Capítulo 37

Nerissa apenas había dormido. Cada vez que cerraba los ojos, veía el rostro de Zane en la iglesia de madera, la alegría pura con la que explicaba algo hermoso. Luego lo veía hablando por teléfono al otro lado de la pared, tenso, preocupado. Después veía a Vance junto al fuego, con la voz baja:

—Te ...

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