Capítulo 49

Zane lo miró. No contestó. No lo silenció. Solo miró.

El zumbido se detuvo. Luego empezó de nuevo.

Nerissa se puso de pie. Llevó su taza al fregadero. La enjuagó. La colocó en el escurridor.

—Tengo trabajo —dijo.

Salió. No miró atrás.

Zane se quedó solo en la mesa, mirando fijamente el teléfono...

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