Capítulo 167 El cierre de un buen trato

Tomás Scott

Observé la escena desde un rincón de la cocina, con el vaso de cristal cortado entre los dedos y el peso reconfortante de la carpeta de cuero bajo el brazo. Mi abuelo me enseñó hace treinta años una máxima que nunca falla en este negocio: los tratos ordinarios se cierran con firmas e hip...

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