Capítulo 28 La encontré

MARCO

Han pasado ya tres meses…

—¡Don Galindo, don Galindo! —me sacudió Helena con la voz medio apurada.

—¿Qué pasa? —gruñí, apenas abriendo los ojos.

—Buenos días. La junta empieza en hora y media.

—¿Y eso qué? —refunfuñé.

—Pues que tiene que llegar antes a la oficina para firmar unos papeles...

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