ATLAS EL ALFA CAUTIVO
—Lléname de ti, Atlas —suplicó abriendo los pantalones del hombre.
Un gruñido animal abandonó la garganta de Atlas, pero no pudo hacer nada. Simplemente, observó como Mica le acariciaba la dura verga.
Durante meses. Atlas Dravencor sufrió en cautiverio a manos de su enemigo. El alfa Aziel de la manada de Plata. Encerrado como una bestia, fue torturado para doblegarlo, pero fiel a sus principios y lealtades, no se dejó vencer. Hasta que llegó Mica, inocente y con intención de ayudarlo, terminó sucumbiendo ante ella. Solo para enterarse de que se trataba de la hija de su peor enemigo.
Traicionado, juró vengarse y, cuando finalmente es rescatado por su padre y su gente, Atlas no huye solo: arrastra a Mica con él, herida en el asalto. No la salva por piedad. La lleva con él como su botín de guerra. Como castigo y símbolo de su victoria.
Atlas está decidido a vengarse y hacerle pagar por su engaño; sin embargo, estar lejos de la joven omega le resulta imposible, sobre todo, cuando descubre que en su cuello lleva su marca y en su vientre, a su hijo.
Entre la sed de venganza y el deseo prohibido, Atlas deberá decidir si será un verdugo… o un alfa digno.
La Novia Reacia del Multimillonario
Entonces, un único contrato matrimonial destrozó mi tranquila vida. Para proteger a mi familia, me vi obligada a casarme con Alexander Kingsley—un magnate tecnológico ocho años mayor que yo.
Ingenuamente pensé que al menos podríamos coexistir pacíficamente. Poco sabía yo que él ya me había etiquetado como una oportunista cazafortunas, poniéndonos en curso de colisión desde el primer día.
Ahora atrapada en la familia Kingsley, no solo tengo que lidiar con un esposo frío. También enfrento a su vengativa cuñada Victoria y a Karen—la admiradora de toda la vida de Alexander, quien está decidida a hacerme sentir como una intrusa no deseada.
¿Cómo puedo sobrevivir en la familia Kingsley...?
La historia de Speed y los Rebeldes sin control
Soy Brick. Cuando conocí a Speed por primera vez, pude ver instantáneamente que necesitaba a alguien que tomara el control. Necesitaba al Dom en mí para ayudarla a explorar sus necesidades y deseos de manera segura. Necesitaba someterse a mí y a su verdadero yo. Necesitaba que la guiara mientras explora quién es y qué quiere. Necesita un lugar seguro que solo yo puedo darle para superar lo que le inculcaron como correcto y seguir su corazón.
Soy Gretchen. Soy una conejita para los Rebeldes. Estaba bien con eso hasta que conocí a Speed. Ella es todo lo que siempre he querido. Antes de que pudiera hacer mi movimiento, ella descubrió que soy una conejita y no quiere hablar conmigo. Por Speed, estoy dispuesta a dejar de ser una conejita y trabajar con Brick para que Speed derribe sus muros. Estoy dispuesta a compartir a Speed con Brick para que obtenga lo que necesita de ambos. Speed nos necesita juntos. Solo necesitamos ganar su corazón y lograr que acepte su verdadero yo.
La esposa abandonada
El viaje de autodescubrimiento de Roxanne la lleva a la bulliciosa ciudad de París. A través de una serie de encuentros fortuitos, se hace amiga de la artista carismática y de espíritu libre, quien a su vez se convierte en la guía de Roxanne hacia un mundo de pasión, arte y liberación que nunca había conocido antes.
La novela retrata maravillosamente su metamorfosis de una esposa tímida y abandonada a una mujer segura de sí misma e independiente. A través de la tutoría, Roxanne descubre sus propios talentos artísticos y encuentra consuelo en la pintura, utilizando el lienzo como medio para expresar sus emociones y aspiraciones.
Sin embargo, el pasado de Roxanne la alcanza cuando la noticia de su transformación llega a la sociedad londinense. Lucian, al darse cuenta de la profundidad de sus errores, se embarca en un viaje para recuperar a su ex esposa. La novela da un giro inesperado cuando Roxanne se debate entre la vida que había dejado atrás y la nueva libertad que ha llegado a apreciar.
Su matrimonio, que ha durado tres años, termina en divorcio. Toda la ciudad se ríe de ella y se burla de ella por ser la esposa abandonada de una familia adinerada. Seis años después, regresa al país con un par de gemelos. Esta vez, ha tomado una nueva oportunidad en la vida y ahora es una doctora genio de renombre mundial. Innumerables hombres hacen cola para cortejarla y casarse con ella, hasta que un día, su hija le dice que «papá» ha estado de rodillas durante tres días seguidos, rogándole que se vuelva a casar con ella.
El Trato
Ahora, Racheal no tiene a nadie que la proteja de la dureza y crueldad de su familia. Su situación empeora cuando la obligan a casarse con sus enemigos y a hacer cosas peligrosas. ¿Sobrevivirá Racheal a esta prueba y encontrará el verdadero amor en este matrimonio? ¿O morirá en el intento?
El Alfa Malvado Me Marcó
Pero una cacería sale mal, cambiando el curso de su vida para siempre.
Saviour ha esperado a su compañera toda su vida, pero no tanto como su madre. El día que atrapan a la cazadora, Saviour sabe que todo está a punto de cambiar, pero está decidido a controlar el rumbo del barco que se hunde rápidamente que es su vida. Primer hijo de tres, nacido del Rey Alfa Raphael. Pero necesitará una compañera para tomar el trono y restaurar el lugar de su madre como ‘compañera más valorada’.
¿Cómo puede hacer eso cuando su compañera es una rechazada?
Raven pronto se da cuenta de que está en un mundo lleno de secretos y mentiras. Uno en el que debe desempeñar un papel significativo.
De cazadora a cautiva, y de cautiva a reina.
—Invadiste nuestras fronteras con la intención de matar a nuestros hombres, mujeres y niños. Eres una traidora que no merece vivir. Es misericordioso que el Rey Alfa te perdone la vida. Pero siempre caminarás en la piel que odias. Obligada a vivir como uno de nosotros, una cautiva de Darkwaters.
Las Profecías del Lobo
Santos del Diablo - Darkness
Después de regresar a casa tras su tiempo en la Marina, llega al club de los Cajuns y encuentra a su Luz en el sofá. Justo cuando la encuentra, se entera de que ella está fuera de su alcance. Es la hija del presidente de un club de motociclistas hermano. Ella está prohibida.
Camille ha pasado la mayor parte de su vida sin encajar. Tiene un grupo de amigos muy unido, pero no mucho más. Ha pasado la mayor parte de sus años de secundaria viviendo en el Shack, el más grande de los clubes de los Santos del Diablo. Una noche en la que no podía dormir, conoció a un hombre que no vio a una rara, sino a una mujer hermosa.
Al mudarse a Luisiana, descubre que él es mayor de lo que pensaba. Tiene que mantenerse alejada del único hombre que desea. ¿Qué pasa cuando no pueden mantenerse alejados? ¿Cuando ambos quieren lo que está prohibido?
Darkness se sentó en el sofá junto a ella.
—Nunca supe tu nombre.
—Camille. —Sonrió y cerró el libro en el marcador—. Y tú eres Darkness.
—Lo soy. —Incapaz de contenerse, extendió la mano y tocó suavemente su mejilla—. Eres tan bonita como recuerdo.
Ella se sonrojó bajo su mirada, pero nunca apartó la vista. Darkness se inclinó y presionó sus labios contra los de ella. Mantuvo el beso ligero, temiendo que si no lo hacía, iría demasiado lejos.
Emparejada por Contrato con el Alfa
William—mi devastadoramente guapo y rico prometido hombre lobo destinado a convertirse en Delta—se suponía que sería mío para siempre. Después de cinco años juntos, estaba lista para caminar hacia el altar y reclamar mi felices para siempre.
En cambio, lo encontré con ella. Y su hijo.
Traicionada, sin trabajo y ahogada en las facturas médicas de mi padre, toqué fondo más duro de lo que jamás imaginé posible. Justo cuando pensaba que lo había perdido todo, la salvación llegó en la forma del hombre más peligroso que había encontrado.
Damien Sterling—futuro Alfa del Clan Sombra de la Luna Plateada y despiadado CEO de Sterling Group—deslizó un contrato sobre su escritorio con gracia depredadora.
—Firma esto, pequeña corza, y te daré todo lo que tu corazón desea. Riqueza. Poder. Venganza. Pero entiende esto—en el momento en que pongas la pluma en el papel, te conviertes en mía. Cuerpo, alma y todo lo demás.
Debí haber corrido. En cambio, firmé mi nombre y sellé mi destino.
Ahora pertenezco al Alfa. Y está a punto de mostrarme cuán salvaje puede ser el amor.












