Capítulo 23 No soy un objeto

NORA

—¿De verdad me amas? —me preguntó Marco, dándose un golpecito en el pecho como si quisiera confirmar que su corazón seguía ahí.

—Claro que te amo —le confesé sin pensarlo, con la firmeza de quien ya no tiene dudas.

—¿Sí? ¿En serio me amas?

—Sí. Amo a Marco Galindo, ese jefe idiota y mandón ...

Inicia sesión y continúa leyendo