Capítulo 135 Tenemos que hablar

Vittorio

Después que ese chiquillo se fuera, me quedé mirando la ciudad como todos los días, sumido en ese silencio sepulcral que amenazaba con devorarlo todo. Las luces de Manhattan se filtraban por el ventanal de techo a suelo, pero mi atención no estaba en el horizonte, sino en el lomo suave de l...

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