NovelaGO
Honor y Sangre

Honor y Sangre

Anne Mon · Completado · 133.0k Palabras

353
Tendencia
10.7k
Vistas
1.7k
Agregado
Agregar a estante
Comenzar a leer
Compartir:facebooktwitterpinterestwhatsappreddit

Introducción

Natasha Vorobiev se ve en la necesidad de huir de su país buscando un refugio en otro lugar, tendrá que esconder su identidad si no quiere ser hallada y asesinada por el mundo peligroso del que ha escapado. Se cruzará en el camino de Alessio Mancini, quien al igual carga su propio infierno, sin embargo, para ambos no será un impedimento tener una relación apasionada, pues tanto él como ella se sienten atraídos al instante que se miran por primera vez. Mientras tanto, Alessio deberá luchar contra sus demonios en su cabeza, al mismo tiempo demostrar su honor si quiere convencer a su padre de que él es el único merecedor de su imperio. Muchos obstáculos, muchas personas en contra de ellos, una lucha entre familias, hermanos y la guerra de una organización más poderosa que cualquier otra que haya enfrentado el imperio Mancini.

¿Esta vez podrán con todo?

(SAGA LEGADO DE SANGRE #2)

Capítulo 1

¡ADVERTENCIA!

Esta saga trata de muchos temas delicados, también hay mucho lenguaje ofensivo y escenas para adultos. Todo es ficción y creado por mi mente, el leer esta historia y las otras de la saga, ya es decisión de cada lector.


PRÓLOGO

Alessio

En algún momento fui el hijo más obediente que puede existir en una organización, siendo la descendencia de un líder muy poderoso de Europa. Ahora ya no quedaba nada de eso, él mismo se encargó de apagar esa parte mía y ahora tendrá que conformarse con mi nuevo yo, este que irá contra sus normas.

Mientras él y su hijo elegido se unen con otros y pierden su tiempo combatiendo contra otras organizaciones que no tiene caso hacerlo, yo me iré a por Krait, y por toda su élite de serpientes que continúa acechando a todo aquel inocente que se les cruza en el camino.

Nadie me detendrá, ni siquiera el Diablo, está vez lo haré por mi cuenta y le demostraré que no necesito de un líder o de un padre para hacer pagar al enemigo como es debido. Por algo llevo sangre Mancini y Bachman, en mis venas corre dos ascendencias poderosas. Ello es debido a que los Mancini no nos dejáramos perturbar ni con el enemigo más fuerte, todo el que nos conocía lo sabía y el que no, solo con escuchar nuestro apellido lo tenía claro.

Derramar sangre estaba en mis genes, sin duda, eso nadie lo podía cambiar, incluso ni yo si lo quisiera hacer, pero de todas maneras nunca lo deseé. A pesar de todo eso, mi única distracción eran las carreras. Mi lugar y el momento especial era allí en ese sitio, en una calle desierta, mientras espera mi moto por mí para hacerla correr sobre el asfalto.

Mi padre incluso me apoyo en algún momento cuando mi madre se opuso a que siguiera corriendo. Lo vio como algo normal, como cualquier otro joven que lo único que desea es divertirse, pues él también tuvo su momento, así me lo dijo.

No sé en qué momento cambio todo, yo lo obedecí cuando me dijo que solamente podía tomar las carreras para diversión, no para dedicarme a ellas porque yo tenía una responsabilidad con mi organización y no podía depender de algo que a futuro no le traería nada favorable. Pero ahora, todo ha cambiado.

Él ya eligió, y yo también lo hice, y está vez ya no será como antes. No caminaré a su lado como un cachorro sigue a su líder, no volveré a recibir una autoridad suya, pues he decidido volver a New York, y vengar lo que el enemigo me daño, a mi madre.

Mi lado dócil se esconderá y saldrá otro que nadie está acostumbrado a ver, ni siquiera mi familia. Me arrojaré de cabeza a esas profundidades, y seguiré la corriente hasta lo más oscuro de mi alma.


Bienvenidos, damos inicio con esta siguiente historia de la saga Legado De Sangre.

Espero la disfruten.

[***]

CAPITULO 1

ALESSIO

Todo era parte de un plan para conseguir lo que quería.

—¿Estás seguro?

Respiré hondo mientras caminaba para dirigirme a mi Ferrari.

—Déjalo ya, Santino —respondí, sin poder evitar la irritación que se filtró en mí, en tan solo un segundo.

—Ese plan es tu ruina, tu mismo estás caminado a tu propia tumba —insistió Santino con el mismo tono que siempre utilizaba para qué entrará en razón.

—Lo sé — acepté, sin embargo, no había nadie que me detuviera.

—¿He dicho que es tu ruina? —repitió en modo de pregunta, asentí sin dejar de caminar —¿Y, aun así, seguirás con esto?

Pare mis pasos antes de subir a mi auto. Lo miré sobre el techado del Ferrari, se encontraba del otro lado observándome.

—Estoy malditamente entrenado para asesinar y herir a quien me plazca, al igual que tú, fuimos hechos para esto, ¿lo has olvidado? —negó —Y de tal forma eso siempre nos lleva a proteger a los nuestros, a nuestra familia, y eso es lo que haré ahora.

Santino se rio, pero no en modo de burla. Conocía esa sonrisa, la mostraba cuando sabía que tenía la razón, aún así seguía sin estar de acuerdo conmigo. Diga lo que me diga, haré lo que me dé la gana, él lo sabía bien.

—Tienes razón, pero así como también protegemos a los nuestros, también nos ayudamos entre nosotros. Tú lo has dicho, somos una familia y entre familia nos apoyamos. No estás solo en esto hermano, siempre contarás conmigo para todo, ¿lo sabes, verdad?

Asentí. Se acercó y me aprieto el hombro en modo de apoyo como siempre lo hacía. Santino era más que un amigo para mí, era mi hermano y el único que había tenido, aparte de mi pequeña hermana. Los hermanos no se dejaban solos, pero por esta vez, yo tenía que hacer esto por mi mismo.

—Sé que cuento contigo, pero por esta ocasión, te pediré que te quedes —el suspiró y agachó su cabeza en modo rendido, sabía que no podía continuar protestando contra mí —Lo único que te puedo pedir que hagas en este momento es que cuides de la diablilla de mi hermana. Cuídala por mí mientras yo no esté, por favor hermano.

Levantó la cabeza en el instante que le mencioné que cuidará de Anto. Santi asintió después de que coloco su mirada en mí.

—Sabes que no hace falta que me lo pidas, siempre cuidaré de Antonella hasta con mi propia vida si es necesario —declaro abiertamente.

Estaba al tanto de sus sentimientos hacia mi pequeña hermana, aunque no estaba a favor de que Anto tuviera pretendientes y mucho menos un novio, debía admitir que si eso pasaba, Santino sería el único que permitiría que se acercará a Antonella con la intensión de pretenderla, pues es el adecuado para ella. No existía nadie más y nadie que la cuidará como él solía hacerlo, así como lo hacíamos mi padre y yo, pero la diferencia es que él está enamorado de ella.

Antes de que Santi agregará algo más, el teléfono vibró en mi bolsillo delantero de mi pantalón. Tomé la llamada después de comprobar el identificador.

—Asegúrate de que los perímetros estén completamente asegurados.—ordene de inmediato en cuanto respondí la llamada.

Le asigné a uno de los hombres que tenía a cargo de la vigilancia en las calles donde se realizaban las carreras, que cuidará las zonas y vigilará bien, que no anden merodeando ninguno de los hombres de mi padre.

La mafia italiana era parte de las carreras callejeras, ese negocio lo tenía la Bratva pero en territorios lejanos de los de mi padre. ¿Por qué participaba en algo que era del enemigo? Al principio lo comencé hacer solamente para joder a mi padre, pero después de un tiempo, le fui agarrando gusto y no hubo nadie que me detuviera, ni siquiera mis padres, y ahora mi propósito será otro.

Ellos creían que ya no estaba metido en eso. Admito que al principio, si fue difícil engañar a mi padre, era complicado jugar una de las piezas en el tablero del Diablo, sin embargo, logré buscar la manera de disfrazar el asunto y hacerle suponer que ya había dejado de correr en el momento que me lo ordeno.

No nos vamos haces estúpidos, aunque no tuviera pruebas, nunca dará conmigo, porque me he encargado de no dejar nada para qué me reclamé, sabía que él sospechaba muy en el fondo, de mi andar en las carreras o que nunca más abandone como le había hecho pensar.

Ya me daba igual. ¿Qué podía hacerme?, ya no era un mocoso. Y si desidia excluirme de su imperio, a la mierda con eso, nunca fui su heredero, siempre creyó en su hijo favorito como su único sucesor, nunca en mí.

Lo que más me jodía, era el por qué alguien como él debía quedarse como el líder de Italia en algún futuro. Ese trono me correspondía a mí por ley de la mafia y por honor, en cambio, Adamo eligió permanecer en la organización de Rosso incluso después de que mi padre le ofreció unirse a nosotros. Quién estaba haciendo las cosas mal era él, desde el comienzo, pero el que terminaba señalado era yo. Él había sido quien le dio la espalda a su propia sangre por otros. Adamo no se merecía estar donde estaba ahora.

La irritación se asentó en mi pecho, últimamente esa mierda me pasaba a diario. He sido una sombra para mi padre, la sombra de su querido hijo que le arrebataron. Detestaba a Adamo, me había quitado todo lo que luche por años. Era su culpa, ahora mi padre no me creía digno de su trono, ya lo había hecho oficial para que pasaran la voz entre todas las mafias. Ahora él tomará su lugar cuando mi padre no esté ya con nosotros, y eso me hacía odiarlo más.

Cuando finalicé la llamada me subí a mi Ferrari sin dejar que Santi se adelantara a agregar algo más o se subiera por el otro del auto.

Arranque el motor y pise hasta el fondo el acelerador mientras miraba a Santino por el espejo retrovisor. No podía dejar que me acompañará, debía hacer esto solo, no podía arrastrar a la gente que quería para conseguir mi honor. No era tan jodidamente egoísta.


Una hora después llegué al almacén. Uno de los sitios donde mi padre tenía resguardos nuestros bienes, ya sean autos, dinero en efectivo, joyas, y hasta documentos como las escrituras de algunas propiedades que estaban en el poder del imperio Mancini. Este sitio venía siendo nuestro banco clandestino personal.

Es claro que el sitio estaba forrado de soldados armados que trabajaban para mi padre. Era la manera de proteger todos los bienes, mucho mejor asegurados que el oro del rey de Arabia. Los que han dado con el almacén secreto, no habían conseguido jamás entrar en él, de la primera valla eléctrica no pasaban vivos.

El camino hasta allí era cruzando el mar, así que solamente en lancha o en helicóptero se podía llegar, pues se trataba de una isla pequeña. Pero la zona resguardada abarcaba casi todo el territorio, lo único que lo cubría era la maleza alta, incluso no se podía ver ni desde la orilla de la isla, primero se tenía que atravesar los obstáculos.

Yo elegí llegar en helicóptero, es la mejor opción y más rápida. Toma menos tiempo el aterrizar, puesto que un helicóptero podía detenerse en la pista del interior de la zona enrejada.

En el instante que el transporte descendió, los soldados que custodiaban la zona rodearon velozmente el helicóptero. Con las armas desenfundadas ya en sus manos y apuntando a su objetivo, a mí. Por supuesto, no todos ellos sabían quién era.

Baje sin necesidad de tomar mi arma detrás de mi chaqueta de cuero negro. En cuanto puse un pie en el asfalto, varios de los soldados que estaban esperando para atacarme me rodearon. Aún con sus rifles en las manos señalando el cañón hacia mí.

No me altere en ningún segundo, solamente observé a los hombres con un gesto neutral mientras me acercaba, al mismo tiempo que metí las manos en mis bolsillos de mi pantalón sin mostrar ninguna preocupación.

Con una de mis manos me retiré las gafas oscuras que llevaba puestas, no importaba que el sol no saliera todavía. Me gustaba llevarlas conmigo el mayor tiempo para cubrir mis ojos de los demás, suele decirse que con una mirada se puede destapar el alma de alguien, y aunque dudaba de que alguien podría desnudar esa parte de mí, no me arriesgaba de todas maneras. No me gustaba el contacto visual permanente, al menos que fuera una persona cercana a mí.

Todos los hombres bajaron sus rifles en el instante que comprobaron a quién tenían delante de ellos, unos fácilmente me reconocieron. Retrocedieron los que se habían acercado, para así darme finalmente mi espacio y dejarme caminar libremente por el camino que dirigía hasta los almacenes.

No acostumbraba a traer un guardaespaldas conmigo como mi padre, mi madre o incluso hermana, el único que siempre me ha acompañado era Santino, pero no como mi empleado, sino como mi amigo. No voy a negar que me hacía mucha falta, pero siempre mantenía mis decisiones firmemente, y esto era lo mejor.

—Joven Alessio —se me acercó el jefe de seguridad de todo el lugar, antes de que entrará en el primer contenedor grande metálico —No debería estar aquí —fruncí las cejas al escucharlo.

—¿Qué? —exclame irritado, a casi nada de gritarle en la cara.

—Que no debe estar aquí —repito.

—Entendí esas palabras, lo que no entendí es el por qué, ¿me lo estás ordenando? —me acerqué más a él en una postura más recta y rígida, con la mirada desafiante —¿Quién demonios crees que eres?

—Solamente hago mi trabajo, joven Alessio —respondió sin inmutarse.

Si, definitivamente, este es el tipo de soldado que le gustaba a mi padre que trabajarán para él.

—Entonces hazlo bien, maldita sea —masculle y retomé el camino en dirección al contenedor.

—No me está entendiendo —se interpuso en mi camino, evitándome que entrará.

Mis ojos se movieron a su mano, la cual estaba colocada en su arma de fuego que guardada en su funda de la pretina de su pantalón.

—¿Qué se supone que harás?, ¿te vas a atrever a amenazarme y con tu jodida arma? —arquee una ceja.

No saque mi pistola ni mi cuchillo, sabía muy bien que este hombre estaba muy bien entrenado; sin embargo, él no sabía que yo era muy rápido. Siempre que sospechaba de alguien me movía con cautela.

—Si no me da otra opción para detenerlo —agregó sin más da.

Lo fulminé con la mirada, como si pudiera atravesarlo con ella, aunque lo único que quería atravesarle era el filo de mi cuchillo romano en su jodido pecho.

—No puedes detenerme, no eres nadie — determiné.

—Solo soy un servidor que le sirve al único jefe y dueño de todo esto, y como tal debo obedecer su orden. Y me ordenó que no lo dejará pasar a los almacenes.

Lo que me faltaba, ahora evitará que haga uso de nuestros bienes, ¿en qué momento se volvió más ogro?

Bien, si eso quería, eso le daré. Le demostraré que no necesito nada de él para poder escalar en este mundo de mierda que él mismo me dio.

Me giré dejando atrás al idiota del guardia y me dirigí al helicóptero, todavía estaba esperando en la pista.

Sin más preámbulos, salgo de allí olvidando el asunto por el cual había venido a las bodegas. Que les den a todos, contando principalmente a mi padre. Si esas tenemos, a esas vamos a ir, Diablo, por algo soy tu hijo.

Últimos capítulos

Te podría gustar 😍

Cómo No Enamorarme de un Dragón

Cómo No Enamorarme de un Dragón

2.2m Vistas · Completado · Kit Bryan
Nunca me postulé a la Academia para Seres y Criaturas Mágicas.

Por eso fue más que un poco desconcertante cuando llegó una carta con mi nombre ya impreso en un horario de clases, una habitación en el dormitorio esperándome y las materias elegidas, como si alguien me conociera mejor de lo que me conozco yo misma. Todo el mundo conoce la Academia, es donde las brujas afilan sus hechizos, los cambiaformas dominan sus formas, y toda clase de criatura mágica aprende a controlar sus dones.

Todos menos yo.

Ni siquiera sé qué soy. No hay cambio de forma, ni trucos de magia, nada. Solo una chica rodeada de personas que pueden volar, conjurar fuego o sanar con un toque. Así que me siento en las clases fingiendo que encajo, y escucho con atención cualquier pista que pueda decirme qué es lo que llevo escondido en la sangre.

La única persona más curiosa que yo es Blake Nyvas, alto, de ojos dorados y, definitivamente, un dragón. La gente susurra que es peligroso, me advierten que mantenga las distancias. Pero Blake parece decidido a resolver el misterio que soy, y de algún modo confío en él más que en nadie.

Tal vez sea imprudente. Tal vez sea peligroso.

Pero cuando todos los demás me miran como si no perteneciera a este lugar, Blake me mira como si fuera un acertijo que vale la pena resolver.
Emparejada con su Instructor Alfa

Emparejada con su Instructor Alfa

1.1m Vistas · Completado · Marina Ellington
Soy Eileen, la marginada de la academia de cambiaformas, todo porque no tengo lobo. Mi única salvación es un don para la sanación que me consiguió un lugar en la División de Sanadores. Entonces, una noche en el bosque prohibido, encontré a un desconocido al borde de la muerte. Bastó un roce, y algo primitivo se rompió entre nosotros. Esa noche me ató a él de una forma que no puedo deshacer.

Semanas después, nuestro nuevo instructor Alfa de combate entra al salón. Regis. El tipo del bosque. Sus ojos se clavan en los míos, y sé que me reconoce. Entonces el secreto que he estado ocultando me golpea como un puñetazo: estoy embarazada.

Él tiene una propuesta que nos ata más que nunca. ¿Protección… o una jaula? Los susurros se vuelven venenosos, la oscuridad se cierra sobre mí. ¿Por qué soy la única sin lobo? ¿Es mi salvación… o me arrastrará a la ruina?
Esta Vez Él Me Persigue Con Todo

Esta Vez Él Me Persigue Con Todo

1m Vistas · Completado · Sherry
Maya se quedó helada cuando entró el hombre que atraía todas las miradas del salón. Su exnovio, que había desaparecido hacía cinco años, era ahora uno de los magnates más ricos de Boston. En aquel entonces, él nunca había dado pistas sobre su verdadera identidad; luego, había desaparecido sin dejar rastro. Al ver ahora su mirada fría, ella solo podía suponer que él había ocultado la verdad para ponerla a prueba, había decidido que ella era superficial y se había marchado decepcionado.

Afuera del salón de baile, ella se acercó a él mientras fumaba junto a la puerta, con la intención de, al menos, darle una explicación.

—¿Todavía estás enojado conmigo?

Él tiró el cigarrillo y la miró con abierto desprecio.
—¿Enojado? ¿Crees que estoy enojado? Déjame adivinar: Maya por fin descubre quién soy y ahora quiere "reconectar". Otra oportunidad ahora que sabe que mi apellido viene acompañado de dinero.

Cuando ella intentó negarlo, él la interrumpió.
—Fuiste algo pasajero. Una nota al pie. Si no hubieras aparecido esta noche, ni siquiera me habría acordado de ti.

Las lágrimas le escocieron en los ojos. Estuvo a punto de hablarle de su hija, pero se detuvo. Él solo pensaría que estaba usando a la niña para atraparlo y quedarse con su dinero.

Maya se lo tragó todo y se marchó, segura de que sus caminos nunca volverían a cruzarse... pero él continuó apareciendo en su vida, hasta que fue él quien se rebajó, rogándole humildemente que lo aceptara de vuelta.
El Amor No Dicho del CEO

El Amor No Dicho del CEO

1.2m Vistas · Completado · Lily Bronte
—¿Quieres mi perdón? —preguntó, mi voz bajando a un tono peligroso.

Antes de que pudiera responder, se acercó más, de repente alzándose sobre mí, su rostro a centímetros del mío. Sentí que mi respiración se detenía, mis labios se separaban por la sorpresa.

—Entonces este es el precio por hablar mal de mí con otros —murmuró, mordisqueando mi labio inferior antes de reclamar mi boca en un beso real. Comenzó como un castigo, pero rápidamente se transformó en algo completamente diferente cuando respondí, mi rigidez inicial derritiéndose en cumplimiento, luego en participación activa.

Mi respiración se aceleró, pequeños sonidos escapando de mi garganta mientras exploraba mi cuerpo. Sus caricias eran tanto castigo como placer, arrancando estremecimientos de mí que pensé él sentía reverberar a través de su propio cuerpo.

Mi camisón se había subido, sus manos descubriendo más de mí con cada caricia. Ambos estábamos perdidos en la sensación, el pensamiento racional retrocediendo con cada segundo que pasaba...

Hace tres años, para cumplir el deseo de su abuela, me vi obligada a casarme con Derek Wells, el segundo hijo de la familia que me había adoptado durante diez años. Él no me amaba, pero yo lo había amado en secreto todo el tiempo.

Ahora, el matrimonio contractual de tres años está a punto de terminar, pero siento que algún tipo de sentimiento se ha desarrollado entre Derek y yo que ninguno de los dos está dispuesto a admitir. No estoy segura de si mis sentimientos son correctos, pero sé que no podemos resistirnos físicamente...
Déjalos Arrodillarse

Déjalos Arrodillarse

1m Vistas · En curso · My Fantasy Stories
Kaelani pasó su vida creyendo que no tenía lobo.
Expulsada por su manada. Olvidada por los licántropos.
Vivía entre humanos —callada, invisible, oculta en un pueblo en el que nadie se fijaba dos veces.

Pero cuando su primer celo llega sin previo aviso, todo cambia.

Su cuerpo se enciende. Sus instintos gritan. Y algo primitivo se agita bajo su piel—
invocando a un gran y temible Alfa que sabe exactamente cómo apagar su fuego.

Cuando él la reclama, es éxtasis y ruina.

Por primera vez, cree que ha sido aceptada.
Vista.
Elegida.

Hasta que él la deja a la mañana siguiente—
como un secreto del que nunca se debe hablar.

Pero Kaelani no es lo que ellos creían.
No carece de lobo. No es débil.
Hay algo antiguo en su interior. Algo poderoso. Y está despertando.

Y cuando lo haga—
todos recordarán a la chica a la que intentaron borrar.

Especialmente él.

Ella será el sueño que él no dejará de perseguir... lo único que alguna vez lo hizo sentir vivo.

Porque los secretos nunca permanecen enterrados.
Y los sueños tampoco.
Vendida al Señor de la Noche

Vendida al Señor de la Noche

665.8k Vistas · Completado · monica caballero
Desde tiempos inmemoriales, criaturas de piel helada y colmillos letales han gobernado las tierras de Velmora. Su hambre es insaciable, y los humanos no son más que ganado en su mundo. Con cada luna llena, almas jóvenes son vendidas como alimento —marcadas, despojadas de sus nombres y entregadas a sus dueños. Elara Voss era una de ellas. Vendida como carne en el mercado, su destino parecía claro: servir de sustento hasta su último aliento. Pero Elara se niega a morir en silencio. Su espíritu no conoce la sumisión... especialmente cuando su comprador resulta ser Cassian Draven, el vampiro más temido del reino. Frío. Inescrutable. Letal. Cassian no buscaba compañía, ni clemencia. Pero Elara es diferente a cualquier humano que él haya conocido. A medida que la oscuridad se cierne y el deseo comienza a desdibujar la línea entre el peligro y la tentación, Elara debe elegir: luchar por su libertad... o rendirse a una atracción tan peligrosa como el hombre que es su dueño.
Falso Matrimonio con el Poderoso Enemigo de Mi Ex

Falso Matrimonio con el Poderoso Enemigo de Mi Ex

663.3k Vistas · En curso · Syliva.D
Toda mi vida he sido la hija de repuesto. A mi hermana Beatrice le dieron todo: amor, atención, el trato de niña dorada. A mí me tocaron las sobras y los recordatorios de que no era suficiente.

Hasta que descubrí que Niall, guapísimo alfa de la manada vecina, era mi pareja destinada. Por fin llegaba mi turno de ser elegida.

Dios, qué ingenua fui.

Cuatro años de compromiso infernal. Teñiéndome el pelo de rubio para complacer sus gustos. Metiéndome en vestidos ajustados, haciendo de su sirvienta personal… solo para oír que serviría más como empleada que como pareja.

Todo porque su corazón le pertenecía a mi hermana.

Esa noche, tiré sin querer el portarretratos con su foto. Me abofeteó. Fuerte. Dijo que nunca estaría a su altura.

Así que lo abofeteé de vuelta, hice pedazos su foto y acepté su rechazo.

Creí que ahí terminaba todo. Hasta que los encontré en el club, riéndose de lo patéticos que habían sido mis cuatro años de intentos. Todo el compromiso había sido su juego enfermo.

Borracha y furiosa, hice algo imprudente con mi misterioso vecino. El alfa Hudson, rostro esculpido por los dioses, peligro en cada línea perfectamente hecha a su medida.

Lo más importante: es el némesis de mi ex.

¿Y qué? El mejor sexo de mi vida.

Pensé que sería un simple encuentro de una noche para olvidar.

Me equivoqué otra vez.

Es más rico que Niall, más poderoso que mi familia e infinitamente más peligroso.

Y no piensa dejarme ir.

Esta vez, no voy a ser la segunda opción de nadie.
Paraíso Cruel - Un Romance Mafioso

Paraíso Cruel - Un Romance Mafioso

579.4k Vistas · Completado · nicolefox859
¿Qué es más vergonzoso que una llamada accidental desde el bolsillo?
Llamar por accidente a tu jefe...
Y dejarle un mensaje de voz subido de tono cuando estás, eh... «pensando» en él.

Trabajar como la asistente personal de Ruslan Oryolov es un trabajo infernal.
Después de un largo día satisfaciendo cada capricho del multimillonario, necesito liberar estrés.
Así que, cuando llego a casa esa noche, eso es exactamente lo que hago.

El problema es que mis pensamientos siguen estancados en el imbécil de mi jefe que me está arruinando la vida.
No pasa nada; porque de todos los muchos pecados de Ruslan, ser guapísimo podría ser el más peligroso.
Esta noche, fantasear con él es justo lo que necesito para llevarme al límite.

Pero cuando bajo la mirada hacia mi teléfono, aplastado a mi lado,
Ahí está.
Un mensaje de voz de 7 minutos y 32 segundos...
Enviado a Ruslan Oryolov.

Entro en pánico y lanzo mi teléfono al otro lado de la habitación.
Pero no hay forma de deshacer el daño causado por mi muy sonoro orgasmo.

Entonces, ¿qué puedo hacer?
Mi plan era simplemente evitarlo y actuar como si nunca hubiera pasado.
Además, nadie tan ocupado revisa sus mensajes de voz, ¿verdad?

Pero cuando programa una reunión a solas conmigo de exactamente 7 minutos y 32 segundos,
Una cosa es segura:
Lo.
Escuchó.
Todo.
La última oportunidad de la luna morbosa

La última oportunidad de la luna morbosa

683.6k Vistas · En curso · Eve Above Story
Solía ser la hija perfecta para mi padre, casándome con el Alfa Alexander por el beneficio de mi manada, aunque Alexander se negó a marcarme e insistió en que nuestro matrimonio era simplemente un contrato. Luego me convertí en la perfecta Luna para mi esposo Alfa, todavía esperando que algún día pudiera ganar su afecto y seríamos marido y mujer de verdad.
Pero todo cambió el día que me dijeron que mi loba se había quedado dormida. El doctor me advirtió que si no marcaba o rechazaba a Alexander dentro de un año, moriría. Sin embargo, ni mi esposo ni mi padre se preocuparon lo suficiente como para ayudarme.
En mi desesperación, tomé la decisión de dejar de ser la chica dócil que ellos querían que fuera.
Pronto, todos me llamaron loca, pero eso era exactamente lo que quería—rechazo y divorcio.
Lo que no esperaba era que mi antes arrogante esposo un día me rogara que no me fuera…
Elegida por el Rey Alfa Maldito

Elegida por el Rey Alfa Maldito

1.4m Vistas · Completado · Night Owl
—Ninguna mujer sale viva de su cama.
—Pero yo sobreviviré.
Lo susurré a la luna, a las cadenas, a mí misma—hasta que lo creí.
Dicen que el Rey Alfa Maximus es un monstruo—demasiado grande, demasiado brutal, demasiado maldito. Su cama es una sentencia de muerte, y ninguna mujer ha salido viva de ella. Entonces, ¿por qué me eligió a mí?
La omega gorda e indeseada. La que mi propia manada ofreció como basura. Una noche con el Rey despiadado se suponía que acabaría conmigo. En cambio, me arruinó. Ahora ansío al hombre que toma sin piedad. Su toque quema. Su voz manda. Su cuerpo destruye. Y sigo regresando por más. Pero Maximus no ama. No tiene compañeras. Él toma. Él posee. Y nunca se queda.
—Antes de que mi bestia me consuma por completo—necesito un hijo que tome el trono.
Qué lástima para él... no soy la chica débil y patética que tiraron. Soy algo mucho más peligroso—la única mujer que puede romper su maldición... o destruir su reino.
Mi profesor vampiro

Mi profesor vampiro

1m Vistas · Completado · Eve Above Story
Después de encontrar a mi novio besando a su «amigo de la infancia», me emborraché en un bar y mi mejor amigo me pidió un hábil call boy.
De hecho, era hábil y muy sexy. Dejé efectivo y me escapé a la mañana siguiente.
Más tarde, me topé con el «chico de compañía» en mi clase y descubrí que, de hecho, era mi nuevo profesor. Poco a poco, me di cuenta de que había algo diferente en él...

«Olvidaste algo».
Me regaló una bolsa de la compra delante de todos los que tenían cara de póker.
«Qué...»
Empecé a preguntar, pero ya se estaba alejando.
Los demás estudiantes de la sala me miraban fijamente, preguntándose qué me acababa de entregar.
Eché un vistazo al interior de la bolsa y la cerré al instante, sintiendo que la sangre salía de mi cuerpo.
Era el sujetador y el dinero que había dejado en su casa.
El Arrepentimiento del CEO: Los Gemelos Secretos de Su Esposa Perdida

El Arrepentimiento del CEO: Los Gemelos Secretos de Su Esposa Perdida

474.5k Vistas · Completado · Amelia Rivers
Ella es la hija de la ama de llaves. Él es el multimillonario más frío de Manhattan. Una bebida drogada cambia todo.

Aria Taylor despierta en la cama de Blake Morgan, acusada de seducirlo. ¿Su castigo? Un contrato matrimonial de cinco años—su esposa en papel, su sirvienta en realidad. Mientras Blake presume a su verdadero amor, Emma, en las galas de Manhattan, Aria paga las facturas médicas de su padre con su dignidad.

Tres años de humillación. Tres años de ser llamada la hija de un asesino—porque el coche de su padre "accidentalmente" mató a un hombre poderoso, dejándolo en coma y destruyendo a su familia.

Ahora Aria está embarazada del hijo de Blake. El bebé que él juró que nunca querría.

Alguien quiere matarla. La encerraron en un congelador, sabotearon cada uno de sus pasos. ¿Es porque su padre está despertando? ¿Porque alguien tiene miedo de lo que él pueda recordar?

Su propia madre intenta desconectarlo. La perfecta Emma de Blake no es quien aparenta ser. Y esos recuerdos que Aria tiene de salvar a Blake de un incendio? Todos dicen que son imposibles.

Pero no lo son.

A medida que los ataques se intensifican, Aria descubre la traición definitiva: La mujer que la crió podría no ser su verdadera madre. El accidente que destruyó su vida podría haber sido un asesinato. Y Blake—el hombre que la trata como propiedad—podría ser su única salvación.

Cuando su padre despierte, ¿qué secretos revelará? ¿Descubrirá Blake que su esposa lleva a su heredero antes de que alguien la mate? Y cuando él sepa quién realmente lo salvó, quién realmente lo drogó, y quién ha estado cazando a su esposa—¿se convertirá su venganza en su redención?