Capítulo 31 Verdad

La lección de las sombras

El aula de teología del seminario siempre olía a lo mismo: a cera de vela, a papel antiguo y a una especie de santidad asfixiante que, para cualquiera, sería un refugio, pero para mí, era una jaula. Sin embargo, ese día, el aire estaba cargado de una electricidad diferente...

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