Capítulo 189

La mañana de la boda, el cielo estaba de un azul pálido y sin nubes.

Nerissa estaba frente al espejo en el dormitorio de su infancia, con su madre detrás, ajustándole el dobladillo del vestido. No era blanco. Era color crema: suave, sencillo, vaporoso. Lo había elegido porque le recordaba la playa ...

Inicia sesión y continúa leyendo