Capítulo 18 Una discusión con mi protagonista

Bea

Después de la conversación con Mica, la que me había provocado más acidez que su café molido a fuerza para sacarle la verdad, he vuelto a mi oficina. Llevo más de 28 horas aquí, sin mover mi humanidad, con el pelo con aroma a shampoo seco de gato, mi vestido negro —ese que solo uso para los fune...

Inicia sesión y continúa leyendo