Capítulo 15 ¡Es una interesada!

NORA

Después de revolcarnos como animales en su cama gigante, Marco me dijo tan tranquilo, mientras yo apenas recuperaba el aliento:

—Mañana por la noche salimos.

—¿A dónde?—le pregunté sin pensarlo, medio despatarrada todavía entre las sábanas.

—Sorpresa. Tu bolso está en el armario.

—Sí, pero...

Inicia sesión y continúa leyendo