Capítulo 282

Por un segundo, ninguno de los dos se movió. Luego me di la vuelta para alejarme.

—Caleste.

Se le quebró la voz al llamarme.

Lo ignoré y seguí caminando.

—Espera.

Mis dedos se apretaron alrededor de la correa de Momo mientras aceleraba el paso, fingiendo que no lo había oído. Sabía que, si me d...

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