Capítulo 118 El retorno de la escritura

Bea

El aire de la madrugada en las afueras del palacio de Versalles era gélido, cortante, impregnado del aroma a petricor y hojas húmedas que anunciaba el fin de la tregua. La limusina negra aguardaba con el motor encendido junto a la escalinata principal, proyectando un haz de luz pálido sobre los ...

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