Capítulo 41 Tomás y Sara

El silencio al otro lado de la línea pareció congelarse, transformándose en una sustancia sólida y peligrosa. Tomás escuchó el ruido de fondo de Nueva York —el claxon lejano de un taxi, el murmullo de una calle concurrida— a través del auricular, pero lo único que realmente llenaba el espacio era es...

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