Capítulo 280

Sam dejó caer un expediente sobre mi escritorio.

—Firma esto.

Levanté la vista.

—Hoy estás muy exigente.

—Te gusto más cuando soy exigente.

—No.

—Sí —sonrió.

Odiaba esa sonrisa. No porque tuviera nada de malo. Sino porque era la misma sonrisa que me había dedicado ayer. La misma sonrisa que l...

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