Capítulo 35 Asesina a sangre fría

NORA

—Marco, tenemos que hablar —le dije sin rodeos.

—Cinco minutos, amor —me respondió sin despegar los ojos de esos papeles.

—¡Ahora, carajo! —insistí, con la voz cargada.

Él alzó la vista, preocupado, y dejó el expediente a un lado.

—¿Qué pasa, mi vida?

Le dije:

—Mataron a Nala.

—¿Qué...?...

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