Capítulo 29 Bajo el cielo de los proscritos

La campana de medianoche golpeó el aire de San Calixto con una pesadez que me hizo estremecer. Conté cada campanada, aferrado al marco de la puerta de mi celda, esperando el momento preciso. El convento dormía, o al menos eso quería creer, envuelto en ese silencio sepulcral que tantas veces habí...

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