Capítulo 192 El peso del primer paso

Bea

El silencio del gimnasio de rehabilitación era denso, casi sagrado, roto únicamente por el eco sordo de los aparatos y la respiración agitada, áspera y profunda de Vittorio. Sostenía las barras paralelas con sus manos grandes, nudosas y firmes, con las venas de los antebrazos completamente marca...

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