Capítulo 20 Muérdeme el labio

NORA

Justo cuando estaba por irme a almorzar, se abrió la puerta del lado y apareció Marco. Como siempre.

—Mi novia hermosa... —dijo—. Vámonos.

Lo miré raro, frunciendo la cara, para que se notara mi confusión.

—¿Cómo que nos vamos? ¿A dónde? —le pregunté.

—Con mi novia, claro —contestó todo fr...

Inicia sesión y continúa leyendo