Capítulo 170 Veinticuatro horas y contando

Vittorio

—Por fin solos... —fue lo primero que dije en cuanto el eco del último portazo terminó de apagarse en el pasillo.

La invasión masiva de abogados, estrategas de imagen, padres sobreprotectores y hermanas ruidosas finalmente se había replegado. Debo admitir que por un momento temí lo peor: Ne...

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