
La amante contratada por el CEO
Iraya Baute · Completado · 124.5k Palabras
Introducción
Para poder mantenerla a ambas, Hanna, de día, estudia medicina, pero por la noche hace de acompañante en una agencia de hombres millonarios. Dentro de sus normas, está la de no tener sexo con sus clientes, además ella tiene novio.
Por otro lado, Roy William Miller, es el CEO, tras su padre, Norman Miller, retirarse el año anterior, lleva la dirección del Grupo Miller, aunque comparte sus acciones con sus hermanos, entre ellas está su melliza Alian. La razón por la que trasladó a la sede central de Miller a Londres es porque quería estar cerca de su hermana, ya que no se fiaba del marido de ella.
Una noche descubre a su cuñado con otra mujer, una atractiva y deseable mujer que despierta su interés, al igual que su irá al descubrir que esa preciosidad es una mujer que se vende por dinero.
Cosas suceden al mismo tiempo, que lo cambia todo. Lo principal Mia, la hermana de Hanna, sufre un accidente, que necesita de una operación y una rehabilitación muy larga.
Sólo le queda aceptar la propuesta del maldito CEO de ser su amante por un año, sin ninguna restricción por su parte, excepto la de enamorarse.
Así se inicia un tórrido contrato entre ellos, con encuentro sexuales alucinantes, terceras personas que quieren acabar con la relación, y sobre todo desentendidos, que hacen que el CEO, no conozca la verdad de Hanna. El día que descubre que ha roto la regla de no enamorarse, huye de él, sin saber está embarazada, ¿Podrán reunirse de nuevo?
Capítulo 1
Hanna Müler.
Salí corriendo del hospital, donde estaba haciendo las prácticas de ultimo años de carrera antes de la especialidad. Suelo ser una persona muy previsora, me gusta gestionarme mis tiempos para dedicarlo, sobre todo, a mi hermana Mía de ocho años, pero esta vez Madame Flynn Lee no me dio casi tiempo para prepararme.
Por lo visto esta noche teníamos un servicio urgente, varios millonarios habían llegado a la ciudad para una convención de hoteleros y necesitaban compañía para asistir a diferentes eventos. Se suponía que descansaba este fin de semana, pero por lo visto no era así.
Miré el reloj en mi muñeca, tenía todavía dos horas para llegar a casa, dar de comer a Mia, avisar a la señora Hollman, para qué anoche se quedará con mi hermana, y prepararme para estar lo suficientemente atractiva, para asistir a la convención que se iba a celebrar en el Gran Hotel Miller Continental, daba gracia que Beatriz me recogiera, o sino no sabía de donde iba a sacar el tiempo.
Habíamos sido llamados diez de los mejores acompañantes de mi empresa W.S Company, que iban distribuidos entre damas y caballeros acompañantes. Era una empresa totalmente legal, ofrecíamos servicios de acompañante masculinos o femeninos, niñeras o niñeros, damas o caballeros de servicio, organizadoras u organizadores de eventos, y todo aquello que tuviera que pudiera hacer la vida de los millonarios, las millonarias, los empresarios, las empresarias, solteros, solteras, casados, casadas o viudos, viudas, más fácil.
Las reglas de W.S. Company eran muy claras, no era una empresa de damas y caballeros de compañía, dónde los servicios más especiales, como son las relaciones sexuales estaban rotundamente prohibidos, éramos simplemente una empresa de servicios. También estaba prohibido, revelar secretos de los o las clientes o meterte en algún conflicto donde él o la cliente quedará en evidencia, y lo más importante enamorarse de un cliente o una cliente.
Lógicamente el o la cliente debían comprometerse, también en algunas reglas, bajo contrato, como era, comportarse con educación y respeto hacia su acompañante, no podían darnos regalos que no fueran ya previamente estipulado en el servicio que habíamos prestado, no enamorase de la o el acompañante, y desde luego, no difundir mala publicidad de la compañía que habían contratado. Cualquier rotura de esas reglas tanto por parte de las o los acompañantes como por, el o la cliente que nos había solicitado el servicio constituía un rompimiento de contrato, y la consiguiente sanción económica estipulada en el contrato, o despido, según procediera.
En realidad, este no era mi trabajo soñado, estaba estudiando medicina, me quedaba un año y después, quería hacer la especialidad de cirugía general, además interinidad, que me daría el dinero suficiente para dejar este trabajo. Mientras tanto debía atender a mi hermana, tras el fallecimiento hace dos años de nuestros padres, en un accidente de coche múltiple, donde murieron muchas personas.
Mis padres eran maravillosos padres, y unos auténticos eruditos en medicina, mi padre era profesor de medicina, y se dedicaba a la investigación del cáncer, mi madre, por su parte, era una excelente pediatra, como médicos eran excelentes, pero como muchos importantes científicos, para todo lo que tenía que ver con la economía, la gestión económica y los ahorros financieros, eran un total desastre. A pesar de sus grandes sueldos, no eran para nada ahorrativos. Nunca pensaron tener previsto, por si en el futuro, o como en este caso, tras su accidente de coche que acabó con sus vidas, tener asegurado el futuro de sus hijas.
En su defensa, digo que, hasta hace dos años, era la típica estudiante de medicina, hija de eruditos en ese campo, que sólo se preocupaba por estudiar, y en que su padre le diera todo lo que ella le pidiera, me encanta salir de fiesta a divertirse con sus amigas, que compartían mi oculto hobby, pero todas terminaron desaparecidas, cuando mi familia cayó en desgracia.
Cuando mis padres fallecieron en ese accidente, los acreedores que hasta ahora se habían conformado con recibir un pagaré a cuenta de la gran fortuna que mi padre ganaría cuando sus estudios terminasen, y mientras los sueldos astronómicos pagaban la casa, y los lujos que yo y mi hermana pedíamos, exigieron su ejecución, y cayeron sobre los bienes que quedaban de la familia.
Tuve que vender la gran mansión que mis padres habían comprado, así como muchos de los tesoros, y joyas que mi madre y yo teníamos, para pagar la deuda que mi padre había contraído.
Cuando todo acabó, nos quedamos con lo suficiente para comprar un pequeño apartamento en las afueras de Londres, cerca de mi universidad, para poder ir caminado, ya que también tuve que vender mi deportivo.
En un principio pensé en dejar mi carrera de medicina, y dedicarme a trabajar para cuidar a mi hermana, pero cuando estaba a dos meses de tener que pagar la matrícula del próximo semestre, una de mis compañeras me habló de la empresa W.S. Company, al parecer muchas y muchos universitarias y universitarios, habían trabajado para ella, usándola para pagarse su carrera, ya que, entre el sueldo, y las propinas que recibía por los o las clientes, te podías permitir ese lujo.
Pese a lo bien que me habló del trabajo, yo lo rechacé de primeras, pensé que tendría que hacer otras cosas por dinero, para mi modo de ver en ese momento, un o una acompañante eran igual que a una prostituta o a un jineteo.
Pero esto era por mis perjuicios, nada más lejos de la realidad. Otras causas de mi primer rechazo fueron que tengo novio hace cuatro años, es un hombre maravilloso que se ha mantenido a mi lado pese a todo lo que he sufrido, ha sido el primer y único hombre con el que he estado y ni quería cruzar esa línea.
Pero como se suele decir, "las ganas nacen de la necesidad", y cuando las facturas se acumularon, la mensualidad del colegio de mi hermana ya no se podía aplazar más, y el semestre de la Universidad estaba muy próximo, decidí probar para intentar resolver por unos meses mi problema. Pero cuando empecé a trabajar, y empecé a tener clientes fijos, me di cuenta de que no era tan malo como mi mente había pensado en un principio. Todos mis clientes eran muy respetuosos y cumplían con las normas de la empresa, comencé a tener clientes fijos, que cuando pasaban por la ciudad, solicitaba mis servicios, siempre estipulaban mi regalo previo, que solía ser económico.
Así mismo, las ganancias de este trabajo me ayudaban a pagar mis estudios y los de mi hermana, así pudimos mudarnos a una casa más grande y mejor, y vender la antigua.
El dinero dejó de escasear, comencé a ahorrar, y pude comprarme un coche, y pagarlo al contado.
Cuando comenzará mi interinidad, el próximo año, dejaría este trabajo, además de que, hasta ahora, mi novio John, no se había enterado, en casi dos años, del trabajo que hacía, pensaba qué hacías turnos extras en el hospital, para mantener así a mi hermana, si todo iba bien, creo que nunca se enterará.
No es que no quiera decirle la verdad, el problema es que John viene de una familia bastante conservadora, la familia Raddiffe, una familia muy conocida en el mundo de la hostelería. De hecho, a raíz de lo que sucedió con mis padres, y debido a que salió en todos los periódicos, donde se hablaba de como la muerte de uno de los mejores científicos alemanes, icono de la lucha contra el cáncer, trajo la quiebra económica de la familia.
Debido a esto, John y yo, tuvimos que fingir que habíamos roto la relación, ante la negativa y la oposición familiar, sobre todo por parte de su madre, de que continuáramos nuestro noviazgo, con una mujer que había perdido su herencia.
La verdad que eso fue idea mía quería facilitarle mucho a mí novio, el que tuviera problemas con su madre, qué le generarán problemas en sus aspiraciones. John se hallaba inmerso en una lucha con sus hermanos mayores, para poder acceder a la presidencia de la cadena hotelera Raddiffe Blue, que había dejado su padre tras su muerte, debido a un paro cardio respiratorio, pero era únicamente su madre, la que tenía la última palabra, por eso decidí ayudarlo.
- "¿Estás lista? Me dijo mi mejor amiga y compañera en la empresa, Beatriz Walker, era una modelo en ascenso, para pagarse su carrera y que le daba publicidad, ya que muchas veces había eventos donde diseñadores, y gente de ese mundillo asistía.
- "Me pongo los tacones y listo, por cierto, este traje que elegiste para mí, ¿no crees que es muy revelador?, como suspire, va a reventar la parte de arriba del vestido, y voy a formar un verdadero espectáculo."- me queje con mis amigas.
Bea era la que se encargaba de las compras, y adjudicación de los vestidos de la damas o caballeros de compañía. Tenía un ojo clínico para la moda y el estilismo, así que cada día recibía en mi casa, el vestido que me tocaba esa noche que trabajaba, yo lo tenía que devolver limpio y sin roturas al dia siguiente, o se me descontaría del sueldo, ese día también era cuando iba a cobrar por el servicio que había realizado la noche anterior.
- "Menos quejas, Caperucita, que es para que tu lobo se sienta a gusto a tu lado, y te dé una buena propina."- me dijo mi graciosa amiga.
- "Mientras sea una propina, y no quiera comerme."- le dije burlándome también, que estúpida fui.
Lastimosamente debí insistir más en cambiarme este vertido de Caperucita pervertida, ya que, por culpa de este maldito, y de un malentendido, mi vida iba a comenzar a cambiar, drásticamente, quisiera yo o no.
Últimos capítulos
#87 Nota de la autora.
Última actualización: 2/7/2026#86 Epílogo.
Última actualización: 2/7/2026#85 Capítulo 84. Una sorpresa inesperada.
Última actualización: 2/7/2026#84 Capítulo 83. Una reconciliación atípica.
Última actualización: 2/7/2026#83 Capítulo 82. Allanando el terreno para construir un futuro. Parte 2
Última actualización: 2/7/2026#82 Capítulo 81. Allanando el terreno para construir un futuro. Parte 1
Última actualización: 2/7/2026#81 Capítulo 80. El nacimiento de una nueva amistad.
Última actualización: 2/7/2026#80 Capítulo 79. En el camino de regreso a casa.
Última actualización: 2/7/2026#79 Capítulo 78. Preparando una trampa para cazar a una bruja. Parte 2
Última actualización: 2/7/2026#78 Capítulo 77 Preparando una trampa para cazar a una bruja. Parte 1
Última actualización: 2/7/2026
Te podría gustar 😍
La niñera de la mafia
Se me cae la boca cuando me muevo hacia atrás. «Deben estar jugando conmigo», pienso.
«Disculpe, señora, ¿esto forma parte de las preguntas de la entrevista?» Extiendo furor de ira. Ella todavía me sonríe, pero eso ya no me interesa. Leonardo se sorprende de mi descaro y es entonces cuando nuestras miradas se encuentran. Trago un trago mientras aplaudo su apariencia dentro de mi cabeza.
Es la primera vez que lo miro bien hoy. No es un modelo masculino, pero debería serlo. El cabello exuberante y dorado que arregla con tanto cuidado tiene una calidad ondulante. Sus ojos azules como los de un río marino se iluminaban con pasión.
Tienen forma de almendra. Brillan con inteligencia, dominio y autoridad.
Por supuesto, todas las chicas guapas se enamorarían de un chico como él, pero no de mí; soy diferente.
Intenta sobrevivir después de que se acaben sus ahorros. Ese es el mismo momento en que recibe una oferta de un hombre extraño en el mismo bar que frecuenta. La dirigen a una mansión donde la entrevistarán para el trabajo de niñera. Va a la entrevista donde conoce a un hombre muy grosero y a una mujer acogedora. Sin que ella lo sepa, ha puesto un pie en la familia criminal más peligrosa de Italia.
Advertencia: incluye contenido delictivo
Paraíso Cruel - Un Romance Mafioso
Llamar por accidente a tu jefe...
Y dejarle un mensaje de voz subido de tono cuando estás, eh... «pensando» en él.
Trabajar como la asistente personal de Ruslan Oryolov es un trabajo infernal.
Después de un largo día satisfaciendo cada capricho del multimillonario, necesito liberar estrés.
Así que, cuando llego a casa esa noche, eso es exactamente lo que hago.
El problema es que mis pensamientos siguen estancados en el imbécil de mi jefe que me está arruinando la vida.
No pasa nada; porque de todos los muchos pecados de Ruslan, ser guapísimo podría ser el más peligroso.
Esta noche, fantasear con él es justo lo que necesito para llevarme al límite.
Pero cuando bajo la mirada hacia mi teléfono, aplastado a mi lado,
Ahí está.
Un mensaje de voz de 7 minutos y 32 segundos...
Enviado a Ruslan Oryolov.
Entro en pánico y lanzo mi teléfono al otro lado de la habitación.
Pero no hay forma de deshacer el daño causado por mi muy sonoro orgasmo.
Entonces, ¿qué puedo hacer?
Mi plan era simplemente evitarlo y actuar como si nunca hubiera pasado.
Además, nadie tan ocupado revisa sus mensajes de voz, ¿verdad?
Pero cuando programa una reunión a solas conmigo de exactamente 7 minutos y 32 segundos,
Una cosa es segura:
Lo.
Escuchó.
Todo.
Mírame
Antonella, por su parte, es maestra de escuela primaria. Lleva seis años casada con Bruno, un hombre violento y humillante que la somete física y psicológicamente. No la ama; para él, Antonella es poco más que una empleada. Aunque ella no está enamorada, soporta el matrimonio por miedo y por el deseo de que las cosas mejoren algún día.
El destino los cruza en un bar karaoke. Diego llega allí empujado por su mejor amigo, buscando un respiro a su rutina. Antonella asiste gracias a su mejor amiga, directora del colegio, aprovechando la ausencia temporal de su esposo. Comparten mesa sin conocerse, hasta que una emergencia obliga a sus amigos a marcharse juntos, dejándolos solos. Entre canciones, copas y una conexión inesperada, se besan y terminan pasando la noche en un motel. Ninguno revela estar casado; ambos creen que ha sido un encuentro fugaz.
El reencuentro llega durante una reunión de padres, cuando descubren que Diego es el padre de uno de los alumnos de Antonella. Deciden mantener una relación estrictamente profesional, pero el deseo y los sentimientos los superan, arrastrándolos a una relación clandestina que desafía sus vidas y sus límites.
Prohibido enamorarse
Nirvana: De las Cenizas a la Gloria
¿Había olvidado él cómo la estranguló, la obligó a firmar los papeles del divorcio y la convirtió en el hazmerreír de la ciudad? Ahora, él buscaba la reconciliación, pero solo ella decidiría si él era digno...
Después de la Aventura de mi Esposo, me Volví a Casar con un Multimillonario
Los Reyes Licántropos y Su Pareja Híbrida
Libro dos de Los Reyes Licántropos y la Loba Blanca. También puede leerse como una historia independiente.
Han pasado diecisiete años desde el surgimiento de la Loba Blanca, y el reinado de los Reyes Licántropos aseguró la paz en todo el reino. La siguiente generación de guerreros ha crecido bajo la protección de sus poderosos gobernantes.
Cassian y Atlas, los herederos gemelos del trono licántropo, ya no son niños. A punto de cumplir dieciocho, los futuros reyes ya se han probado en los campos de entrenamiento con una fuerza, una destreza y un poder muy por encima de su edad. Como gemelos idénticos nacidos con habilidades extraordinarias, su vínculo es irrompible, su lealtad entre ellos absoluta. El reino sabe que algún día gobernarán juntos.
Pero cumplir dieciocho trae algo más que responsabilidad.
Para los licántropos, marca el momento en que el destino puede revelar a la única persona destinada a estar a su lado: su pareja.
Para celebrar el décimo octavo cumpleaños de los gemelos, el palacio se prepara para un gran baile real. Alfas y familias de todo el reino están invitados; muchos llegan con la esperanza de que sus hijas sean elegidas como la futura reina del trono licántropo.
Sin embargo, el destino rara vez sigue el camino que otros esperan.
En algún lugar del reino vive una chica cuya existencia nunca debió ser conocida. Oculta en las sombras de los muros del reino, lleva en la sangre secretos que podrían cambiarlo todo. Secretos lo bastante poderosos como para redefinir el futuro del reino licántropo.
A medida que se acerca la noche del baile, hilos invisibles del destino empiezan a entrelazar vidas de formas que nadie habría podido prever.
El siguiente capítulo de la historia de los Reyes Licántropos está a punto de comenzar.
Y la pareja destinada a dos reyes podría ser mucho más poderosa y peligrosa de lo que cualquiera podría imaginar.
Un amor mexicano
Pero, su camino cambia cuando se ve obligado por su padre a contraer matrimonio con la única hija de su padrino, Carolina Beltrán y, así, obtener más poder como más territorio en los negocios familiares. Pero ocurren atentados contra su familia, Daniel, busca a los culpables, pero entre más escarba, secretos encuentra, haciéndole pensar que el enemigo podría estar en su misma familia.
El juego de Chase
Arrasado por la vida, Adrian T. Larsen, el poderoso imán empresarial, se ha convertido en un hombre con el que nadie quería cruzarse. Su corazón muerto solo está lleno de oscuridad, por lo que no sabe lo que es la bondad y siente un intenso odio por la palabra: amor.
Y luego viene el juego.
Un juego de ignorar al despiadado playboy que Sofía juega con sus amigos en un club los sábados por la noche. Las reglas eran simples: ignora al multimillonario, hiere su ego y sal. Pero no sabía que salir de las garras de un tigre herido no era algo fácil de hacer. Especialmente cuando el infame hombre de negocios Adrian Larsen estaba en juego aquí.
El destino los une cuando sus caminos chocan entre sí más de lo que Sofia esperaba, cuando el poderoso multimillonario irrumpe en su vida, las chispas y el deseo comienzan a poner a prueba su resistencia. Pero tiene que alejarlo y mantener su corazón cerrado para mantener a ambos a salvo de las peligrosas sombras de su pasado. El oscuro pasado que siempre estuvo al acecho.
¿Pero puede hacerlo cuando el diablo ya ha puesto sus ojos en ella? Ha jugado un juego y ahora tiene que enfrentarse a las consecuencias.
Porque cuando se burlan de un depredador, se supone que lo persigue...
La Noche Antes de Conocerlo
Dos días después, entré a mi pasantía y lo encontré sentado detrás del escritorio del CEO.
Ahora le traigo café al hombre que me hizo gemir, y él actúa como si yo hubiera cruzado la línea.
Empezó con un reto. Terminó con el único hombre que nunca debería desear.
June Alexander no planeaba acostarse con un extraño. Pero en la noche que celebra haber conseguido su pasantía soñada, un reto salvaje la lleva a los brazos de un hombre misterioso. Es intenso, callado e inolvidable.
Pensó que nunca lo volvería a ver.
Hasta que entra en su primer día de trabajo—
Y descubre que él es su nuevo jefe.
El CEO.
Ahora June tiene que trabajar bajo las órdenes del hombre con quien compartió una noche imprudente. Hermes Grande es poderoso, frío y completamente prohibido. Pero la tensión entre ellos no desaparece.
Cuanto más cerca están, más difícil se vuelve mantener su corazón y sus secretos a salvo.
La máscara del multimillonario (Un romance oscuro y ardiente)
Mi Alfa prohibido
En un mundo donde las uniones entre hombres lobo y magos están estrictamente prohibidas y severamente condenadas, Alana, una joven bruja huérfana sin magia, se ve envuelta en una situación no deseada. Su tía egoísta la presiona para que se case con un mago al que no ama y cuyas intenciones son cuestionables. El destino de Alana da un vuelco cuando se adentra en un peligroso bosque y, en un momento de peligro, es salvada por un lobo misterioso y extraordinariamente atractivo llamado Sedrik. Es el alfa de su manada y no espera cruzarse en el camino de Alana de forma tan abrupta.
El CEO Sobre Mi Escritorio
—Sé que sí.
—¿Y si no quiere este tipo de protección?
—La querrá —digo, bajando un poco la voz—. Porque necesita a un hombre que pueda darle el mundo.
—¿Y si el mundo arde?
Mi mano se tensa sutilmente en la cintura de Violet.
—Entonces le construiré uno nuevo —respondo—. Aunque tenga que quemar el viejo yo mismo.
No trabajo para Rowan Ashcroft.
Trabajo bajo él.
Desde mi escritorio, decido quién obtiene acceso al CEO más implacable de la ciudad y quién no pasa del lobby. Gestiono su tiempo, su silencio, sus enemigos. Mantengo su mundo en marcha mientras el mío se derrumba en silencio bajo facturas impagas, una madre internada en rehabilitación y un hermano que desapareció sin despedirse.
Rowan Ashcroft es poder envuelto en un traje a medida.
Frío. Intocable. Implacable.
No coquetea. No sonríe. No ve a las personas, solo su utilidad.
Y durante mucho tiempo, yo solo fui útil.
Hasta que empezó a observarme.
Al principio, el cambio en su atención es sutil. Una pausa demasiado larga. Una mirada que se queda. Órdenes que me acercan en vez de alejarme. El hombre que está de pie frente a mi escritorio empieza a controlar más que mi agenda, y me doy cuenta demasiado tarde de que llamar la atención de Rowan Ashcroft es mucho más peligroso que ser ignorada.
Porque los hombres como él no ansían afecto.
Ansían posesión.
Esto se suponía que era un trabajo.
No una prueba de mis límites.
No una lenta y deliberada caída en su autoridad.
Pero si Rowan Ashcroft decide que pertenezco bajo su escritorio, que así sea.
Sobrevivir tiene un precio, y las facturas no se preocupan por cómo las pago.












